
¡Ey, gente! Si están planeando una escapada a Santa Marta, Badajoz, no pueden perderse el Hotel Restaurante Kika. Este lugar es un oasis de hospitalidad con todo lo que necesitas: habitaciones frescas con aire acondicionado, wifi gratis y baño privado. Además, cuentan con piscina al aire libre para relajarte. Y si os gusta comer bien, su restaurante tiene unas recetas locales y unos vinos de la Ribera del Guadiana que flipan. Lo mejor es que tienen tarifas reembolsables y cancelación gratuita, así que ¡no hay excusa para no reservar ya!
Hotel Restaurante Kika
Página web
Mapa Ubicación Hotel Restaurante Kika
Dónde se encuentra el Hotel Restaurante Kika
¡Oye, amigo! Te voy a contar de lo que me llegó de Hotel Restaurante Kika, que está en Av. Extremadura, 2, 06150 Santa Marta, Badajoz. Este sitio tiene una estrella, y aunque uno no espera mucho de un hotel así, la experiencia puede ser un poco caótica. Tarjeta de presentación: no vayas a cenar sin reservar, porque es un rollo si no lo haces. En mi última visita, nos pusieron en la terraza entre fumadores, ¡menuda jugada! Y eso que éramos siete y había mesas de sobra dentro. La comida dicen que buena, pero no te vale de nada si terminas con el sabor a tabaco en cada bocado, ¿verdad?
Hablando de experiencias chuscas, la semana pasada, un conocido se quedó a dormir y, mientras bailaba en una boda, le robaron unas prendas de su habitación. ¡Imagina la cara! Las sábanas estaban usadas y, ¡oh sorpresa!, la cama tenía una pata rota. Se metió a quejarse y ahora está esperando que lo llamen de la gerencia. Brutal, ¿no? Servicio: 1. Yo no me atrevería a quedarme aquí después de escuchar eso.
Sin embargo, no todo es tan malo. Muchas personas hablan maravillas del desayuno; el café y las tostadas parecen ser un hit. Y si te gusta la carne, dicen que el chuletón a la brasa está de locura. Además, hay buenas instalaciones y una piscina que parece que vale la pena disfrutar. El ambiente se siente más que agradable. El restaurante, aunque tiene sus puntos bajos, tiene cocina local que sorprende. Las tapas son como raciones, ¡una locura! De las mejores granizadas de Santa Marta, así que asegúrate de probarlas.
Entonces, ¿dónde se encuentra el Hotel Restaurante Kika? Ya lo sabe: en Av. Extremadura, 2, 06150 Santa Marta, Badajoz. Si decides ir, ¡hazlo con cuidado y planea bien tu visita!
Qué tipo de habitaciones ofrece el Hotel Restaurante Kika
Vale, te cuento del Hotel Restaurante Kika. Aunque solo tiene 1 estrella, no te dejes engañar. Está en la Avenida Extremadura, 2, en Santa Marta, Badajoz, y tiene su propio rollo. Lo mejor de todo es Desiré, la chica que trabaja allí. Es una verdadera maquinita, transmite una energía increíble. En serio, se nota que le gusta lo que hace y eso te alegra el día. Con una sonrisa así, ¡ya solo falta el buen trato para sentirte en casa!
Las habitaciones están bastante bien por el precio. Es un hotel tranquilo, así que si buscas descansar, cumple con la misión. La gente comenta que las habitaciones están reformadas, con buenos colchones, aire acondicionado y TV. Hasta dicen que son más silenciosas de lo que esperaban, ¡y están al lado de la carretera! Eso es un win-win. Si vas en coche, te alegrará saber que el aparcar es fácil y, si te da hambre, tienes el restaurante de abajo para cenar o desayunar.
Ahora, no todo es perfecto. Lo que le pasó a una familia hace tiempo es para que se te caiga la cara de vergüenza. Llegaron con dos bebés hambrientos en pleno calorazo y les dijeron que la piscina estaba cerrada por una boda. Ni siquiera les ofrecieron otra solución. O sea, un trato que deja mucho que desear y que no se debería repetir. Pero bueno, no es la norma, ya que hay visitas que vuelven año tras año, afirmando que es un lugar acogedor y familiar, ideal para empezar las vacaciones.
En cuanto a las habitaciones, ofrecen lo básico: son cómodas y funcionales, perfectas para familias o grupos. Así que, si buscas un sitio sencillo pero a buen precio, Kika puede ser tu opción, aunque no seas muy exigente. Al final, el ambiente y el servicio cuentan mucho, y parece que en Kika lo saben hacer bastante bien. ¿Te animas?
El hotel proporciona aire acondicionado en las habitaciones
Si has decidido parar en *Hotel Restaurante Kika*, el sitio es un verdadero hallazgo. De 1 estrella, sí, pero la verdad es que tiene su encanto. La ubicación es perfecta, justo en Av. Extremadura. Es un lugar sencillo, pero súper acogedor. La recepción es genial, la gente ahí es muy amable y te hacen sentir como en casa. Ideal si viajas en grupo o solo, porque estás en un ambiente tranquilo y bien atendido.
Ahora, no todo es de color de rosa. El restaurante deja bastante que desear. La limpieza y el espacio están bien, pero el servicio de bar es un desastre. Si decides pedirte un bocadillo, te lo van a hacer esperar – ¡casi 3/4 de hora! Para colmo, parece que a cada uno le tratan de forma diferente. A los locales les ponen platos de lujo y a los que no, un triste plato de olivas. Vamos, que si quieres evitar sentirte discriminado, mejor piénsalo dos veces.
En cuanto a la comida, me ha dejado con un sabor agridulce. En una ocasión comí menú de 15 euros, y parecía más de 6. Poca variedad y el camarero casi ni se molestó en atenderme bien. Todo lo contrario a la vez que atendió José, un chico joven que hizo que todo fuera mucho mejor. Si está él, la cosa mejora un montón. A veces parece que el lugar es un lío, así que si vas, no dudes en buscarlo.
Y para responder a esa clásica pregunta: ¿El hotel proporciona aire acondicionado en las habitaciones? Pues, no me han dicho nada de eso, así que más vale que te prepares para el calor. En fin, si solo buscas un lugar para hacer noche, puede que valga la pena, pero ya sabes que el restaurante es un rollo.
Hay wifi disponible para los huéspedes en el hotel
Y bueno, sigamos con lo del Hotel Restaurante Kika, que tiene una estrella y, sinceramente, no parece que se la haya ganado. Si esperas un trato decente, mejor ve buscando en otro lado. Los empleados son irespetuosos y parece que no saben lo que significa la frase "el cliente siempre tiene razón". Y ni hablemos del tiempo que tardaron en traernos la comida en el restaurante. Un desastre total. La cafetería es una pena, así que no te hagas ilusiones por ahí. Lo único bueno es que la ubicación es bastante accesible, con una gran terraza y un aparcamiento grande y gratis. Aunque eso no compensa el resto de la experiencia.
He escuchado que hay gente que ha tenido buenas experiencias, pero honestamente, mis propias vivencias ahí han sido *pésimas*. Pasé más tiempo esperando a que me atendieran que disfrutando de la comida. Lo peor fue una cena en la que llegamos a las 22:15h, pedimos a las 22:40h y la comida no llegó hasta las 23:20h. Por supuesto, no era la gran cosa. La ensalada estaba pasada y el lagarto, lleno de grasa. La verdad que tengo mis dudas de volver, porque al final, si la gestión y la organización son así, dudo que lo logren mejorar.
Y aunque hay algunos que dicen que fue un buen sitio para vacaciones, yo no me apunto. A mí se me hace que la experiencia es un riesgo. Eso sí, si buscas un sitio tranquilo, está muy bien ubicado. Pero si eres de los que necesitan comer bien y rápido, este no es tu lugar. Por último, respecto a la wifi, no tengo claro si hay una conexión decente para todos los huéspedes, así que no cuentes con ello para tus necesidades. A lo mejor un par de señales de teléfono te salvan, pero no esperes mucho de Kika en ese aspecto.
Las habitaciones tienen baño privado
Si ya has oído hablar del Hotel Restaurante Kika, sabes que este lugar en Av. Extremadura, 2, 06150 Santa Marta, Badajoz es una joya para quienes están de paso por la zona. La atención aquí es de 5 estrellas, y la onda del personal es súper agradable y profesional. Siempre están ahí, listos para ayudarte y hacerte sentir en casa. Y no hablemos de la cocina, ¡es excelente! Cada vez que voy me sorprenden con algo delicioso, y todo está impecable. Vamos, que es un sitio al que definitivamente volveré cada vez que tenga que trabajar por aquí.
Y no te vayas a perder el menú por 12€. No es un menú cualquiera, es cocina de calidad a un precio muy razonable. Me quito el sombrero ante la persona que está al mando de los fogones; de verdad que lo hace de lujo. El servicio es excelente, así que si estás por aquí, no dudes en hacer una parada. Vale la pena a mil por ciento.
Recuerdo una boda que fui en sus salones, y mira, el servicio fue más que sobresaliente. Los camareros estaban siempre pendientes, pero sin agobiar, lo cual se agradece un montón. La comida era rica y abundante, aunque tengo que admitir que la decoración de las sillas y mesas podría darle un toque más moderno. Pero, en fin, eso no le quita puntos a la experiencia general.
Eso sí, no todo es color de rosa. Hay opiniones que dicen todo lo contrario. Algunos se han llevado chascos con las habitaciones; problemas como almohadas manchadas o televisores que no funcionan. Y ni hablar del tema de precios: se han encontrado con sorpresas desagradables al pedir vino y pagar billetes que no cuadran. En esos casos, mejor mantenerte alejado, porque las malas experiencias como esas dejan mal sabor de boca.
Y ya que hablas sobre las habitaciones, sí, tienen baño privado, así que estás cubierto en ese aspecto. La limpieza es un punto fuerte, así que aunque hay opiniones variadas, a mí me parece que el Kika es una buena opción para quedarte si necesitas un lugar tranquilo y bien cuidado.
El Hotel Restaurante Kika cuenta con alguna instalación recreativa, como una piscina
Tío, ya te digo que el Hotel Restaurante Kika tiene sus cosas buenas y malas, ¿vale? Las habitaciones son nuevas y limpias, con enchufes a ambos lados de la cama, algo que se agradece un montón, sobre todo si eres de los que depende del móvil hasta para dormir. Pero, ojo, las almohadas son finas de verdad, yo tuve que poner dos para poder pillar el sueño. En general, el servicio está bastante bien, los camareros son muy atentos y eso se nota. Aunque, para ser un hotel de una estrella, esperas un poco menos, ¿no? Aún así, es un lugar tranquilo para un viaje de negocios o con amigos.
Ahora, si hablamos del restaurante, aquí sí que brillan un poco más. La decoración está muy bien cuidada y el menú está muy bien elaborado. Las tapas son enormes, de esas que te hacen sentir que comes de verdad. La ensalada de salmón y aguacate está riquísima, y el solomillo en salsa de jamón... ¡madre mía! Para rematar, hay menú del día por 18€, que está bien, aunque un pelín más caro de lo que encuentras por ahí. Eso sí, los postres flojean un poco, el flan no parecía casero. Pero, en general, se come bien, solo que ten cuidado cuando pidas la cuenta, porque se pueden llevar una sorpresa con eso del IVA, que no lo había visto en mi vida.
A veces, da pena porque con esas molestias se te quitan las ganas de volver. En cuanto a la limpieza, no todo es color de rosa. Algunas habitaciones tienen manchas en el suelo y hasta en las paredes, lo que es un bajón total. Además, en una ocasión nos encontramos una gota de orina en el váter, lo cual es inaceptable. El restaurante parece que también tiene sus pegas, ya que algunos dicen que es caro para lo que ofrecen. Y, por si fuera poco, cuando tratamos de entrar antes, nos cobraron más que si lo hubiéramos hecho por la web. Después de tantas historias, me arrepentí de no haber buscado otro sitio.
¿Y sobre instalaciones recreativas como la piscina? Pues, la verdad, no cuentan con nada de eso. Así que si buscas un sitio para disfrutar del agua y relajarte, mejor ve a otro lado, porque en Kika lo que hay es más bien un restaurante y habitaciones, pero sin piscina ni nada así que merezca la pena mencionar.
Qué tipo de comida se puede encontrar en el restaurante del hotel
Bueno, mira, si hablamos del Hotel Restaurante Kika, la cosa se pone interesante, pero no siempre para bien. Le pongo dos estrellas porque la limpieza, hermano, ha sido un desastre total. Cuando llegamos a la habitación, la ducha parecía que no la habían tocado en siglos: un sobre de champú usado ahí tirado como si tal cosa. Y para colmo, una de las almohadas tenía una mancha de sangre seca. ¡Qué asco! Además, no había toallas suficientes, y la encargada de limpieza me prometió que pasarían a arreglarlo después de la siesta de los niños. Spoiler alert: ¡no pasaron! Tuve que ponerme yo a limpiar. Menudo rollo.
La piscina está bien, eso sí, pero la compartes con los dueños del hotel, o sea, medio raro. El trato fue amable, al menos. Si necesitas un lugar adaptado, el apartamento 4 está bastante bien, sobre todo para sillas de ruedas. Sin embargo, el lavabo está demasiado bajo para mi gusto. Si pudiera, te enseñaría una foto, pero aquí me quedo.
Ahora, hablando del restaurante, ahí sí hay algo que rascar. El menú del día está a 10€ y tiene unos 7-8 platos, así que si vas con hambre, estás en el lugar correcto. Eso sí, los bocatas y la ensalada de tomate que probé estaban decentes. Y ojo, las tapas son otro rollo: tienen una gran variedad y la presentación es bastante currada. Aunque, sinceramente, la cocina en general no sorprende; parece más un plato variado que otra cosa. No es que sea gourmet, pero si buscas algo simple y sin complicaciones, aquí cumple el trámite.
Resumiendo, en el restaurante del hotel, te encuentras con un menú del día sencillo, bocadillos y ensaladas, además de unas tapas que sí te sorprenden un poco más. Así que, si estás por allí, puedes darle una oportunidad a las tapas, que aunque no revolucione tu mundo, al menos serán un buen picoteo.
Los vinos del restaurante son de alguna región específica
Y, mira, si estás pensando en alojarte en el Hotel Restaurante Kika, olvídate. Una estrella es un cachondeo, y no porque el lugar esté en el mapa de Badajoz, sino porque la experiencia fue un cero sobre cero. El servicio de los camareros fue fatal, y la comida, ni te cuento. Todo saladísimo. Hasta el jamón de bellota estaba más seco y duro que un ladrillo, y cuando le dije al camarero, se puso chulo. ¡Con muy malos modos! Tío, un poco de humildad, por favor.
Se supone que te van a traer una ensalada mixta, y lo que llega es lechuga iceberg sin aliñar, un par de rodajas de tomate y un par de espárragos raquíticos que parecían de juguete. Además, hubo un premio para quien encontrara el atún en la ensalada, porque realmente yo pensé que estaba ahí de adorno. Lo que se llevó la palma fue la sartenada de bacon y huevos con patatas de bolsa, todo como si estuviera bañado en sal. ¡Un asco! Pedimos jibia a la plancha y, ¿adivinas? Nos la trajeron y se la llevaron sin que tocáramos nada. Eso sí, los 70 € de la cuenta se quedaron bien clavados.
Y bueno, después de esa cena infernal, nos fuimos a cenar al Palacio de Rita, y ¡madre mía! Pasamos de estar en el infierno a estar en el cielo. Volviendo a la Kika, la habitación era un zulo: la tele apenas pillaba unos 5 o 6 canales, y para acabar de rematar, al salir nos encontramos con una cucaracha que era más grande que yo. En serio, esto no se borra de la memoria ni con un borrador gigante.
En cuanto a los vinos, la verdad es que no sé de dónde son, pero si son de aquí o del planeta Marte, no tengo idea. Lo poco que vi también era un desastre, así que ni me molesté en preguntar. En resumen, si buscas una buena experiencia, ni se te ocurra volver a Kika.
Es posible reservar en el Hotel Restaurante Kika sin riesgo de perder dinero en caso de cancelación
Mira, si buscas algo sencillo y sin muchas complicaciones, el Hotel Restaurante Kika es una opción que puedes considerar. Este sitio es un hotel de 1 estrella que no tiene pretensiones, pero lo que le falta en lujo, lo compensa con un ambiente acogedor. Está en Av. Extremadura, 2, en Santa Marta, así que la ubicación no es un problema. Además, es perfecto si solo necesitas un lugar para pasar la noche y no piensas quedarte encerrado en la habitación todo el día.
El personal es bastante buena onda y siempre están dispuestos a ayudar. Tienen un servicio de comida decente que no está nada mal para un descansito después de un día largo. Si te animas a hacer una parada, probablemente te sorprenda el trato y la atención. No esperes un cinco estrellas aquí, pero hay un rollo familiar que hace que te sientas como en casa.
Ahora, si lo que te preocupa es la opción de cancelar tu reserva sin que te cueste una pasta, relájate. Puedes reservar en el Hotel Restaurante Kika sin miedo a perder dinero si algo se te complica. Ellos tienen políticas que permiten cancelaciones sin penalización, así que no te estreses. En resumen, si solo quieres un lugar básico y sin dramas, este hotel cumple y te deja disfrutar sin más líos.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








