
¡Escucha, colega! Si andas por Villafranca de los Barros, tienes que probar el Restaurante El Figón - La Gran Familia. Este sitio abre todos los días de 8:00 a 1:00, así que puedes ir a desayunar, comer o cenar a cualquier hora. La comida es una locura, con platos caseros que están repletos de sabor. El trato del personal es cercano y te hace sentir como en casa, aunque a veces se descoordinan un poco con las bebidas. Ah, y aunque tienen una terraza chula, evita cenar allí en pleno calor, ¡te vas a derretir! Si no quieres salir, también puedes pedir para llevar. ¡No te lo pierdas!
Restaurante El Figón - La Gran Familia
Mapa Ubicación Restaurante El Figón - La Gran Familia
Dónde se encuentra el Restaurante El Figón - La Gran Familia
¡Gente! Si andáis por la zona de Villafranca de los Barros, tenéis que hacer una parada en el Restaurante El Figón - La Gran Familia. Este lugar es un verdadero pepinazo. Cinco estrellas por donde lo mires. La camarera que nos atendió en la barra era un encanto, súper simpática y amable, y en el comedor, la atención fue rapidísima. Pedimos un carpaccio ibérico, solomillo de ternera, sepia a la plancha y una tapa de solomillo con caramelo y bacon. Todo estaba brutal. ¿La comida? Un sólido 5 de 5. El servicio igual, y el ambiente, ni se diga.
Te cuento que este sitio es tan bueno que hasta nos casamos allí. Y el menú del día, por 13,50€, es una locura. Empezamos con marisco o un surtido de ibéricos y, de verdad, no te lo puedes perder. Lo mejor de todo es que la calidad-precio está difícil de igualar. 10-20€ por persona y sales encantado. ¡Ah! Y si te preocupa dónde aparcar, no te rayes, hay un montón de plazas libres justo al lado y es aparcamiento gratuito.
La última vez que paramos por casualidad, nos llevamos una grata sorpresa. Menú del día económico y con varias opciones, todo muy rico. Por cierto, el lugar está en un polígono industrial, así que si te parece que está un poco escondido, no te preocupes, vale la pena la búsqueda. Si vas en grupo, de 3-4 personas, genial, pero también hay espacio para los más grandecitos. Y si llevas peques o un carrito, no hay lío, el acceso es perfecto.
Ahora, si te preguntas dónde se encuentra el Restaurante El Figón - La Gran Familia, está en Av. del Trabajo, 06220 Villafranca de los Barros, Badajoz. Así que ya sabes, hazte un favor y dale una oportunidad a este lugar. ¡No te arrepentirás!
Cuáles son los horarios de apertura del restaurante
Mira, si buscas un lugar donde comer bien sin dejarte un riñón, El Figón - La Gran Familia es una buena opción. El menú diario está por 13€ y está bastante completo. Puedes elegir entre varios primeros, como huevos rellenos, paella o pisto, y de segundo te hacen unas carrilleras que están de locos. Ojo, que hay pollo empanado y ternera en salsa que también tienen su punto. La verdad, todo estaba buenísimo. Los postres, pues, esos pasan un poco más desapercibidos, pero nada que te arruine la comida.
El ambiente está bien chido, aunque hay que mencionar eso de las hormiguitas en las mesas. Un poco raro, sí, pero no es como que te vaya a arruinar el día. Eso sí, las camareras son un poco despistadas, aunque la comida llega rápido, así que no te quedas esperando. Por lo general, el precio por persona se queda entre 10-20€, así que calidad-precio no está nada mal. La comida tiene un 5, pero el servicio se lleva un 3, y el ambiente un 4. El ruido es bajo, así que puedes hablar con quien quieras sin levantar la voz.
Y si buscas algo más especial, también tienen un menú degustación que le da mil vueltas a cualquier “fast food”. La calidad es espectacular y el servicio se siente de primera. Ya con toda la experiencia, después de probar este lugar, me parece que para grupos también es ideal, ya que tienen mesas privadas y un patio agradable. Si tienes un grupo grande, no hay drama porque tienen espacio para todos.
En cuanto a los horarios de apertura, el sitio está disponible durante el almuerzo y la cena, y lo mejor es que no tienes que esperar para que te sienten, ¡así que ya sabes, a disfrutar sin complicaciones!
Se puede desayunar en El Figón - La Gran Familia
Vale, si estás por Villafranca de los Barros, no puedes dejar de parar en El Figón - La Gran Familia. Este lugar está oculto en el polígono, pero te aseguro que es una parada obligatoria. La comida aquí es para quitarse el sombrero: un buen plato de marisco de primero y un bacalao de segundo te dejarán flipando. La variedad de platos es brutal, así que no hay forma de que no encuentres algo que te haga la boca agua. Y si de atención hablamos, el servicio es de 10, siempre pendientes y amables.
La relación calidad-precio aquí es otro tema a destacar. Por unos 13,5 € por persona te lanzas un festín que en otros sitios te costaría un riñón. Puedes ir a comer solo o en grupos, que tienen espacio de sobra y sin esperar. El ambiente es tranquilo, se puede charlar sin problemas, y el ruido está a un nivel bajo. Tanto si vas con amigos como solo, aquí hay sitio para todos, y ¡los chupitos van de regalo si tienes suerte!
Si decides cenar, lo mismo. Te aseguro que no te vas a arrepentir. Al ser algo pequeño, lo mejor es que reserves, pero una vez allí, ¡te vas a sentir como en casa! La presentación de los platos es top, y la cocina sabe lo que hace. Pepito, cachopo, lo que quieras, todo está increíble. Con un precio medio de 17 € por persona y un servicio que no crea agobios, repites seguro.
Y sobre desayuno, no me lo han confirmado, pero como suelen tener tal variedad, no sería raro que pudieran darte algo. Aunque lo más seguro es que se centra más en comidas y cenas, así que no te lo tomes a la ligera. Pero, sin duda, si te pillas un huequito, ¡prueba el Figón!
Qué tipo de comida se ofrece en el restaurante
Te juro que si buscas una experiencia gastronómica memorable, no te acerques a El Figón - La Gran Familia. Lo de la cena allí es una prueba de resistencia, como un reality show de aguante. Tardaron tanto en traernos la comida que casi me imagino a los cocineros criando a los animales en la cocina. Oye, si llegamos con hambre, salir fue como tener un picnic sin comida. Pedimos unas cerves, y para variar, trajeron lo que les salió de las narices. Un auténtico caos.
Y cuando ya te creías que lo peor había pasado, aparece la camarera. Una pieza, la tía. Desentendiéndose de los clientes, más centrada en charlar y reír con sus compis que en atendernos. Levantar la mano para pedir algo era como intentar hacer que un elefante se siente. La verdad, una experiencia que me hizo repensar si vale la pena gastar el dinero en un sitio así. Y lo mejor de todo, cuando llegó la cuenta, ¡sorpresa! Nos cobraron por raciones que no habíamos ni visto. Un desastre total, te lo digo sincero.
La comida, no voy a mentirte, algo decente había, pero no vale la pena aguantar todo lo demás. Me encontré con una camarera que, si fuera un personaje de una serie, sería la villana que todos aborrecen. Había manchas en el mantel que te hacían preguntarte si se habían hecho una comida antes allí mismo. Los postres eran un juego de adivinanza, te decía que había y luego te dejaba con las ganas, así que decidí que ya no daba más. Un total de más de 100 € por persona que no volveré a gastar en un sitio que no vale ni un duro.
Y sobre la comida, ¿qué ofrecen? Lo que quieras, pero nada del otro mundo. Comida normalita, bastante sencilla, así que si esperabas una cena de esas que te dejan con el paladar bailando, olvídate. Es un lugar que debería estar en la lista negra de cenas, así que te aviso: si tienes otra opción, ve a otro lado.
Los platos del restaurante son caseros
El otro día decidimos darnos una vuelta por El Figón - La Gran Familia en Villafranca de los Barros, y vaya, la experiencia fue una mezcla de risas y decepciones. Primero, el desayuno. Nos sirvieron unas tostadas que estaban, digamos, en la media. El café, para ser sinceros, parecía más agua que otra cosa. ¿Y el calor? Dentro hacía el mismo bochorno que afuera, ¡con el aire acondicionado casi apagado! Cuesta creer que con tres camareras y tan poca gente te manden a buscar las tostadas. Aun así, nada grave, el total salió entre 1-10€ por persona, pero no me imagino volviendo para el desayuno. Comida: 3, Servicio: 2, Ambiente: 2.
Sin embargo, no todo fue mala onda. Al día siguiente, coincidí con unos colegas que fueron a comer. ¡Y claro, querían compartir su buena experiencia! Dicen que el ambiente es bueno, y que la comida, aunque parezca que el sitio está medio perdido en un polígono, vale la pena. Se lanzaron por una mariscada que les dejó con la barriga llena por solo 20€. Y ya no digamos del solomillo, que les pareció espectacular. Total, incluyendo vino y cafés, se fueron por 57€ —un chollazo, la verdad. Todo super bien en comida (5), servicio (5), y ambiente (5).
Y sí, hay que mencionar que el servicio estuvo de lujo también. Luego, te asomas a las redes y te encuentras con opiniones de gente que tuvo experiencias completamente diferentes. Uno hasta se fue con más hambre que cuando llegó, porque la comida llegó fría y cruda. Eso sí que es una aventura, y no precisamente la buena. No recomendó el sitio ni de broma. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1.
Ahora, hablando de si los platos son caseros, parece que, dependiendo de cuándo vayas, te puedes llevar sorpresas. Mientras algunos se rinden a la tarta de queso casera que es un must, otros se encuentran con platos fríos y mal servidos. ¡Así que ya sabéis! Si se os antoja un buen plato, igual lo mejor es arriesgar o preguntar en el local si lo que pides realmente es hecho en casa. No todo es igual de fiable, pero hay buenas opciones, sin duda.
Cómo es el trato del personal en El Figón - La Gran Familia
Ya te digo, si buscas un sitio donde desayunar a lo grande, El Figón - La Gran Familia es tu movida. Nos pasamos un día y, de verdad, ¡todo estaba de lujo! El servicio fue rapidísimo; ni te enteras de que te están sirviendo porque los camareros son súper majos y eficientes. Un lugar en el que te sientes a gusto, ideal para empezar el día. Para que te hagas una idea, desayunar ahí no te va a costar más de 10 euros, y sinceramente, por esa pasta, la calidad es brutal. 5 estrellas de mi parte, ¡sin dudarlo!
Aunque el sitio también tiene su lado negativo. Un día fui a comer un domingo, y ahí fue un desastre. Nos sentaron con un caos total, parecía más un mercadillo que un restaurante. Esperamos media hora para que alguien viniera a tomar nota y, como si fuera poco, se equivocaron con uno de los platos. La comida estaba bien, pero el descontrol en el servicio fue algo que no podía creer. Con una organización así, se hizo larga la espera, y menos mal que al final no nos quedamos a dormir ahí. A este le puedo dar 3 estrellas.
Pero, si vas a comer, ya te digo que las reseñas no mienten. La gente lo dice claro: platos deliciosos y un buen ambiente. Prueba la tarta de queso y las berenjenas fritas con miel que son de otro mundo. Aparte, hay un montón de plazas libres para aparcar sin complicarte la vida. Así que sí, para un recorrido por la Ruta de la Plata, parar aquí es todo un acierto.
Y sobre el trato del personal en El Figón - La Gran Familia, lo que puedo decirte es que en general son muy amigables y eficientes, aunque en algún momento se les puede ir un poco la olla. Los camareros suelen ser atentos y se nota que quieren que disfrutes de la experiencia, sobre todo en el desayuno. Así que, si te topas con un día ajetreado, no te desesperes, ¡pero el buen rollo siempre está presente!
Hay algún problema frecuente con el servicio de bebidas
Mira, el Restaurante El Figón - La Gran Familia es un sitio que merece la pena tener en cuenta. La primera vez que fui, recomendación de un amigo, me pareció que tenía el ambiente perfecto. Estaba lleno, y eso siempre es buena señal. Sin embargo, el servicio, joder, eso falló un poco. Aunque las camareras eran un encanto, el sitio estaba tan a tope que se notaba que hacían lo que podían. De una comida de media hora, terminamos esperando hora y media. La comida, en general, estaba bien, los huevos rellenos y los macarrones me dejaron satisfecho, pero el lagarto no nos convenció del todo.
Ya he vuelto un par de veces y, la verdad, las dos veces la comida ha sido genial en cuanto a cantidad y calidad/precio. El servicio ha mejorado, siempre hay alguno que es bien majo y rápido. Te lo digo ya, si te animas, el menú que incluye postre y café por solo 11 € es un chollo. De verdad, cada vez que esté por allí, no dudaré en pararme a comer. Y como el restaurante está en un polígono, no hay problema para aparcar.
Las instalaciones son amplias y cómodas, lo que me encanta. Hay barra, terraza, zona de menús, y la parte a la carta que está más tranquila. No te olvides de probar las berenjenas rellenas, los chipirones, y si te gusta la carne, la de cerdo ibérica es un must. Las raciones son abundantes y la relación calidad-precio es de lo mejor. Además, te ponen un aperitivo por cortesía, que siempre se agradece.
Ah, sobre el servicio de bebidas, no suele haber problemas, pero en horas puntas se puede notar algo de descontrol. A veces tienes que repetir tu pedido a varios camareros. Pero a pesar de eso, el ambiente de la zona a la carta es más relajado y hace que la comida sea más agradable. En fin, si no has estado, dale una oportunidad, no te arrepentirás. ¡Nos vemos allí!
El restaurante cuenta con una terraza para los clientes
Hablando del Restaurante El Figón - La Gran Familia, a ver, que ahí paré un día y menuda experiencia. La verdad es que le pondría 4 estrellas. La razón es que tomé el menú diario; por solo 9'90€, eliges entre siete primeros y siete segundos, más pan, bebida y postre. ¡Todo un chollo! La sala es amplia, las mesas están bien separadas por las medidas del COVID y, lo mejor de todo, es fácil aparcar. Así que si estás buscando un sitio donde parar, no está nada mal.
Pero no todo fue de color de rosa. La comida estaba rica, sí, pero había detalles a pulir. Por ejemplo, las lechugas estaban pasadas en las zamburiñas, y en el plato de espinacas con jamón, el jamón brillaba por su ausencia. Y, sinceramente, esos postres con tanto sirope procesado le quitaban toda la gracia al bizcocho. Un par de cosas que mejorarían la experiencia, sobre todo porque el servicio fue un poco lento, y eso con la gente que había, se nota.
Luego la experiencia se volvió un pelín más complicada. Estaba claro que el equipo de verano estaba algo descontrolado. Un 75% de la plantilla no sabía ni lo que estaba sirviendo. La camarera, en particular, no tenía ni idea de que el risotto y el ceviche eran aptos para celíacos, así que no pudimos pedirlos. Y cuando finalmente llegaron los platos, la verdad es que estaban fríos y las mollejas de cordero estaban bastante mal limpias. ¡Menuda faena! Pero bueno, el sitio es amplio y bonito, los baños impecables, y la música en directo le da un ambiente chido. Aunque, un aviso: ¡pedir la cuenta puede ser un reto!
Ahora, respecto a la comida, en otra ocasión pedí una tortilla de patatas con espárragos trigueros y alioli verde. Te lo juro, estaba de muerte, ¡y la merluza en salsa de almendras ni te cuento! Todo salió rapidísimo y el trato fue de 10. Así que todo perfecto, hasta ahí.
Y para tu pregunta, sí, el restaurante cuenta con terraza, así que si te apetece disfrutar de un buen plato al aire libre, ¡eres bienvenido!
Es recomendable cenar en la terraza durante los días de calor
Mira, si alguna vez estás entre Almendralejo y Villafranca de los Barros y te da por parar en El Figón, prepárate para el uniforme, porque aquí parece que tienen un rollo con la clientela que va más allá de lo normal. Si no llevas la ropa adecuada, no esperes más que un café aguado. A veces, se entiende, pero no sé, yo ya capté el mensaje.
Y ya te digo, el bar suele estar bien, pero el comedor... ¡menuda odisea! Me tocó lidiar con dos chicas que, sinceramente, no les interesaba lo que estaba pidiendo. La que me tomó la comanda casi me tira el plato y la otra, no puedo decir que fuera más amable. Pedí aceite de oliva como cinco veces y ni una mirada. Me levanté, me fui y ni ganas de comer me quedaron. Eso no es forma de tratar a nadie, la verdad.
Pero no todo es malo, ojo. También hay opiniones que brillan. Hay quien dice que El Figón es una joya, con platos caseros que son una delicia. El personal se da la vuelta para que te sientas como en casa, y eso siempre suma. La calidad en la comida es top, y si buscas precios populares, aquí te mueves entre los 10-20 €. Raciones abundantes y ambiente chido.
Pero cuidado con el aire acondicionado, que en pleno agosto hace frío como si estuvieras en Noruega. A veces el servicio puede ir un poco lento, pero si no tienes prisa, la comida compensa. En cuanto a la terraza, si vas a cenar durante los días de calor, piénsalo un poco. Puede que quieras escapar del aire acondicionado brutal, pero tampoco es el lugar más fresco en verano. Así que, si no te importa el sofocón, ¡adelante!
Se puede pedir comida para llevar en El Figón - La Gran Familia
Y bueno, si estás pensando en pasarte por El Figón - La Gran Familia, tienes que saber que es un lugar donde la comida está de lujo. Con 4 estrellas, el restaurante es bastante bonito y tiene un ambiente agradable. El servicio no es la gran cosa, algo normalito, pero lo que importa es lo que comes. Aquí puedes rascarte el bolsillo un poco, porque la cena suele estar entre 20 y 30€ por persona. Aún así, el precio es razonable para lo que te traen a la mesa. ¡A no olvidar las fotos de los platos, que valen la pena!
Si decides ir a comer, no va a ser una mala elección. La mayoría de la gente que llega ahí, lo hace guiada por las reseñas y no se equivocan. El sitio está al lado de la autovía, perfecto para un alto en el camino. Sus camareros son atentos y no te hacen esperar mucho por la comida. Tienen un menú que está para chuparse los dedos: por 11,50€ el completo y 8,00€ el medio. ¡Y ten en cuenta que sus baños están limpios y amplios! Todo esto está pensado para que vayas con la familia, así que no te preocupes, no hay restricciones para los peques.
Ahora, no todo es color de rosa. Si bien he oído cosas buenas, algunos también han tenido experiencias que dejan que desear. He leído una reseña brutal donde describen a dos camareras que estaban más por el mal rollo que por servir bien a la gente. Te hacen sentir incómodo, y eso no es lo que buscas cuando sales a cenar. Atender bien es clave, y si lo que te encuentras son miradas y risitas entre ellas, pues vaya faena. En fin, es una pena que un lugar con potencial tenga esos contratiempos.
Y si te preguntas si puedes pedir comida para llevar en El Figón - La Gran Familia, pues la info no está clara aquí. Pero, como suele pasar, la mayoría de los restaurantes suelen tener esa opción, así que ¡no dudes en preguntar cuando vayas!
Qué tipo de platos son los más populares en el restaurante
La verdad es que El Figón - La Gran Familia es un sitio que, cuando lo pruebas, sabes que te vas a encontrar con algo sólido. Están en Av. del Trabajo en Villafranca de los Barros, un lugar bastante amplio en medio de un polígono, lo que ya te da la idea de que no van a escatimar en espacio. El menú del día no es para nada un desastre; te ofrecen cuatro primeros y otros tantos segundos. En mi experiencia, aunque la ensalada de pasta que pedí podría haber tenido un aliño más interesante, el largato estuvo correcto, ni fú ni fá. Al menos estaba bastante concurrido, lo que siempre es buen signo.
Otra cosa que me ha sorprendido son las opiniones sobre su comida. Hay quien dice que la comida es muy buena y en cantidad. He escuchado que el bacalao y el pulpo son una delicia, así que si se te antoja un buen plato, ya sabes por dónde tirar. Además, el servicio siempre parece ser rápido y atento, y el ambiente se percibe agradable. Eso sí, si le das un vistazo al menú, verás que te lo puedes llevar por entre 10 y 20 € por persona, lo cual es un buen chollo.
A veces, hay sitios que se llevan la palma en el desayuno, y este es uno de ellos. Si paras a desayunar, no te vas a arrepentir. La gente habla maravillas de lo que sirven: desayuno rico y a buen precio. Con precios tan bajos, como entre 1 y 10 €, ¡a quién no le apetar!
En cuanto a la calidad de la carta, es estupenda, y con un salón muy agradable. La elección de vinos es clásica pero bastante variada, y hay algo para todos. De hecho, he oído que te puedes encontrar hasta Vega-Sicilia. Así que si decides ir, no te olvides de disfrutar de su mezcla de platos bien elaborados.
Y para contestar a tu pregunta, los platos más populares van desde el bacalao y el pulpo, que se llevan el reconocimiento de muchos, hasta el solomillo y las setas en caldereta, que son un must. Así que si quieres salir de allí con una sonrisa, tienes un plan claro. ¡Ya sabes, a darle caña a la comida!
El restaurante ofrece opciones vegetarianas o veganas
Mira, no sé tú, pero yo he probado el Restaurante El Figón - La Gran Familia, y, sinceramente, hay de todo. Por un lado, hay quienes dicen que es un lugar que se las trae. La comida es regular y el servicio a veces parece que va más lento que un caracol. Te traen la sangre ardiente del café a temperatura tropical y solo tienen Cruzcampo de cerveza. La última vez que fui, pedí una ración de choco y la verdad, ¡el aceite ya tenía más historia que una abuela! Ah, y el hígado asado estaba más hecho que la comida de un comedor de ancianos. ¿Para qué volver?
Pero luego, hay otros que flipan con el sitio. Me han comentado que el solomillo ahí es la bomba, y que el chuletón y el bacalao son de otro mundo. Dicen que el servicio y el ambiente son de 10, y que no tienes que esperar ni un segundo para que te traigan los platos. A este paso, me dan ganas de ir solo para probar esas maravillas. Eso sí, prepárate porque puedes gastarte entre 30 y 40 € por persona, pero, oye, ¡a veces vale la pena!
Y si lo que buscas es un menú diario que no te deje en bancarrota, este sitio también lo tiene cubierto. Con 10-20 €, comes bien a rabiar y con una calidad excepcional. Aseguran que el ruido es bajo, así que puedes charlar a gusto. A mí, por lo menos, me convencieron para volver a probarlo en la próxima ocasión.
En cuanto a lo que mencionas sobre ser vegetariano o vegano, la verdad no tengo muchos datos. Pero con lo que me cuentan, parece que la oferta está más enfocada a carnes y pescados que a opciones verdes. Así que, si eres de los que buscan lechugas y tofu, quizás aquí no encuentres mucho. Pero, ¡quién sabe!, siempre es bueno preguntar antes de hacer una visita.
Es necesario hacer reservas para comer en el restaurante
Mira, si no has probado lo que tienen en El Figón - La Gran Familia, te estás perdiendo de una buena. Este sitio en Av. del Trabajo, 06220 Villafranca de los Barros está hecho para que comas bien y en buena compañía. Cuando entras, ya sientes esa vibra familiar, con un ambiente acogedor que te hace sentir como en casa. ¡Y ni hablemos de la comida! Tienen platos que son puro amor, de esos que te dejan con ganas de más.
La comida casera que sirven es de otro mundo. Desde unos tacos bien cargados hasta un arroz que te hará llorar de felicidad, todo está riquísimo. Además, no te olvides de echarle un ojo a sus postres porque ahí sí que se lucen. Te prometo que el flan es un must, ¡se deshace en la boca! Ideal para esos días en los que solo quieres un buen festín.
Ahora, sobre el tema de las reservas… Escucha, si vas en fin de semana, lo mejor es que hagas una reserva. Se arma una buena con la gente que quiere probar lo que hay aquí. Entre semana, normalmente hay menos tios buscando un plato, así que puedes ir sin tanto lío. Pero nunca está demás asegurarte que no te quedes sin tu mesa. ¡Así que ya sabes, no dudes y lánzate a probarlo si no lo has hecho ya!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








