Casa Terrona

Casa Terrona

Si buscas un buen plan para comer en Cabañas del Castillo, tienes que probar Casa Terrona, justo debajo del castillo. Este sitio es una joya para los que aman la buena comida extremeña, con platos caseros que tienen un toque asturiano. Aquí la rompen con los cachopos, las croquetas y el potaje "arturmeño" que te harán la boca agua. Además, puedes disfrutar de unas vistas increíbles mientras te das un homenaje. La atmósfera es chill y perfecta para ir con amigos o familia. ¡No olvides reservar porque se pone a tope!

Casa Terrona

Restaurante
Valoración media: 4,6
Opiniones: 79 Reseñas
Dirección: C. de la Peña Buitrera, 51, 10373 Cabañas del Castillo, Cáceres
Teléfono: 615 49 24 30

Página web

instagram.com

Horarios Casa Terrona

DíaHora
lunesCerrado
martes12:30–16:00, 21:00–23:30
miércoles12:30–16:00, 21:00–23:30
jueves12:30–16:00, 21:00–23:30
viernes12:30–16:00, 21:00–23:30
sábado12:30–16:00, 21:00–23:30
domingo12:30–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Casa Terrona

Dónde se encuentra Casa Terrona

¡Oye, chavales! Si estáis buscando un planazo para comer, tenéis que visitar Casa Terrona. Este sitio está en C. de la Peña Buitrera, 51, 10373 Cabañas del Castillo, Cáceres, y de verdad que se merece todas esas 5 estrellas. Nos pasamos a comer un mediodía y fue un auténtico descubrimiento. La comida que hace Maribel es increíble y la atención de Patricia es de esas que te hacen sentir como en casa.

Para abrir boca, probamos las croquetas de jamón y boletus, los torreznos con revolconas, y la tempura de verduras. Te lo digo, todo estaba riquísimo, pero las croquetas… ¡Madre mía! De segundo, tiramos por el cachopo y el rabo de toro porque nos lo recomendaron. La verdad, ¡no podía estar mejor! Y si te decepcionan los postres, aquí no pasa, son caseros y deliciosos. Sin duda, volveremos porque mereció mucho la pena.

Hoy también cenamos allí y, ufff, todo buenísimo otra vez. Aquí no hay carte fija, que cambian según lo que tengan fresco y de temporada. La atención del equipo es genial y, además, las vistas son una pasada. Puedes aparcar sin problemas, que hay un montón de plazas libres, así que ni te preocupes por eso.

En resumen, si quieres pasar un buen rato y comer como Dios manda, la Casa Terrona es el sitio. No olvides hacer reserva porque está claro que se llena. Así que ya sabes, si decides darte una vuelta por Cabañas del Castillo, no dudes en visitar la Casa Terrona. ¡Te va a encantar!

Qué tipo de comida se ofrece en Casa Terrona

Ya te digo que Casa Terrona es un sitio que no puedes dejar pasar si andas por Cabañas del Castillo. La última vez que cené ahí, quedé encantado. Las croquetas estaban buenísimas y el cachopo fue una delicia, la verdad. Todo el ambiente es muy acogedor y el personal, de champán. Aunque, ojo, nos cobraron el pan sin pedir, lo cual está un poco feo, pero bueno... supongo que en un lugar nuevo a veces hay estas cosas. A pesar de eso, ¡lo seguimos recomendando! Si buscas un buen restaurante, este es el sitio.

Además, es una visita obligada para los que aman la comida de la tierra. Claro que sí, disfrutando de un precio más que competitivo. La atención es de 10, así que ¡sólo puedo hablar bien! Siempre salgo convencido de que repetiré, y eso que no soy de volver a los mismos sitios. La comida se hace con cariño, y el ambiente es muy agradable. Te aseguro que aquí te vas a sentir como en casa.

Y hablando de grupos, fuimos un par de veces con amigos y, efectivamente, Pedro el camarero se encarga de que todo esté perfecto. Maribel se lleva la palma en la cocina: ese puré de calabaza y las croquetas de jamón y boletus están para caerse de espaldas. Pero el cachopo... ¡Eso es otra cosa! Crunchy por fuera y lleno de sabor por dentro, un auténtico festín. Además, las vistas a las Villuercas son espectaculares y la música que ponen de fondo es genial para disfrutar con colegas. Sin duda, repetiremos.

En cuanto a qué tipo de comida se ofrece en Casa Terrona, puedes esperar una explosión de sabores de la cocina tradicional. Desde croquetas y cachopo, hasta revuelto de setas y tempura de verduras. Todo con un toque artesanal que lo hace aún más especial. Y bueno, aunque en la carta hay más variedad en carnes que en pescados, ¡no le hace falta mucho más para dejarte satisfecho!

Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú

Si estás por Cabañas del Castillo y no has probado Casa Terrona, amigo, te estás perdiendo algo increíble. 5 estrellas que se sienten desde que entras. La comida es de otro nivel, y no solo eso, el paisaje es brutal. Ah, y si llevas a la perra, ¡no tienes que preocuparte! Nos dejaron entrar con nuestra mascotita, lo cual siempre es un plus. Pedimos tempura y una ensalada de ventresca, y, vaya, deberías probarla. La ensalada, en particular, es 10/10, y asegúrate de hacer una reserva antes de ir, que el sitio se llena.

Lo mejor de todo es la atención. El servicio es amable y eficiente, lo que es raro de encontrar. La experiencia fue tan buena que al día siguiente pedimos comida para llevar. Esa salsa de la caldereta... todavía estoy pensando en mojar pan con ella. Todo esto por unos 20-30€ por persona, así que no te vas a arrepentir.

La verdad, es un lujo tener un restaurante así en un pueblo tan pequeño y encantador. El entorno es muy agradable y la comida casera, bien presentada. Imagínate comer un cachopo o unas croquetas redondas mientras miras a los buitres volar cerca de la ventana. Y no te olvides de dejar espacio para la tarta de queso, porque es un plato que no puedes dejar pasar. Si vas en grupo, no hay problema, ¡se admiten hasta los más pequeños! En resumen, Casa Terrona tiene un ambiente de relax, buena comida y un trato que te hace sentir como en casa. ¿Qué más se puede pedir?

Qué es un cachopo y cómo se prepara en Casa Terrona

Y si te cuento de Casa Terrona, no puedo más que darle 5 estrellas. Paramos a comer después de una ruta bien cansada y, la verdad, nos llevamos una grata sorpresa. El lugar no solo se ve bien, sino que el cachopo, las croquetas y las carrilleras estaban espectaculares; todo casero y con mucho amor. A la comida le pongo un 5, al servicio otro 5, y el ambiente también un 5. ¡Todo un acierto!

Hablando de las croquetas, te diré que se merecen un aplauso. Las mejores que he probado, y eso que he comido croquetas a patadas. Se nota cuando la comida es de verdad, hecha en casa. Y el cachopo... ¡no te quiero ni contar! Lleva queso de cabra y es inmejorable. El trato, además, fue bastante rápido y el personal super majo. Por unos 20-30€ por cabeza, es un chollo. Si vas, no te olvides de repetir ese combo de cachopo, croquetas redondas y la tarta de queso.

Claro, no todo el mundo tuvo la misma experiencia. Hay quien se encontró con un trato más bien lento y con poca coordinación, aunque el cachopo estaba rico. A veces hay días que se no se alinean las estrellas, pero creo que esos son casos contados. La mayoría salimos encantados con el servicio y la comida, incluso en un martes que abrieron solo para nosotros. ¡Eso se agradece, Maribel! El ambiente es acogedor y con unas vistas chulas en medio de las Villuercas, así que el sitio vale la pena, sin duda.

Y ya que mencionamos el cachopo, te cuento. En Casa Terrona, el cachopo es una verdadera delicia. Se trata de dos filetes de carne empanados y rellenos de queso, pero aquí le ponen un toque especial: el queso de cabra, que le da un sabor único. Se prepara con cariño, bien crujiente por fuera y jugoso por dentro. Se hace en el momento y eso se nota en cada bocado. La combinación es de otro nivel y, te lo aseguro, una vez que lo pruebas, quisieras más. Así que, si te pones por allí, ¡no dudes en pedirlo!

Qué ingredientes lleva el potaje "arturmeño"

Y, mira, si estás por Cabañas del Castillo, Casa Terrona es el sitio donde tienes que parar sí o sí. Este restaurante tiene una nota de 4 estrellas, y no es por casualidad. Tienen comida de siempre y raciones abundantes, así que te aseguro que no te vas a quedar con hambre. Lo mejor es que los dueños, Maribel y Pedro, son unos encantos. Te aconsejan bien y te hacen sentir como en casa. Y si tienes suerte y consigues una mesa junto al ventanal, las vistas son una pasada. Pero si no, no te preocupes, porque lo que importa es lo que pones en la boca, y con los platos que sirven, la experiencia es de 10.

La comida está que flipas. Pedimos unas croquetas caseras de setas y jamón, y, amigo, estaban riquísimas. También te puedes ir por el secreto ibérico o un buen entrecoit, que siempre lo dejan en su punto. Te lo digo, aquí las porciones son generosas, así que ten cuidado con pedir de más, aunque un potaje de legumbres y verduras si te pilla un día vegetariano puede ser un acierto seguro. Y si te gusta el dulce, no dejes de probar el flan y el arroz con leche casero. Todo se nota que está elaborado con cariño y buenos ingredientes de la zona.

En cuanto al ambiente, es súper acogedor. El lugar invita a quedarte a charlar y disfrutar de la compañía. La verdad es que ni te das cuenta del tiempo, y le llevas un saludo a Maribel y Pedro, que son más que amables. Te hacen sentir como parte de su familia, y eso es algo que se aprecia hoy en día, ¿no? Así que, mientras estás ahí, piénsalo bien y reserva antes de que se llene. De hecho, se lo digo a todos: ¡deja de leer esto y llama ya!

Y si te preguntas sobre el potaje "arturmeño", te cuento que lleva, encima de lo que te imaginabas, legumbres y verduras. El día que íbamos nosotros, lo prepararon especialmente pensando en los vegetarianos, así que es una opción perfecta si buscas algo diferente que no te deje con hambre. ¡Vayas donde vayas, asegúrate de incluir a Casa Terrona en tu ruta!

Es necesario hacer una reserva para comer en Casa Terrona

Mira, si estás buscando un sitio donde comer de maravilla, Casa Terrona es el lugar. Te hablo desde la experiencia, porque acabamos de salir de allí y la comida fue de diez. No te puedes perder las croquetas de jamón, que son un clásico, pero las de boletus están a otro nivel. La ensalada de ventresca y pimientos es fresca y rica, y el entrecot de retinto... uff, eso merece su propio aplauso. Además, el ambiente es super agradable; es el tipo de restaurante donde te sientes como en casa.

Hablemos de algunos detalles menos agradables. Al parecer, hay que mejorar un par de cosas. Por un lado, no tienen carta con los precios, así que si quieres saber cuánto va a costar tu comida, ¡tienes que andar preguntando! Eso puede ser un poco incómodo. Y si el camarero se confunde de mesa, como nos pasó a nosotros, no esperes que lo solucionen a la primera. Ah, y las patatas fritas tenían un sabor de aceite refrito que no mola nada. Para colmo, el queso del cachopo eran tranchetes, y, viniendo de un sitio así, esperas un poquito más de calidad. En fin, no sé si volvería, la verdad.

Pero no todo es negativo, porque hay gente que ha vivido experiencias alucinantes allí. Maribel y Pedro son unos cracks en atención al cliente, y todo lo que sale de la cocina es fresco y de temporada. Las croquetas caseras, la tempura de verduras, y esos postres caseros son pura delicia. La relación calidad-precio se siente bien ajustada, y parece que la rapidez del servicio también es un punto a favor.

Ahora, hablando de si hay que hacer reserva, la verdad es que si te apetece ir, sería mejor reservar. Ya sabes cómo se pone el tema en los sitios populares, así que para asegurarte de no quedarte sin mesa, ¿por qué no llamas y te ahorras el rollo? ¡Te va a encantar!

Cuál es la atmósfera del restaurante

¡Ya te digo! Casa Terrona es un sitio que no te puedes perder si andas cerca de Cabañas del Castillo. Cinco estrellas, y con razón. Fuimos con la idea de meternos en las piscinas naturales, pero la comida nos atrapó. Comimos como reyes, con esa caldereta de cordero que estaba de choque y un bacalao que nos dejó flipados. Y, ojo, que nos quedamos con las ganas de probar esos cachopos de los que todo el mundo habla, así que ya estamos planeando la vuelta. Tremendo trato, de verdad. ¡Gracias, equipo!

De lo que no hay duda es que el lugar tiene una onda impresionante. Un entorno mágico que te deja sin palabras, especialmente al atardecer. La comida está elaborada con mucho cariño, y se nota que cada plato tiene su historia. Maribel y Pedro son la caña, te hacen sentir como en casa y su atención es de lo mejor. Un 5 en servicio, sin duda. Y si te preocupa si hay opciones para celíacos, aquí también están al loro.

Hablando del ambiente, es como si el tiempo se parara. Las vistas a la dehesa son una belleza que quita el hipo. Te sientas, disfrutas, y sientes que todo se alinea. Las carnes y tapas son de otro nivel, y la atención de Pedro hace que cada bocado sea especial. En este sitio, simplemente, te enamoras de la comida y del trato. Un verdadero deleite para los sentidos, y claro que quiero volver. ¡No se me olvida la charla con Luis Pastor tampoco! Eso sí, por favor, cambiad ese vino que se llama "Flor de Quercus"... que no hay por dónde cogerlo. Un buen Habla del Silencio sería mucho mejor.

Así que ya sabes, si buscas una atmósfera tranquila, rodeado de un paisaje único y con un servicio que te abraza, Casa Terrona es tu lugar. La comida casera, rica y sin tonterías. Saldrás con una sonrisa y con ganas de repetir. ¡Vamos que hay que volver a probar esos cachopos!

Casa Terrona es un buen lugar para ir con amigos o familia

Mira, Casa Terrona es uno de esos sitios que te hacen sentir como en casa, pero con un sabor increíble. La cocina es honesta y súper disfrutona, y todo gracias a que trabajan con productos de la tierra. Las carnes y hortalizas que usan tienen un toque especial que las hace sentir de calidad, y no hay nada artificioso ni raro. Además, te comento que el local es pequeño y acogedor, y las vistas a la campiña de las Villuercas son de otro mundo. Todo esto a precios que no te hacen temblar el bolsillo, más o menos 10-20 euros por persona.

Y si de servicio hablamos, Pedro y Maribel se llevan un 10. Son de esos que te hacen sentir que estás en su propia casa, y la comida... ¡madre mía! Todo es delicioso, pero las croquetas y la ensalada de pimientos son otra historia. Si tienes algún antojo dulce, la tarta de queso es una locura, ¡nunca la olvidarás! Además, los camareros están siempre atentísimos y cuidan cada detalle para que tengas una experiencia top.

Sí, hay algún comentario negativo que habla de platos pasados o falta de sabor, pero eso parece ser la excepción. La mayoría coincide en que la calidad y limpieza están a la orden del día, y el ambiente es familiar y muy acogedor. Sinceramente, no creo que te arrepientas de ir.

Así que, para concluir, Casa Terrona es un buen lugar para ir con amigos o familia. La comida es rica, el trato es genial y el encanto de la ubicación lo remata todo. Si te decides a visitarlo, ¡seguro saldrás de allí con una sonrisa y con ganas de repetir!

Qué se puede disfrutar además de la comida en Casa Terrona

Ah, Casa Terrona, lo que puede pasar allí es toda una historia, eh. Llegamos bien cansados y el camarero nos dice que le estamos "vacilando", como si eso fuera la norma, y la verdad es que casi nos quedamos con cara de WTF. La Fanta de naranja que pedimos venía con trozos raros, seguro que alguien se estaba riendo, y el Aquarius... no sé, parecía que lo habían sacado del horno o algo así. Además, nos tenían fuera como si fuéramos parias. Un mal comienzo, en serio.

Pero luego, en otro rollo, hay comentarios a full con cinco estrellones. Maribel y Pedro han hecho magia con la comida en las Villuercas, manteniendo los precios a raya, 1-10 € por persona. ¡Chapeau! La cocina de temporada que hacen es otro nivel. El ambiente es acogedor y el trato que dan es inolvidable. Si te pasas por allí, pide lo que sea, que te va a encantar. ¿Sabías que se puede comer rico por 10-20 €? Es de agradecer, en serio.

Si vas de ruta, no puedes dejar de parar aquí. Casa Terrona es como el punto de encuentro perfecto para disfrutar de un buen bocado. Te aseguro que el cachopo y el mousse de natillas de chocolate son un must. La gente es genial, siempre con una sonrisa y un trato cercano. ¡No olvides saludar a María, Maribel y Pedro! Ellos realmente le ponen el corazón a este sitio.

Y para los que se preguntan qué más hay en Casa Terrona además de la comida, pues la experiencia va más allá de las papilas gustativas. Estás a los pies del castillo de Cabañas, lo que te regala unas vistas brutales y una atmósfera única durante la comida. Puedes disfrutar de una puesta de sol que no olvidarás, todo mientras te mimas con un trato familiar y amable, porque aquí la calidez se siente desde el primer momento. Así que ya sabes, ¡no te lo pierdas!

Qué tipo de vistas se pueden apreciar desde Casa Terrona

Así que, ya te cuento, Casa Terrona es un sitio que debes visitar. Cinco estrellas no se los dan a cualquiera, y te va a encantar la buena onda de este lugar. La comida está de lujo y Maribel, la dueña, y su equipo hacen que te sientas como en casa, de verdad. El precio por persona es de 10 a 20 €, así que el bolsillo no sufre nada y sales más que satisfecho. Te aseguro que la atención es de diez, ¡te cuidan como a un rey!

La carta es una maravilla. Lo que probamos fue simplemente brutal. Las croquetas están para morirse, la ensalada de pimientos es espectacular y, claro, el cachopo... ¡vaya manjar! Si te gusta comer bien, esto es un fiestón gastronómico. Ya estoy deseando volver para probar nuevos platos, porque lo que pedimos fue un exitazo. La calidad de la comida, el servicio y el ambiente, todos con un 5 de 5.

Y sobre el ambiente, te cuento que desde Casa Terrona, las vistas son para flipar. Tienes una panorámica de la zona que no veas. Te sientas y disfrutas mientras comes, seguro que vas a querer sacar un par de fotos para el Instagram. Un plan perfecto para comer rico y salir con el alma llena. ¡Así que ya sabes, no te duermas y lánzate a disfrutarlo!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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