El Patio de la Posada

El Patio de la Posada

Si te encuentras en Jarandilla de la Vera, no puedes dejar pasar la oportunidad de echar un vistazo al Patio de la Posada, un bar-restaurante que mezcla lo casero con lo auténtico. Aquí puedes saborear delicias como su tierno laing, las caseras patatas y el generoso cochinillo que hacen que la boca se te haga agua. Pero ojo, porque, aunque la comida destaca, hay que andar con cuidado: un par de platos fuera de carta nos dejó un poco sorprendidos con 16 euros por unos trocitos de queso y 25 por una carne escasa. Así que ya sabes, disfruta, pero mantén los ojos abiertos en la cuenta. ¡Te va a gustar!

El Patio de la Posada

Bar restaurante
Valoración media: 4,1
Opiniones: 1.152 Reseñas
Dirección: 10450 de, C. de Francisco Pizarro, 3, 10450 Jarandilla de la Vera, Cáceres
Teléfono: 625 08 95 78

Página web

Horarios El Patio de la Posada

DíaHora
lunes11:00–16:00, 20:00–23:00
martes11:00–16:00
miércolesCerrado
jueves11:00–16:00, 20:00–23:00
viernes11:00–16:00, 20:00–23:00
sábado11:00–16:00, 20:00–23:00
domingo11:00–16:00, 20:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Patio de la Posada

Dónde se encuentra el Patio de la Posada

¡Ey, amigos! Les voy a contar de El Patio de la Posada, un bar-restaurante en Jarandilla de la Vera. Está en la C. de Francisco Pizarro, 3, 10450. Es un sitio que no está mal, más bien tirando a bien, con un ambiente chido y limpio que se siente acogedor. El servicio es excelente, la peña es amable y te trata como en casa.

Ahora, la comida… Bueno, digamos que hay altibajos. La verdad es que la comida está buena, pero ninguno de los platos termina de brillar. Por ejemplo, el queso frito es una simple cuña de Brie del supermercado, y uno espera algo más regional. Los canelones estaban buenos, pero la torta del casar le quitaba el protagonismo al resto. Las croquetas de jamón son un acierto, estaban muy ricas, aunque venían acompañadas de esas mismas patatas fritas que parecían un poco descuidadas en el plato.

Los platos principales bajan un poco la nota. El costillar tiene una salsa industrial que no aporta nada, y la carne no se despega del hueso como debería. El lingote de cordero me pareció bastante seco. Pero ojo, las patatas fritas son caseras, ¡eso se agradece! Y para acompañar, el vino 10.12 es una buena elección.

Sobre el ambiente, es bastante tranquilo, ideal para charlar sin problemas. Pero ¡vaya con el aire acondicionado! Justo donde nos sentaron, me congeló las piernas en un abrir y cerrar de ojos, y aunque lo dijimos, seguían ignorándolo. Un agradecimiento especial a la decoración del lugar, que está de maravilla y le da un toque especial.

En resumen, si quieres probar la comida típica extremeña en un lugar bonito, El Patio de la Posada es una buena opción. Y no te olvides: recomiendo hacer reserva porque el sitio puede llenarse. Así que ya sabes, ¡a disfrutar en Jarandilla de la Vera, en la C. de Francisco Pizarro, 3, que ahí está el plan!

Qué tipo de establecimiento es el Patio de la Posada

Si buscas un sitio en Jarandilla de la Vera que te deje con ganas de volver, El Patio de la Posada es tu parada obligada. Imagínate cenando en su terraza, con vistas preciosas a la Parroquia Santa María de la Torre. Probamos un rabo de toro que estaba espectacular y una pizza casera que no te la puedes perder. La cena aquí es muy agradable, y con precios entre 10-20 € por persona, ¡es un chollazo! La comida se lleva un 5, el servicio un 4 y el ambiente también un 4. Si no quieres esperar, ¡mejor haz reserva!

Este restaurante tiene un rollo acogedor, situado en un edificio original que cuenta con salón y un patio exterior que es un sueño. A pesar de que no es tan conocido como otros sitios, es una opción muy recomendable. El trato es super amable y te ayudan a elegir entre los platos de la carta y las especialidades del día. La trilogía para compartir—patatas revolconas, migas y sopa de tomate—es puro sabor. Las carrilleras y el solomillo están de lujo, y no olvides dejar espacio para los postres caseros. Aquí la calidad-precio es brutal, con un 5 en comida, servicio y ambiente.

La atención es otro punto a su favor. Todo lo que pedimos, desde el gazpacho hasta la leche helada fue una delicia. El servicio es rápido y siempre con una sonrisa. En cuanto a precios, puedes contar con 30-40 € por persona. La calidad se siente, así que el esfuerzo vale totalmente la pena.

Si lo tuyo son los platos abundantes y sabrosos, aquí el risotto, las migas y las ensaladas son un must. Y los postres, ni te cuento, merecen una mención especial. Estuve en un ambiente super tranquilo y sin esperas, lo que es un plus.

En resumen, El Patio de la Posada es un restaurante acogedor con patio interior, perfecto para disfrutar de una comida deliciosa en un entorno agradable. Con un trato impecable y una carta variada, seguro que te dejan satisfecho y con ganas de repetir. ¡No te lo pierdas!

Cuáles son algunos platos destacados del menú del Patio de la Posada

Sigue con el tema del Patio de la Posada. La verdad es que es un sitio que tiene su encanto, con un ambiente acogedor y diferentes salitas donde puedes disfrutar de la comida. El patio al aire libre es un buen plan si el día lo permite. Aunque te aviso que la comida está buena, hay cosas que se podrían mejorar. El entrecot y las croquetas dejan un poco que desear. Pero ojo, si te animas, los canelones de carne de rabo de toro con queso son lo mejor que hemos probado ahí.

El precio se siente un poco caro, así que no vayas esperando cantidades enormes por lo que pagas. Aquí, una cena podría costarte entre 30 y 40 € por persona y, sinceramente, no sé si vale siempre la pena. Los postres están bastante bien, así que no te los saltes. Y por cierto, el servicio fue bastante atento en nuestra visita, hasta nos invitaron a unos chupitos, que siempre se agradece.

Ahora, no todo fue color de rosa. Escuché que algunas experiencias fueron bien decepcionantes. Hay quien llegó con expectativas altas y, la verdad, la comida no estuvo a la altura. El salmorejo dio la nota, y las croquetas fueron un fracaso total. Además, parece que el servicio no siempre es el más ágil, así que ten paciencia si decides ir.

Respecto a lo que te vas a encontrar en el menú, hay varios platos destacados que valen la pena probar. Hazte un favor y pide los canelones, si quieres salir con una buena experiencia. Si te va más el tema de los arroces, el risotto y el revuelto de morcilla también son opciones que no decepcionan, pero elige bien y evita lo que no te convenza. En general, si te apetece pasar un rato en un sitio con buen rollo, el Patio de la Posada puede ofrecerte una buena velada, aunque siempre con esos peros que es mejor tener presente.

Qué es el laing y por qué se menciona en el artículo

Ya te digo, El Patio de la Posada es un sitio encantador, de esos que te dejan con una sonrisa después de una buena comida. La música es súper tranquila, perfecta para disfrutar del momento. La comida… ¡exquisita, colega! Te aseguro que la relación calidad-precio es inmejorable. Por unos 30-40 € por persona, comes como un rey. Y es que aquí se nota que usan buenos productos y que la elaboración es artesanal, hecha con mucho mimo. ¡Totalmente recomendable!

La última vez que fui, me lanzaron un revuelto de morcilla que estaba de muerte. ¿Y el rabo de toro? Original y rico, no pensé que se pudiera disfrutar tanto. El servicio, esa vez, se llevaban un 5 de 5 en atención. La gente es muy amable y estuvo todo en su punto. El ambiente estaba chido, también, aunque un poco más de cuidado en los detalles no vendría mal.

Aquí hay que mencionar que el local tiene dos ambientes: una zona de bar y terraza que da a la plaza, y otra de restaurante con un patio bien guapo. La calidad de la comida es buena, pero hay que afinar algunos detalles, como las telarañas en las ventanas y la vajilla que a veces está un poco desgastada. Un par de cositas que podrían mejorar el sitio. El entrecot estuvo muy bueno, aunque la chica que nos atendió no preguntó por el punto. Ese tipo de cosas son importantes, sobre todo si comes con críos. El servicio, aunque amable, un poco lento. Pedimos agua y la chica aparecía con cualquier cosa menos la botella. Pero bueno, en general, se puede pasar un buen rato.

Y ya que estamos, hablemos del laing. Este plato, aunque no aparecía en la carta que caté, es un guiso clásico de la región, hecho a base de hojas de taro cocidas. Suena raro, ¿verdad? Pero es un plato que suele ser muy valorado por su sabor único y su historia. Quizás lo mencionan por la calidad de los ingredientes que usan, que siempre destacan las cosas ricas y de siempre en su menú. Así que la próxima vez que vayas, no dudes en preguntar si lo tienen, ¡igual te sorprenden!

Qué tipo de patatas se sirven en el Patio de la Posada

Mira, si andas por Jarandilla de la Vera, no puedes perderte El Patio de la Posada. Este bar restaurante es un lugar de 5 estrellas donde puedes disfrutar de unas raciones espectaculares en un ambiente tranquilo y agradable. La vibra del sitio es perfecta para charlar con los colegas sin tener que gritar. La comida, el servicio y el ambiente, todo un 5, amigo. Aquí estás a gusto.

Nosotros cenamos un día y, para ser sinceros, regresamos al día siguiente para comer. ¡La experiencia fue brutal! Los camareros son súper amables, siempre con una sonrisa. De la carta, no te pierdas la sopa de tomate, el cuchifrito y el arroz caldoso con cangrejos de río. Y no olvides dejar un huequecito para el postre: la leche helada es parecida a la leche merengada y está de vicio. El lugar tiene un patio interior que es un gustazo, así que te sientes en un oasis.

Si buscas un sitio para comer con amigos, este es el lugar. La relación calidad-precio es excelente. Probamos la trilogía típica y los canelones de rabo de toro, y te juro que es un manjar. Si te quedan ganas de postre, los que hacen ahí son caseros, y eso siempre se nota. Además, el servicio es rápido, así que no hay que esperar mucho entre plato y plato.

Eso sí, aparcar puede ser un dolor de cabeza. Lo mejor es dejar el coche en un parking público y andar un rato, disfrutar del paseo y del ambiente. Ah, y si llevas críos, ten en cuenta que aquí son detallistas; a nuestra hija le dieron una piruleta. ¡Eso suma puntos!

Ahora, sobre las patatas que sirven en El Patio de la Posada. En general, son las típicas que acompañan los platos, así que no esperes algo mega gourmet. Pero siempre están bien preparadas y son el complemento perfecto para disfrutar de la buena comida extremeña. En general, la comida es de 5 estrellas y te aseguro que saldrás satisfecho.

Por qué se menciona el cochinillo como una opción del menú

Ya te conté lo que mola El Patio de la Posada, pero es que es verdad, ¡es un sitio top! Fuimos dos, y todo lo que nos recomendaron estaba buenísimo. La ensalada de pollo y los canelones fueron un hit, pero lo que realmente nos dejó con la boca abierta fueron los postres. Si te animas a ir, no te puedes perder la tarta de la abuela. El servicio también es de 10: los camareros super amables y siempre atentos. Por unos 20-30€ por persona, está más que bien. Sin duda, repetiré.

Bajo otra perspectiva, hay quien no salió tan satisfecho. Se encontraron con una ensalada empapada, lo que es un fastidio, y un solomillo que quedó corto tanto de carne como de guarnición. Pero, ojo, que al final los postres salvaron la noche, con una tarta de queso y otra de limón y chocolate blanco que estaban riquísimas. Al final, parece que el servicio estuvo regular, con un ambiente tranquilo ideal para charlar. Eso sí, cuesta entre 20-30€ por persona.

Por otro lado, si vas un sábado, ya te aviso que hay que reservar. El sitio se llena, y con razón, porque la atención es buena y la calidad de la comida también. La chica nos recomendó la tosta de morcilla de calabaza, que, aunque no estaba en la carta, es un plato que merece la pena probar. La carta de vinos incluye buenos vinos de la tierra aunque a veces el camarero no se explaya mucho al explicarlos. Ah, y si vuelves, no te olvides de probar las natillas, que son caseras.

Finalmente, ¿por qué se menciona el cochinillo? Pues porque se trata de otro plato estrella de la casa, que por lo visto no deja indiferente a nadie. Entre el ambiente chido, la atención de los camareros que se nota que saben lo que hacen, y la calidad de lo que sirven, deberías darle una oportunidad. Si tuviera que resumirlo, te diría que hay un poco para gustos y colores, pero la mayoría sale contenta, así que ¡a probarlo!

Hay platos fuera de carta en el Patio de la Posada

Ayer, celebrando mi cumple, decidí invitar a la familia a El Patio de la Posada y, la verdad, no podría haber elegido mejor. Desde que hablé con Yolanda, la que nos atendió, supe que iba a ser una experiencia chida. Un trato cercano y amable, así da gusto. La comida, ni te cuento, las migas estaban exquisitas. Es como si supieran que eso era lo que necesitaba. Todo muy fácil de ordenar, se adaptó a lo que pedimos sin ningún problema. Además, el lugar es precioso, ya sea dentro o en el patio terraza interior. Un 10 en toda regla. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

El ambiente es acogedor y tiene una decoración que mola, te hace sentir en casa. Nos recomendaron varios platos de temporada y, si eres de fuera, no te puedes perder la Trilogía. Te traen tres platillos típicos de la zona que son una bomba. Todo lo que catamos, ¡delicioso! Si pasas por aquí, el Patio de la Posada es un lugar más que recomendable. Precio por persona entre 10-20€ y, créeme, merece cada euro. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Y no olvides el Risotto de Setas y, por supuesto, las migas extremeñas, que son un must.

Por otro lado, en una de mis caminatas por el centro de Jarandilla, me topé con este sitio, también muy bonito y con un rollo romántico. Pedimos sobre la marcha y todo estuvo bien, pero la ensalada de zorongollos (pimientos rojos asados) fue la estrella de la noche. Repetimos dos veces, ¡imagínate! De postre, no te pierdas la leche helada, casera y perfecta, sobre todo si le echas un poco al café. Es un sitio a buen precio y hace que el parón en el camino valga la pena.

Y por último, sobre si hay platos fuera de carta en El Patio de la Posada. La verdad es que hay un par de recomendaciones de temporada, así que siempre puedes pedir algo diferente y sorprenderte. Pero si te pones en modo aventura, no dudes en preguntar. Siempre tienen algo curioso que ofrecer y eso es parte de la magia del lugar. ¡Ya sabéis, a disfrutar como se merece!

Cuáles son los precios mencionados para los platos fuera de carta

Ya te digo que El Patio de la Posada es de esos sitios que, si repites, no te arrepientes. Esta es la segunda vez que cenamos aquí y, sinceramente, no será la última. La carta es variada y llena de platos que te hacen dudar, porque todo suena increíble. Lo malo, si hay que poner un pero, es que pedimos todo para compartir y nos lo sirvieron a la vez. Así que algunos platos llegaron fríos, ¡un desastre! Pero no bastó que eso apagara la experiencia. Angustia y comida buena, ¿qué más puedes pedir?

Y es que, te lo juro, uno de los mejores sitios para comer de toda la zona, te lo digo de corazón. El sitio por dentro es impecable y elegante, con ese toque de época que hace que te sientas a gustito. Los platos son de categoría, y aunque los precios están donde tienen que estar, compensa. El trato de la peña es totalmente profesional y amable. Vamos, que estamos pensando en repetir ya.

Aparte de eso, hay que agradecer el detalle de la atención con gente con discapacidad. Fuimos cuatro amigos, y uno de nosotros estaba en silla, pero no tuvimos ni un problema. Nos ayudaron a entrar y a estar cómodos en todo momento. Comida espectacular y a un precio justificado: entre 20 y 30 € por persona.

Y hablando de comida, si te gustan las migas, ¡fenómenos! Están de escándalo. El plato de manitas con cocochas de bacalao suena raro, pero hay que probarlo. Y para rematar, hazte un favor y pide la leche helada de postre; llega con canela al lado, y es una delicia.

Por si te lo estás preguntando, los platos fuera de carta también están muy bien, y los precios rondan entre 20 y 30 € por persona, lo que está bastante bien para la calidad que ofrecen. En fin, si vas, ¡te lo vas a pasar genial!

Qué se sugiere tener en cuenta al recibir la cuenta en el Patio de la Posada

Así que, si te decides a ir al Patio de la Posada, te vas a encontrar con un sitio encantador. Es un bar-restaurante que tiene un patio amurallado que te mete en otra época, ¡casi sientes que los templarios dejaron su sello por ahí! Aunque la comida está buena, hay cosas que podrían estar mejor. La atención, eso sí, es excelente. Siempre hay una camarera lista para ayudarte, aunque al entrar puedes sentirte un poco perdido hasta que la encuentras.

Tienen menús diarios y de fin de semana, pero no los promocionan mucho. Te hacen mirar la carta y de ahí, a veces te sorprendes con las opciones. Pedimos una sopa que estaba muy rica, pero la verdad, le faltaba un toque extra, como un poco de huevo cocido o jamón picado. La ensalada de pimientos también salió bien de sabor, fue un buen acompañamiento. De plato principal, los escalopines estaban tiernos y el bacalao lo hacen al punto perfecto, aunque tienes que pedalear un poco si lo quieres más cuajado, porque la parte que tienen es casi todo huevo. Para terminar la comilona, la tarta de queso pasó la prueba.

Desde luego, aquí los precios son bastante razonables por lo que recibes. En general, puedes contar con que un buen almuerzo te saldrá por unos 40-50€ si te das un buen homenaje, pero lo mejor es que también tienen opciones más asequibles donde puedes comer por 20-30€. Las raciones son abundantes y nada decepcionantes.

Y ya que estamos con el tema de la cuenta, un consejillo: asegúrate de mirar bien qué platos elegiste y ver si te ofrecieron el menú, ya que no siempre te lo comentan. Aprovecha el patio, ¡en verano tiene que ser un lujo! Al final, el ambiente es tan acogedor que seguro que saldrás de ahí con ganas de volver.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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