Restaurante El Horno de Rakel

Restaurante El Horno de Rakel

Si andas por Plasencia y tienes hambre, tienes que probar El Horno de Rakel, en la Ctra. Trujillo, 23. Este asador se la juega con cochinillo y cordero asados en un auténtico horno de barro de Pereruela, y la verdad, está para chuparse los dedos. Además, tienen unos cortes de carne a la parrilla que no te dejarán indiferente. Fuimos un par de colegas, pedimos una bandeja especial de la casa y aunque la picaña nos decepcionó un poco, el resto de la carne estaba bien rica. ¡Con su ambiente acogedor y su toque tradicional, es el lugar ideal para disfrutar de buena comida!

Restaurante El Horno de Rakel

Restaurante
Valoración media: 4,5
Opiniones: 850 Reseñas
Dirección: Ctra. Trujillo, 23, 10600 Plasencia, Cáceres
Teléfono: 927 12 37 80

Horarios Restaurante El Horno de Rakel

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
juevesCerrado
viernesCerrado
sábadoCerrado
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante El Horno de Rakel

Dónde se encuentra El Horno de Rakel

¡Gente! Si andáis buscando un buen lugar para comer, tenéis que probar El Horno de Rakel, en Ctra. Trujillo, 23, 10600 Plasencia, Cáceres. Os cuento que fuimos a celebrar el cumple de mi hija y todo lo que pedimos estaba buenísimo. La presentación de los platos es increíble, y el servicio… ¡espectacular! La entrada parece un bar normalito, pero en cuanto entras, te das cuenta de que tiene comedores que te dejan con la boca abierta. En serio, todo fue un 10/10.

Ayer estuvimos comiendo y fue una gran decisión. La comida estaba riquísima, pero lo que más nos sorprendió fue la profesionalidad de la camarera, Cristina. De verdad, es una crack y tiene un humor que alegra el día. Ya le pedimos a su jefe que le suba el sueldo, ¡es lo mínimo! Jaja. Mi marido incluso se ganó el título de “cliente del mes”, así que ya sabéis, ¡pasaros por allí! Aunque está algo alejado de Plasencia, ¡merece la pena por el aparcamiento gratuito en la calle!

También hay que mencionar que la comida es abundante y deliciosa. La tarta de queso es una maravilla, y el solomillo de cerdo ibérico, ¡ni hablar! Todo esto por un precio de 20-30 € por persona y sin esperar nada. El ambiente es tranquilo, así que se puede charlar sin problemas. Sin duda, El Horno de Rakel es un sitio que se queda en la memoria.

Y si tenías la duda, El Horno de Rakel se encuentra en Ctra. Trujillo, 23, 10600 Plasencia, Cáceres. ¡No os lo penséis más y id a probarlo!

Qué tipo de comida se ofrece en El Horno de Rakel

Tío, si andas por Plasencia y te da hambre, El Horno de Rakel es el sitio ideal para hacer una parada. Está en la Ctra. Trujillo, 23, y tiene un ambiente supertranquilo, perfecto para relajarte después de un buen viaje. La zona de aparcamiento es amplia, así que no te preocupes por dónde dejar el coche. Además, tienen una barra chula para tomar algo antes de sentarte en el salón, que tiene varias mesas bien espaciadas.

Los menús diarios son la bomba, aunque el del fin de semana se te puede hacer un poco carillo a 25 euros. Pero vaya, que está bien porque puedes elegir entre tres primeros, tres segundos y tres postres. Y si quieres algo más, hay un plato especial que va con suplemento. La comida es casera y está llena de sabor, con un toque que te hace sentir en casa. El servicio también es de 10, con camareros que van como motos y siempre con una sonrisa.

He leído comentarios donde la peña dice que vale la pena hacer reserva, y sinceramente, lo veo necesario. El ambiente es acogedor y el ruido no llega a ser una molestia. Justo lo que necesitas para disfrutar de una buena comida. Si te decides por los menús, está claro que te van a salir entre 20 y 30 euros, pero créeme, la calidad lo vale.

Sobre la comida, la oferta es bastante variada. Desde tallarines y solomillo hasta las míticas croquetas de jamón y torta del casar, hay para todos los gustos. Así que, si pasas por ahí y buscas un buen plan para comer, El Horno de Rakel no decepciona. ¡Vas a salir más que satisfecho!

Cuáles son los platos destacados del menú

Te cuento que El Horno de Rakel es un descubrimiento que te va a dejar encantado. Casi llegando a Plasencia nos topamos con este asador y decidimos hacer una parada para comer. Optamos por unas verduras a la plancha y la bandeja especial de la casa. Por 38 euros para dos, teníamos expectativas, pero nos decepcionó un poco la picaña, estaba dura y costaba masticar. El resto de la carne estuvo bien, eso sí. La atención fue de 10, los camarer@s fueron súper atentos. En general, le daría un 4 en comida y servicio, y un 3 en ambiente.

En otra ocasión, el lugar no decepcionó en nada. Local de dos plantas, amplio y agradable, perfecto para disfrutar. Nos encantó la comida, buena y abundante, y la atención de l@s camarer@s fue tan amable y profesional que da gusto volver. ¡Sin duda regresaremos! Se nos quedaron un par de platos en el tintero. Este sitio merece la recomendación.

Mientras estaba de vacaciones en Plasencia, que es mi ciudad natal, visité El Horno de Rakel nuevamente. Solo he tenido buenas experiencias estos dos días. La comida ha sido buena y, sin duda, me quedo con la atención de las camareras. Les puse un 4 estrellas en vez de 5 solo para no relajarse; si vuelvo, tengo que disfrutar de más platos.

Hablando de desayunos, la experiencia allí fue estupenda. La atención del personal es buena, alegre, como para sentirse en casa. Le dí un 4 en comida, porque tengo que volver para la comida de otro día y ahí seguro me llevaré las cinco estrellas.

Y si te preguntabas cuáles son los platos destacados del menú, no te puedes perder las carnes de cerdo ibérico, son un verdadero manjar, especialmente la presa ibérica a la parrilla con patatas y pimientos fritos con ali-oli. Traen un menú del día que también está espectacular, con buena cantidad y calidad. ¡El Horno de Rakel no defrauda!

El Horno de Rakel utiliza horno de barro para cocinar

Ya te digo que en El Horno de Rakel la cosa está bastante repartida entre opiniones. Fui por recomendación de unos colegas y, la verdad, me quedé con ganas de probar esos asados que tenían un pintón de la hostia. Probé el menú de 14€, pero los primeros no me volaron la cabeza, la ensaladilla no parecía hecha en casa y el salmorejo estaba más salado que un mar muerto. Y con eso de la tortilla francesa en un menú, me dejé el “¿qué demonios?” sonando en la cabeza. El contramuslo de pollo asado tenía un suplemento de 8€ y, para colmo, los postres no eran caseros. Así que, aunque volveré a darles otra oportunidad, me quedé con un sabor bastante agridulce. Te diría que el precio por persona ronda entre los 10 y 20€, y el ruido está en un nivel moderado.

Por otro lado, si lo tuyo es ir en grupo, El Horno tiene espacio para todos. La atención del personal me pareció cercana y cercana, llenos de bromas y risas. Y, mi amigos, eso siempre suma, ¿no? Además, el local está bien chido, con una barbacoa vista que le da un toque rústico y moderno. Aunque el menú es variado, le falta un par de opciones para los vegetarianos y nada vegano, así que ya sabes a qué atenerte si no comes carne.

Sin embargo, hay opiniones que se lanzan bien alto, como la de esa comunión que mencionan que salieron súper contentos. Todo un 10 en comida, atención y ambiente, y así da gusto. Pero claro, hay otro que pidió el menú de 25€ y se encontró con la presa sobrehecha y un tiempo de espera que le hizo mirar el reloj más de una vez. La falta de vino en un menú de ese precio es para flipar. En fin, parece que El Horno de Rakel está en un momento de ajustes, así que con un poco de suerte, tus visitas pueden variar de bien a muy bien.

Y mira, en cuanto a tu pregunta del horno de barro, no tengo claro si lo utilizan para cocinar. Pero con ese nombre, sería lógico pensar que sí, aunque lo que he leído no lo menciona. Así que puede que valga la pena preguntar la próxima vez que vayas.

Qué tipos de carne se pueden encontrar en El Horno de Rakel

Si te pones a pensar en dónde comer, El Horno de Rakel se lleva todas las estrellas. No estoy bromeando, el lugar es un 5 estrellas total. La comida es mejor que cualquier cosa que hayas probado en casa. Te lo prometo, no te vas a arrepentir. El ambiente es super ameno y familiar, perfecto para ir con amigos o la familia a pasarla bien. Y como si eso no fuera suficiente, las camareras son de todo corazón, especialmente Cristina y Sonia, que te hacen sentir como en tu propia casa. ¿Se puede pedir más?

La atención es de 10, en serio. Te atienden rápido, siempre con una sonrisa, y eso marca la diferencia. Y lo mejor de todo es que puedes disfrutar de una buena comida sin que te cueste un ojo de la cara; entre 10 y 20 euros por persona y comes de lujo. El ruido es bajo, así que puedes charlar sin problema y disfrutar del momento, pero no te duermas porque la comida va a ser lo más interesante de la conversación.

A veces, la suerte no está de tu lado. Escuché de alguien que tuvo una mala experiencia con el codillo de cerdo. ¡Menuda faena! Pedir un segundo plato y que sea duro… bueno, ya sabes, ni los camareros ni la comida deberían hacerte sentir mal. Eso sí, la mayoría de nosotros no hemos tenido quejas, y quién podría resistirse a esas empanadillas de Michelin. El precio puede ser un pelín más alto, pero por lo que sirven, vale la pena.

Por último, si al final te decides a ir, hay de todo en el menú. Desde carnes tiernas al horno hasta opciones vegetarianas. Pero si hay algo que destacar, son las carnes: hay opciones deliciosas, ¡y eso puede cambiar tu vida! Ya sea que tengas ganas de algo jugoso o quieras compartir una buena cena con tus seres queridos, El Horno de Rakel es la respuesta. ¡No te lo pienses más y dale una oportunidad, que seguro repites!

El Horno de Rakel ofrece opciones para grupos grandes

Y bueno, ya que estamos hablando de El Horno de Rakel, ¿te imaginas un lugar donde la comida es de 10, el ambiente es de lujo y el servicio es más profesional que un equipo de K-Pop? Sí, así de bueno. Esto está en la Ctra. Trujillo, 23, 10600 Plasencia, Cáceres. 5 estrellas por todo, desde la comida hasta cómo te tratan. En serio, cada camarera parece que tiene su propio grupo de fans, pero la que se lleva el oro es Cristina. Sin ella, dudo que el lugar tuviera ese algo extra.

El menú cambia a diario, así que siempre hay algo nuevo para probar. Eso sí, la espera no es un drama, porque aquí la comida sale rápido. Suelen ir muchos trabajadores de la zona, pero también hay opción para que traigas a los peques. Así que no te preocupes, es un sitio donde todos están bienvenidos. El picadillo y los postres caseros son un must, y si tienes suerte, tal vez hasta veas a alguien del grupo de Robe Iniesta metiéndose un entrecot en la boca. La atención es de esas que te hacen sentir como en casa, y la calidad de los platos es verdadera gastronomía.

Y si te preguntas si El Horno de Rakel tiene opciones para grupos grandes, la respuesta es sí, rotundamente. He oído que familias de más de 30 personas han comido allí, ¡y todos salieron felices como unas perdices! El menú y la carta son perfectos para compartir, y el servicio se adapta a la multitud. Así que, si quieres hacer una comida con tu turma, este es el lugar.

En resumen, si andas por Plasencia y quieres algo para chuparte los dedos, no dudes en pasar por El Horno de Rakel. ¡Te va a encantar!

Cuál fue la experiencia de los visitantes respecto a la picaña

Y hablando del Restaurante El Horno de Rakel… ¡madre mía! 5 estrellas en todos lados. Si no has probado las raciones de morros a la plancha, las patatas con salsa amarilla y el picadillo, ¡estás perdiéndote algo muy bueno! Todo estaba riquísimo y las porciones son bien contundentes. Y no me olvides de la jarra de cerveza de medio litro a solo 3 euros, que está tirada, así que no te eches para atrás en pedir siempre algo más. El trato que recibimos también fue genial, super atentos, de esos sitios donde sientes que realmente les importa tu experiencia. ¡Repetiremos seguro!

Otro punto a favor, el ambiente es extraordinario. La carne que probé fue de ese nivel que no se encuentra en todas partes, tierna y melosa como a mí me gusta. Me lo recomendaron y no me decepcionaron. Ese rollo de comer bien, en un lugar agradable y con buena compañía, es lo que marca la diferencia. Precio por persona está entre 20-30€ y lo vale, te lo aseguro. De hecho, el aparcamiento es gratuito y hay muchas plazas libres, así que cero estrés al llegar.

El verano no podría haber terminado mejor con este hallazgo. Comida de amigos y buen rollo, todo estaba en su punto. Además, un shout out a Milenia e Infinita por su gran atención, y a Rakel, que se acercó a hacernos sentir como en casa. La picaña, aunque no mencionada directamente, aquí se hace bien, así que a los carnívoros se las pongo a deber. En general, la experiencia de los visitantes ha sido muy positiva, notando que la carne les ha dejado contentos y agradecidos. Si eres de los que disfrutan donde se come de verdad, no dudes en hacerlo, ya lo tienes en la lista. ¡Superrecomendado!

Qué ambiente se puede esperar en El Horno de Rakel

Ya te digo, el Restaurante El Horno de Rakel es un sitio que merece la pena. Cuando te desvias de la autovía para ir a almorzar, estás tomando una buena decisión. La comida está rica y el servicio es de 10. No me haría falta decirlo porque todo el mundo lo dice, pero es lo que hay. Eso sí, si eres de los que busca una megavariedad en la carta, tal vez te quedes un poco corto. Pero, entre 10 y 20 € por persona, ¿quién se queja?

Y hablando de servicio, ole por esa camarera que se mueve como un torbellino. Siempre atenta y, la verdad, parece que tiene el don de hacer que todo fluya. No es de extrañar que celebraciones como comuniones sean un éxito. Un colega celebró la comunión de su hija allí y, según lo que cuenta, ¡quedaron todos encantados! Atención top, amabilidad y un ambiente que te hace sentir en casa. Así dan ganas de volver, ¿no?

Claro que no todo es perfecto. He oído de una experiencia que sonó a decepción, con comida que llegó pasada y un trato que se quedó corto. Un pollo a la brasa que era un filete empanado... eso no pinta bien. Pero esas son anécdotas que pueden pasar en cualquier lado. Por lo general he oído más cosas buenas que malas.

Ya hemos ido varias veces para el menú del día y, la verdad, cumple con lo prometido. Comida rica, buena atención y un ambiente que permite conversar sin problema. El ruido es moderado, por lo que puedes disfrutar de la comida sin tener que gritar. Así que, si te preguntas ¿qué ambiente se puede esperar en El Horno de Rakel?, te digo que es un lugar acogedor, con un buen rollo de camareras que saben atender y un sabor que deja ganas de más. No hay mucho más que pedir, ¿no crees?

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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