Bodegas Mezquita Céspedes

Bodegas Mezquita Céspedes

¡Ey, colegas! Si estáis en Córdoba, no podéis dejar de visitar Bodegas Mezquita Céspedes, un restaurante brutal en C. Céspedes, 12, justo al ladito de la Mezquita-Catedral. Aquí tenéis cocina tradicional cordobesa a tope, con tapas suculentas y vinos de la tierra que te van a dejar con ganas de más. El ambiente es acogedor y familiar, perfecto para disfrutar con los amigos o la familia. Y no os olvidéis, ¡han sido reconocidos como uno de los mejores sitios para tapear en España! Así que ya sabéis, ¡parada obligatoria si queréis comeros Córdoba!

Bodegas Mezquita Céspedes

Restaurante
Valoración media: 4,8
Opiniones: 18.038 Reseñas
Dirección: C. Céspedes, 12, Centro, 14003 Córdoba
Teléfono: 957 49 00 04

Horarios Bodegas Mezquita Céspedes

DíaHora
lunes12:30–23:30
martes12:30–23:30
miércoles12:30–23:30
jueves12:30–23:30
viernes12:30–23:30
sábado12:30–23:30
domingo12:30–23:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Bodegas Mezquita Céspedes

Dónde se ubican las Bodegas Mezquita Céspedes

¡Tienes que pasar por Bodegas Mezquita Céspedes en Córdoba, bro! Este sitio es pura magia: 5 estrellitas en todo. La comida está espectacular y el servicio es de otro nivel. Nos atendió una camarera llamada Pepa, que es un encanto, ¡gracias, Pepa! Si te pica el gusanillo del picante, ¡no dudes en pedir las patatas bravas! Te aseguro que no te arrepentirás.

Fui a cenar y, desde que entramos, la vibra fue increíble. La amabilidad del personal se siente en el aire. Nos trataron como reyes, todo muy cool y rápido. Los platos llegaron al instante y cada bocado fue una delicia. El ambiente es familiar y tranquilo, ideal para charlar y disfrutar, así que repetiremos seguro.

El lugar es una pasada. El personal es súper amable, ¡oghh! Nos recomendaron varios platos y no fallaron. En especial, el salmorejo es de otro mundo. Las raciones son generosas y la relación calidad-precio está a tope: entre 10-20 € por persona.

La experiencia fue única. Gracias a Cristian, que fue un crack atendiendo. La cena estaba riquísima, y cuando regresemos a Córdoba, no se puede faltar a este sitio. Además, es acogedor y con un toque moderno muy guay.

¿Y dónde se encuentran las Bodegas Mezquita Céspedes? Están en C. Céspedes, 12, Centro, 14003 Córdoba. Un sitio increíble que no te puedes perder si andas por la ciudad. ¡Apúntalo y ve a disfrutar!

Qué tipo de cocina se ofrece en Bodegas Mezquita Céspedes

Y bueno, después de recorrer Córdoba, terminamos en Bodegas Mezquita Céspedes más de una vez, y la razón es clara: ¡aquí se come brutaaal! El servicio es de 10, con Pedro atendiéndonos y no dejándonos en paz, en el buen sentido, claro. Siempre con una sonrisa y sugiriendo lo mejor. Si piensas en ir, reserva, porque este sitio se llena rápido, ¡no te quedes sin mesa!

Hicimos un festín de tapas que flipas. Pedimos todo lo que se nos ocurrió: calamares, berenjenas, chipirones, patatas con salsas, la ensaladilla que está de lujo, croquetas de rabo de toro, flamenquín, fritos de bacalao, y las carrilleras que están de otro mundo. Y ni se te ocurra irte sin probar el coulant y la tarta de Córdoba. Todo eso por un precio muy bueno, entre 10-20€ por persona. En serio, la calidad-precio es incontestable, ¡y la comida está de muerte!

La última vez que fuimos, José Rey nos atendió y no pudo ser más amable. Nos hizo sentir como en casa. La comida exquisita, todo bien presentado, y con ingredientes frescos. De verdad, que te sientes en un lugar donde la gastronomía se cuida al máximo, con un ambiente tan cómodo que podrías quedarte horas bondiendo. Y si no lo sabías, ¡el nivel de ruido es moderado! Ideal para una cena tranquila o salir con amigos.

Entonces, ¿qué tipo de cocina se ofrece en Bodegas Mezquita Céspedes? La respuesta es sencilla: una explosión de sabores tradicionales, con ese toque moderno que hace que todo sepa mejor. Tienes la opción de tapa, media ración o ración entera; así que ya sabes, ¡prepárate para disfrutar a tope! Sin duda, repetiremos en nuestra próxima visita a Córdoba. ¡No te lo pierdas!

Cuáles son algunas de las especialidades del menú

Y bueno, si estás buscando un buen plan para comer en Córdoba, Bodegas Mezquita Céspedes es el sitio que no puedes perderte. Lo tienes a un paso de la mezquita, así que la ubicación es inmejorable. Y lo mejor de todo, a pesar de estar en un lugar tan turístico, el sitio no se queda corto en calidad y servicio, algo que a veces te esperas que se sacrifique. Aquí, no hay que esperar; la comida y la atención son de 5 estrellas. Así que, si piensas ir, mejor reserva, porque el local suele llenarse.

Hablando de la comida, la verdad es que lo que probamos estaba buenísimo. Destacó la ensalada de atún y pulpo, y no te puedes ir sin probar el rabo de toro cordobés; ¡100% recomendado! Además, sus medias raciones te permiten saborear más platos sin quedarte como un globo. Y no sé si a ti te pasa, pero yo siempre prefiero un sitio donde puedas pedir un montón de cosas y compartirlas. ¡Así es más divertido! Ah, y el trato fue espectacular, ¡gracias a Pepa y Cristian! Todo el personal se nota que está ahí para que tu experiencia sea única, y eso se agradece.

El ambiente del lugar también es genial, sin ser demasiado ruidoso. Ideal para disfrutar de una buena charla con amigos mientras saboreas tapas de salmorejo, mazamorra, y esa delicia de flamenquín que fue brutal. Y si tienes un poco más de hambre, no dudes en dejar espacio para una torrija de postre, ¡está para morirse! En cuanto al precio, puedes disfrutar de todo esto por 20-30 € por persona, así que el bolsillo no empezará a llorar.

Ya lo sabes, si pasas por Córdoba y quieres disfrutar de su gastronomía, Bodegas Mezquita Céspedes es un must. Por cierto, algunas de sus especialidades son el salmorejo cordobés, los tacos de atún en salsa de mojito, y como no, el famoso rabo de toro. ¡Ve y disfruta, no te vas a arrepentir!

Qué características destacan del ambiente en el restaurante

Así que, después de dar vueltas por las callejuelas de La Judería, nos topamos con Bodegas Mezquita Céspedes y, ¡menuda elección! Lo que nos atrajo fue la oferta de tapas y raciones en varios tamaños, perfecto para dejarte llevar por la variedad sin preocuparte demasiado. Pedimos tortilla, salmorejo, ensaladilla y unas croquetas de jamón ibérico, y la verdad, todo estaba de muerte, pero el salmorejo se lleva el trofeo. Un consejo: ¡no te lo pierdas!

Y hablando de aciertos, nuestro camarero fue Campillo, y hay que decir que es un crack. Su atención es de otro nivel; siempre pendiente, dando recomendaciones y con un trato que te hace sentir como en casa. Este tipo sabe lo que hace y le pone un toque familiar a la visita. Así que, si estás por la Mezquita o el barrio de La Judería, ¡hacete un favor y pasá por aquí!

Ahora, si te va la buena comida y los vinos de la zona, Pepa también te espera en el otro local que tienen cerca. Nos dejé caer con tapas de mazamorra, salmorejo, berenjenas, y una media de bacalao y rabo de toro. Y, ojo, la torrija de postre es un must. En serio, con comida así por 20-30 € por persona, es un chollo.

Es cierto que hemos tenido alguna que otra decepción, como el flamenquín, que estaba un poco escaso de carne y el rebozado era un poco excesivo. Pero la atención de José Rey fue genial, rápido y con ese sentido del humor que siempre se agradece. Agradecédselo si lo ves.

Del ambiente, se nota que el lugar es bastante grande y concurrido, pero sorprendentemente se siente tranquilo. Gracias a que el equipo es bastante eficiente, no parece que estés en un bullicio total. Y aunque algunos platos tardaron en llegar un poco más de la cuenta, la comida casera y tradicional lo compensa. Todo esto suma a una experiencia bastante agradable, con camareros amables y un ambiente suculento para disfrutar de un buen rato.

Es un lugar adecuado para ir con amigos o familia

La verdad es que Bodegas Mezquita Céspedes es un lugar que te va a dejar con la boca abierta. El local es precioso, con una decoración que combina lo tradicional y lo moderno de manera espectacular. La comida es una pasada: cada plato que probé estaba bien preparado y con buenas cantidades. No sé cómo lo hacen, pero logran que la experiencia sea memorable. Para nuestra cena, que era una celebración especial, hicieron que todo fuera perfecto.

Y hablando del trato, quiero destacar a Fran, el camarero que nos atendió. Fue increíblemente cercano y amable, de esos que te hacen sentir como en casa. ¡Mil gracias, Fran! La velada fue tan especial, en parte gracias a su profesionalidad. Si estás buscando un sitio donde cenar, este es el lugar. Precio por persona ronda entre 20-30 €, y la experiencia vale cada céntimo.

No puedo dejar de mencionar que todo fue perfecto. Desde el ambiente hasta la relación calidad-precio, todo estaba en su punto. Cristian, otro de los camareros que nos atendió, se portó genial, muy simpático y profesional. La comida aquí es top: sabrosa y bien presentada. Además, el nivel de ruido es bajo, así que puedes charrar con tus amigos sin problema. Y nada de esperar, ¡nos atendieron al instante!

Si te preguntas si es un lugar adecuado para ir con amigos o familia, ¡la respuesta es que sí, sin duda! Pero claro, todo depende de la compañía, ¿no? Con el buen rollo que hay y lo rico que se come, te aseguro que vas a disfrutar sin parar. Así que, ya sabes, ¡hazte un favor y date una vuelta por ahí!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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