Si estás por el corazón vibrante de Córdoba, no te puedes perder De Cobre y Picón, en C. Alcalde Sanz Noguer, 33, en el barrio de Ciudad Jardín. Este sitio es un verdadero santuario gastronómico donde la tradición y la innovación se dan la mano, todo mientras disfrutas del fresquito en su acogedora terraza. Aquí no solo comes, ¡vives una experiencia! Con tapas que sorprenden y platos con alma, te aseguro que te dejarán con ganas de más. ¿Estás listo para disfrutar de un lugar donde todo encaja? ¡Dale un vistazo y ven a comprobarlo! ️
De Cobre y Picón
Horarios De Cobre y Picón
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–16:30, 21:00–24:00 |
| martes | 13:30–16:30, 21:00–24:00 |
| miércoles | 13:30–16:30, 21:00–24:00 |
| jueves | 13:30–16:30, 21:00–24:00 |
| viernes | 13:30–16:30, 21:00–24:00 |
| sábado | 13:30–16:30, 21:00–24:00 |
| domingo | 13:30–16:30, 21:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación De Cobre y Picón
Dónde se encuentra "De Cobre y Picón" en Córdoba
¡Oye! Si buscas un buen sitio para comer, tienes que probar De Cobre y Picón, que está en C. Alcalde Sanz Noguer, 33, Poniente Sur, 14005 Córdoba. ¡Es un lugar top! Mi familia y yo fuimos por primera vez y salimos encantados. 5 estrellas de pura experiencia. Desde que llegamos, la camarera Rosana nos atendió como si nos conociera de toda la vida. La carne que servían estaba de locos, y no te cuento nada de la milhojas de rabo de toro. ¡Es para morirse de rico! También probamos la tarta de queso a la brasa, que es un must, te lo digo.
El ambiente del lugar tiene su rollo. Aunque, ojo, en el comedor la temperatura estaba un poco fresquita y eso hacía que la comida se enfríe rápido, pero bueno, no es algo que arruine la experiencia. El servicio es un 10, lo mismo con la comida. Isaac nos explicó los platos como si fueras un amigo y supo qué recomendarnos. Hay que felicitar a los empleados por su trato profesional pero a la vez cercano. El pan y el aceite son un lujo aquí, en otros sitios se pasan de eso, pero aquí lo cuidan.
La verdad es que mi experiencia fue increíble. Roxana nos atendió de maravilla, siempre sonriendo y sin dejar de preguntarnos si necesitábamos algo. ¡Pidimos la butifarra y el milhojas de rabo de toro, y estaban de rechupete! Sin olvidar los postres, la tarta de queso y el paisaje de chocolate, que estaban de otro planeta. Salimos totalmente enamorados del sitio y, claro, volveremos pronto.
Así que ya sabes, si quieres un plan chulo con tus amigos o tu familia, De Cobre y Picón es el sitio. No olvides que reservar ahí es una buena idea, aunque no es obligatorio. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de cocina ofrece "De Cobre y Picón"
Oye, que si no has estado en De Cobre y Picón, ya vas tardando. Este lugar en C. Alcalde Sanz Noguer, 33, es de esos sitios que dejan huella. 5 estrellas sí o sí, y no es por ser exagerado. La comida es brutal, y encima el servicio te hace sentir como en casa. Desde el momento en que pedimos, Roxana nos recibió con una sonrisa y nos explicó cada plato con una pasión que se nota caro, ¡realmente se nota que saben lo que hacen!
Empezamos con una ensalada de temporada que nos dejó frescos y listos para lo que venía. Luego llegaron las milhojas de rabo de toro y el salmón con guarnición de patatas, y solo puedo decir que cada bocado era como un abrazo al paladar. Para cerrar la noche, nos lanzamos a la tarta de queso, un postre que definitivamente le puso el broche de oro a la cena. Todo por 30-40 € por persona, y créeme que el sabor vale cada céntimo.
Y escúchame, que no solo las comidas están de lujo. El ambiente es acogedor y tranquilo. Tienes diferentes espacios, desde mesas en la barra para un par de cervecitas, hasta un salón súper cómodo arriba. Incluso hay ascensor para las personas con movilidad reducida, un detalle que se agradece un montón. La verdad es que me encantó el rollo familiar que tienen, ideal para ir con amigos o con la familia.
En cuanto al tipo de cocina que ofrecen, tienen un enfoque en las brasas. Las carnes, el salmorejo (que tiene un toque de tomate a la brasa que lo hace especial), y las ensaladas son solo la punta del iceberg. La materia prima es de calidad, y los platos son variados y deliciosos. No es solo comer, es tener una experiencia gastronómica que vale la pena. Así que, ya sabes, ¡hay que volver sí o sí!
Cuáles son las características de la terraza de "De Cobre y Picón"
Hombre, si no conoces De Cobre y Picón en la Calle Alcalde Sanz Noguer, te estás perdiendo algo bueno. Es uno de esos sitios que le dan una vuelta a la cocina de Córdoba. Te digo que tiene 5 estrellas por una razón: todos los platos saben a gloria, especialmente con ese toque a la brasa que le dan. La milhojas de rabo de toro y el salmorejo de tomates asados son un “must”. Y ni hablar de las croquetas, que son cremosas y se adaptan si eres celíaco. Además, el ambiente es de diez y la atención del personal, ¡uff!, de esas que te hacen sentir como en casa. ¡Quiero volver ya!
La primera vez que fui, me llevé una grata sorpresa. ¡Rebasó todas mis expectativas! La decoración está bien cuidada, y el servicio, ni te cuento. Manuel, el que nos atendió, fue simpático y estuvo al tanto de nosotros todo el rato. Si vas, no te olvides de probar el postre de “Paisaje de chocolate”. Es una locura. Por unos 20-30€, salimos cenando a lo grande y sin espera. El ambiente también está muy bien; perfecto para disfrutar con amigos.
Ahora, hablemos de la comida a la brasa porque, sinceramente, es para flipar. La carne sale perfecta y el pan artesano te hace querer pedir más. Hicimos un pedido variado y todo, desde la milhoja de rabo de toro hasta la tarta de queso a la brasa, estaba sabroso. Rosana y Alejandro se aseguraron de que no nos faltara de nada. Este sitio es un sí rotundo.
¿Y la terraza? Me dicen que es un rincón genial. Tiene un ambiente inmejorable y lo mejor es que, si tienes alguna restricción alimentaria, avisas y te preparan lo que necesites. Eso sí, te recomiendo hacer reserva porque suele estar bastante lleno, y, aunque es accesible para sillas de ruedas, encontrar aparcamiento por la zona puede ser un drama. Pero chaval, ¡vale totalmente la pena!
Qué hace que "De Cobre y Picón" sea un santuario gastronómico
La verdad que De Cobre y Picón es un sitio que se lleva las 5 estrellas sin despeinarse. La atención de los camareros es sencillamente espectacular; son súper atentos y, además, simpáticos a más no poder. Cuando subimos al salón de arriba, el aroma a bravas ya nos tenía conquistados. Es un lugar que está muy bien cuidado, con una decoración que invita a quedarse un rato. Roxan, la chica que nos atendió, nos hizo sentir como en casa y nos ayudó a elegir los platos, así que todo un acierto. Os dejo las fotos para que juzguéis vosotros mismos, pero os aseguro que tenéis que ir por la calidad de lo que ofrecen. ¡Repetiremos sin duda!
Otra vez que fuimos, un jueves al mediodía, y, sinceramente, la experiencia fue de diez. El local es precioso y tiene un ambiente tranquilo que te hace disfrutar cada momento. Comimos a nuestras anchas, prueba de ello es que la gente estaba genial; nuestro camarero fue un crack y estuvo pendiente en todo momento. Si hay algo que destacar, las milhojas de rabo de toro y el lemon pie. Comimos como si no hubiera un mañana, y el precio fue más que razonable: 97€ entre cuatro personas. La verdad que pronto estaremos de vuelta, porque es un sitio muy recomendable en Córdoba.
No todo fue perfecto, y entiendo que algunos piensen que el precio puede picar un poco. Aunque hemos tenido expectativas altas por los vídeos que vimos, al final nos quedamos un poco plof. Aun así, no puedo pasar por alto la atención del camarero Isaac, que fue increíble y se notaba que sabe lo que hace. Pedimos unas tapas de salmorejo y croquetas, además de un plato de abanico y mereció totalmente la pena. Así que, aunque la cuenta suba un pelín, sigue siendo un lugar que hay que probar.
Entonces, ¿qué hace que “De Cobre y Picón” sea un santuario gastronómico? Lo tienen todo: calidad en los productos, un servicio que te hace sentir como en familia y un ambiente increíble. Si buscas disfrutar de una buena cena y de unas tapas que no olvides, este es el lugar.
Qué tipo de experiencias se pueden vivir en "De Cobre y Picón"
¡Y hablando de De Cobre y Picón, déjame decirte que es un lugar que merece un altar! He ido ahí tres veces y cada vez es un viaje más brutal que el anterior. Te lo digo en serio, no sabría por dónde empezar, porque aquí todo roza la perfección. Desde el hojaldre de patatas bravas hasta el salmorejo de tomates asados, todo está de locura. Además, el trato de Roxana y Christopher es el icing on the cake: te hacen sentir como en casa, y eso suma un montón a la experiencia.
Imagínate que vas de casualidad y, de repente, acabas en un sitio que parece sacado de un sueño. El ambiente es espectacular y la comida… ni te cuento. Conozco un grupo que estuvo de 10 y todos coincidieron en lo mismo: todo estaba riquísimo y de calidad. De hecho, la camarera Roxana les dejó con ganas de volver, con ese trato tan cercano. ¡Qué más se puede pedir!
Si decides ir, no te pierdas el solomillo y el pulpo; las recomendaciones de Alejandro son oro puro. Se lo curran, tanto en la recepción como en el servicio. Y si lo que buscas es un lugar donde realmente te cuiden, aquí lo tienes. Además, no hay que esperar ni un segundo para que los platos lleguen a la mesa. Y sí, ¡no olvides la tarta de queso para cerrar la velada como un rey!
Entonces, ¿qué tipo de experiencias se pueden vivir en De Cobre y Picón? La respuesta es simple: una mezcla de sabores andaluces con un toque especial, un servicio que cuida cada detalle, y un ambiente que hace que te sientas en el mejor sitio del mundo. Es un lujo tenerlo en mitad de Ciudad Jardín. ¡Vas a querer repetir una y mil veces!
Qué tipo de tapas se pueden encontrar en "De Cobre y Picón"
Y ya te digo, si es la primera vez que vamos a De Cobre y Picón, ¡nos dejó flipando! La atención de Paco fue de lo mejor, un tío súper amable que te hace sentir como en casa, en un local bien acogedor. Deja que te cuente lo que pedimos: unos entrantes de croquetas con velo ibérico que estaban para morirse. Y eso no fue todo, luego nos dimos el lujo de probar un solomillo de bellota que no hay palabras para describir, de lo mejor que hemos comido. La ensalada de fruta también estaba rica, pero el postre, madre mía, la tarta de queso y el paisaje de chocolate... ¡Ay, qué delicia!
Sobre la bebida, nos lanzamos con un Godello, un Ribera de Duero y un Moriles Viejo en Rama. Te prometo que ese vino te lleva de viaje en el tiempo, como si estuvieras flotando en recuerdos pasados. Todo esto por un precio muy accesible, entre 10-20 € por persona. Vamos que nos quedó claro que el servicio fue de 10, con atención rápida y un rollo muy simpático sin espacios en blanco, ¡y todo con un ambiente genial! 5 estrellas en todo, de cabeza volvemos.
Y si te preguntas qué tipo de tapas puedes encontrar en De Cobre y Picón, ¡estás de suerte! Aquí las tapas van desde las croquetas de lujo y un salmorejo exquisito hasta otras sorpresas que estamos deseando probar. Además, con ese nivel de atención y calidad, no se puede ir sin decir "¡vamos a volver ya!" Sin duda, es un lugar para disfrutar y seguir explorando.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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