
Si buscas un lugar cómodo y con buena onda para quedarte, Hostal Restaurante Alfonso XI en Guadalupe es tu opción. A un pasito del Monasterio de Santa María de Guadalupe y del Arco de Sevilla, aquí tienes wifi gratis, un restaurante para disfrutar de platos típicos, y un bar para relajarte. Las habitaciones son amplias, limpias y con vistas que te dejarán boquiabierto. Además, ¡puedes cancelar gratis tu reserva! Así que no dudes, que aquí la atención es de diez y te sentirás como en casa.
Hostal Restaurante Alfonso XI
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Mapa Ubicación Hostal Restaurante Alfonso XI
Dónde se encuentra el Hostal Restaurante Alfonso XI
¡Ey, colegas! Si alguna vez pasan por Guadalupe, no puedo dejar de mencionar el Hostal Restaurante Alfonso XI. Este lugar tiene 2 estrellas y está en la Av. Alfonso Onceno, 21. Cuando lo vimos, el restaurante tenía un menú que se veía espectacular, así que decidimos dar el salto y comer ahí después de nuestra visita.
Llegamos pronto y, para nuestra sorpresa, no había ni un alma en las mesas. ¡Ideal para que nos atendieran rápido, ya que teníamos prisa! Pero claro, el destino tenía otros planes. Uno de los camareros, con una actitud bastante chulesca, nos tiró el bombazo de que algunos platos estaban "agotados". ¿Cómo puede ser eso si éramos los primeros? Al final, tuvimos que cambiar lo que pedíamos y a esperar... Paciencia, ¿no? La cosa se fue complicando porque otros comensales, que eran locales y conocidos, llegaban y recibían un trato bastante más rápido. Nos quedamos esperando hasta para que nos sirvieran las bebidas, incluso cuando les dijimos con urgencia que teníamos un vuelo a Madrid. La comida estaba buena y el menú tenía un precio bastante chido, pero el servicio dejó mucho que desear.
La primera vez que fuimos, todo fluía bien, pero en esta segunda visita fue un desastre. Te aseguro que, a mi juicio, si estás de paso, mejor busca otro sitio. Aunque por otro lado, si solo estás buscando un lugar para cenar, la morcilla y el bacalao que probamos en la terraza estaban muy buenos, no voy a mentir. El recibimiento fue genial al inicio, pero el camarero que nos atendió esa vez se pasó de listo, y hasta nos cobraron cosas que estaban incluidas en el menú. Así que cuidado ahí.
Si te estás preguntando dónde está el Hostal Restaurante Alfonso XI, ya sabes: en Av. Alfonso Onceno, 21, 10140 Guadalupe, Cáceres. ¡Que no te lleve la corriente, amigo!
Qué lugares de interés están cerca del hostal
Y bueno, no puedo dejar de hablar del restaurante del Hostal Alfonso XI. La carta es una maravilla, tienen de todo: entrecots, pizzas, hamburguesas, kebab... ¡Es como un festín! Y lo mejor es que te asignan mesa por orden de llegada, no importa si llegas en grupo de tres y hay una mesa de seis vacía. Así no te sientes forzado a esperar. Y el precio, ¡por fin un lugar que no intenta timarte! Ideal para vacaciones, viajes en grupo o en pareja.
Por cierto, si estás buscando buena comida, te va a encantar. Paletilla de cordero espectacular y porciones generosas. El servicio es un punto fuerte, Jonathan fue muy atento y nos recomendó bien. No caigan en la trampa de pedir dos raciones de bacalao con pisto, porque una sola ya es enorme. Los precios andan por los 20€ por persona, y no te vayas sin probar un buen vino de Cañamero. Todo muy sabroso y casero.
Ahora, hay que ser realistas: es un hostal, no un hotel de lujo. Si vas el fin de semana, puede ser un poco ruidoso, ya que la entrada está pegada al restaurante. La limpieza es impecable, así que no te preocupes por eso. Las vistas son muy buenas y la ubicación es ideal. La calidad-precio es simplemente genial, muy difícil de encontrar por ahí.
Y si te preguntas qué hacer cerca del Hostal, te cuento que hay varios lugares de interés alrededor. Puedes explorar el pueblo, disfrutar de los paisajes, porque te aseguro que es un espectáculo. En resumen, ¡no te lo pienses mucho! Ideal para pasar un rato agradable y con buen comer.
El hostal ofrece conexión a internet
Te cuento sobre el Hostal Restaurante Alfonso XI porque la experiencia que tuvimos el pasado fin de semana fue de 5 estrellas. Llevamos con nosotros a una niña pequeña y a una bebé en carrito, y ya nada más llegar, nos tenían el sitio preparado y un hueco justo para acomodar el carro. ¡Así da gusto! La atención fue súper profesional y los empleados, muy amables. La comida estaba de lujo, abundante y sabrosa. La camarera que nos atendió se merece un aplauso; no solo fue eficiente, sino que también se portó genial con la niña. Uno de los platos llegó con un detalle que nos hizo sonreír, un tip que siempre se agradece.
Por otro lado, no es la primera vez que regresamos. El año pasado ya habíamos estado allí por una boda y, claro, no podíamos dejar pasar la oportunidad de repetir. Si te mola el trato familiar y un ambiente relajado, este es tu sitio. ¡Gracias por el buen servicio!
Ahora, no todo es perfecto; ya te digo que he escuchado opiniones variadas sobre la limpieza y el equipamiento en otras ocasiones. Así que, a ver, la relación calidad-precio no siempre es la mejor. Algunas habitaciones son un poco ruidosas por la calle y no son accesibles para personas con movilidad reducida. También he oído que el olor a comida puede asomarse a las habitaciones, debido a que la cocina está cerca. Pero bueno, las camas son nuevas y cómodas; así que, si solo buscas un lugar para pasar la noche, no está mal.
Y por si te lo estabas preguntando, el hostal no parece contar con conexiones a internet destacables. Así que si el WiFi es imprescindible para ti, quizás quieras tenerlo en cuenta. Al final, lo mejor es disfrutar de la buena ubicación y de las vistas.
Hay un restaurante en el Hostal Restaurante Alfonso XI
Así que, mira, si estás pensando en comer en el Hostal Restaurante Alfonso XI en Guadalupe, te cuento que te lo deberías pensar dos veces antes de dar el paso. Para empezar, olvídate de hacer una reserva. Cuando llegas ahí, el tipo que te atiende te dice que aquí no se hacen reservas y que mejor llegues y esperes. Y claro, llegas y te dicen que hay que esperar en la barra 20 minutos, cuando todo el comedor está prácticamente vacío. No sé tú, pero a mí me da un poco de rabia.
Luego, cuando ya te sientan, te toca un camarero que parece que se ha olvidado de cómo se trata a la gente. Te habla como si fueras su colega y suelta frases como que "menos mal que nos atiende él", como si eso fuese un escape de la rutina. Pedimos del menú y aunque al principio se ve bien, pronto la cosa se va al traste. La bebida: un vino que parece más agua con colorante, y las copas, pfff, media copa de gaseosa mezclada con lo que sea que llamen vino. Todo muy bien, claro.
Y ya ni hablemos de la espera: más de media hora para el primer plato. ¿En serio? Luego, otros 20 minutos en que esperas a que se sirvan los segundos para un grupo de 9 personas. Eso es lo que llamo un atragantamiento. Sobre todo cuando el plato de paella parece que ha visto días mejores y el revuelto de setas es más seco que el desierto. Los demás platos, secretos y merluza, la verdad, que no valen nada, con patatas congeladas y los secretos tan salados que no hay quien los trague. Y esos postres… natillas de tetra-brick y helados en tarrina, todo muy 'gourmet', ¿no crees?
Así que, en resumen, si hay un restaurante en el Hostal Restaurante Alfonso XI, sí. Pero te lo digo con todas las letras: mejor que busques otro sitio. De verdad, ha sido la peor experiencia que he tenido en años. Y con lo que suelo viajar, tengo historias para contar. Te lo prometo, nunca volveré.
Qué tipo de platos se pueden disfrutar en el restaurante del hostal
Ya ves, el Hostal Restaurante Alfonso XI es un buen hallazgo si andas por Guadalupe. El sábado, después de dar un par de vueltas, decidimos entrar a comer, atraídos por el cartelito que decía que estaban especializados en cabrito. Habíamos probado cabrito en Candeleda y, sinceramente, no estaba preparado para lo que vino. La comida estaba exquisita. Y no solo eso, el personal fue un encanto, ¡súper amables y atentos! Además, el tiempo de espera para ser atendidos fue mínimo. Un lugar recomendado sin duda, y además, está idealmente ubicado cerca de la basilica.
Si eres de los que va a Guadalupe al menos un par de veces al año, como yo, sabes que encontrar un sitio seguro para comer puede ser un reto. Por eso reafirmo lo que ya se ha dicho sobre el restaurante de Alfonso XI: la comida es no solo abundante, sino que está bien elaborada y presentada. En mi última visita, elegí pescado y carne, y te aseguro que estaba para chuparse los dedos. Los camareros son unos cracks, siempre dispuestos a ayudar y hacer que tu experiencia sea agradable.
Y no me olvide de las migas, morcilla y croquetas. Lo que pedimos fue magnífico. La mezcla de sabores era brutal y, si pudieses ver nuestras caras al probarlo, te reirías. Al estar justo al lado del Monasterio, el plan es redondo: una vuelta por la zona, buena comida y una buena charla. Así tienes que hacerlo, ¡obligatorio ir!
Eso sí, no todo es perfecto. En una ocasión, fuimos un grupo grande y la cosa se torció un poco. Aunque la comida estaba buena, el trato fue un poco decepcionante. Parecían un poco estrictos y les faltaba ese toque amable que esperas en un sitio así. Nos chocó que, si pedías un postre, no te dejaban tomar café. ¡Vamos, que si lo vamos a pagar, no hay problema! Pero en resumen, la calidad de los platos, como el cabrito, buena carne o pescados, están garantizados. Así que, si vas, prueba cualquier cosa, no te va a decepcionar.
El hostal cuenta con un bar para los huéspedes
Así que, mira, si te estás planteando darte una vuelta por el Hostal Restaurante Alfonso XI en Guadalupe, deberías saber un par de cosas antes de llegar. Las estrellas que tiene son solo 2 y, sinceramente, eso se nota. La comida, la verdad, es un poco regulera para lo que cobran. Hicimos un intento con el picadillo y estaba tan salado que decidimos devolverlo. Las croquetas son congeladas y por 12 pavos, puedes encontrar algo mejor en cualquier bar de tapas del barrio. Y no te digo nada del bacalao; también congelado y nada del otro mundo. ¿Mi recomendación? Mejor vete a “Las Ánimas del Tiempo”, que todo lo que hacen ahí es casero, incluso la nata de la tarta de queso. Eso sí que está bueno.
Ahora, no todo es negativo, porque el viernes santo, el servicio en el restaurante fue rapidillo, y la relación calidad-cantidad-precio fue una grata sorpresa. Nos habían dicho que era el plan B, pero como que acertamos. Pedimos bacalao rebozado, un chuletón que estaba brutal, y la morcilla que, bueno, al final es algo que encuentras en todos lados por aquí. Pero lo más importante es que todo estaba rico. Así, si te lo montas bien, puedes salir más que satisfecho.
En cuanto al trato en el hostal, hay que reconocer que nos sentimos un poco desatendidos. Escuchar a un caracol pasar por el pasillo sería más tranquilo que la madera sonando en las habitaciones. El personal debería hacer un cursillo de trato al cliente y dejar de aporrear las puertas cuando te dicen que tienes que dejar la habitación. La limpieza, otra cosa en la que deberían poner más empeño. Si ves bichos en tu habitación, ya te digo que la experiencia no es nada recomendable.
Y ya para terminar, sobre la pregunta del bar... Sí, el hostal cuenta con un bar, así que siempre puedes tomarte algo si necesitas relajarte después de un día de paseo. Pero, con lo que he visto, igual sería mejor buscar otros bares por la zona que estén más a la altura.
Cómo son las habitaciones en el Hostal Restaurante Alfonso XI
Así que, hablando del Hostal Restaurante Alfonso XI, la verdad es que su restaurante nos llevó por sorpresa. El lugar es acogedor, con un ventanal genial que te deja disfrutar de unas vistas chulas del pueblo y sus alrededores. La atención estuvo a la altura, rápida y sin complicaciones. Y, ojo, el menú a 9,90€ está bien para lo que ofrece, aunque hay que decir que la cocina tiene su margen para mejorar. La morcilla picante de aperitivo es un must si estás en Guadalupe, ¡y luego te la puedes comprar en la plaza del monasterio! Ah, y cuidado con los baños, que están un piso más abajo y solo hay escaleras.
En nuestra búsqueda de algo rápido y económico para cenar, nos sentamos en la terraza y pedimos unos quintos. Las pizzas estaban de lujo, entre 7 y 12 euros. Te digo que no estuve en las habitaciones ni en el local en sí, pero el combo de pizzas y quintos fue un acierto. Además, nos sirvieron papas y un mezcladillo de frutos secos para picar. Era un lunes tranquilo, y el personal, aunque relajado, estuvo atento y amable en todo momento. Así que, 5 estrellas para el servicio y la ubicación.
Ahora, no todo es color de rosa. Alguna gente ha tenido malas experiencias con la cena. Escuché que tardaron más de una hora en traer la comida y que el camarero no fue muy amable. Además, las patatas estaban congeladas y les faltaba el alioli. Para colmo, ni tenían una de las tostas de la carta, y la selección de postres era bastante limitada. Eso sí, la gente también ha dicho que las habitaciones son de las peores en las que han estado... Pequeñas, sin cabeceros, con un baño que deja que desear y ruidos del bar justo arriba.
Entonces, si me preguntas ¿cómo son las habitaciones en el Hostal Restaurante Alfonso XI? Te diría que, sinceramente, no cumplen con las expectativas. Parece que las fotos no reflejan la realidad; son pequeñas y no están cuidadas, lo cual es una pena, ya que la ubicación es excelente, justo al lado del centro. Así que, si buscas descanso y confort, probablemente debas mirar en otro lado.
Las habitaciones tienen vistas panorámicas
Ya te digo, si decides alojarte en el Hostal Restaurante Alfonso XI, prepárate para una experiencia de lo más variada. El lugar tiene su encanto, pero hay que tener en cuenta algunas cosas. La comida en el restaurante es bastante buena, con un personal encantador, pero no te sorprendas si tardan en traerte los platos. Más de media hora esperando a que alguien se digne a acercarse a la mesa puede ser un poco frustrante, sobre todo si estás muriéndote de sed. Mira, si no tienes hambre ni sed, todo bien. Pero si no, ¡prepárate para tener paciencia!
La noche que pasamos allí estuvo bastante bien. Sí, hay ruido, pero vamos, que es un hostal-restaurante; eso es normal. Las habitaciones estaban limpias y los trabajadores eran super simpáticos, así que el ambiente era agradable. Cenar y desayunar fue un placer total; los platos estaban riquísimos y el precio más que decente. ¿Quién se queja de eso? Las vistas desde las habitaciones son algo que no te puedes perder, ¡con el monasterio al lado es una maravilla!
Y no me digas que no fue un poco raro cuando llegamos y el restaurante estaba a oscuras. Pensamos que no habría nadie para atendernos, pero al final nos sorprendieron con un buen servicio. La comida, sabrosa y más que suficiente. Creo que la próxima vez que vuelva a Guadalupe, no dudaré en centrarme en el restaurante; he oído que el kebab y las pizzas son un must.
Por cierto, sobre las habitaciones: sí, las habitaciones tienen buenas vistas. Son amplias y te dejan disfrutar del paisaje, además de estar equipadas con aire acondicionado, así que no te preocupes por el calor. Así que ya sabes, si buscas un sitio con buena comida, precios asequibles y un ambiente familiar, el Alfonso XI puede ser tu opción. ¡No te lo pierdas!
Es posible cancelar la reserva sin costo adicional
Mira, aquí te va lo que me pareció el Hostal Restaurante Alfonso XI. Estuvimos allí en octubre y, la verdad, todo estuvo muy bueno. ¡Las migas estaban espectaculares! Si eres de los que disfruta de la buena comida, te van a encantar. La paletilla de cabrito también estaba riquísima. Pero, ojo, por ponerle una pega, el servicio era un poco… digamos que escaso. Con tan pocos camareros, se notaba, y al final, tuvimos que salir fuera para que nos atendieran para el postre y el café. Pero fuera era igual, nadie aparecía. Así que, si vas con un grupo de amigos, prepárate para tener mucha paciencia.
Las habitaciones, la verdad, son una historia diferente. ¡Necesitan una restauración urgentemente! Están algo viejas, y les faltaría un buen toque. Lo positivo es que el servicio es amable y te hacen sentir bien. Un hotel de dos estrellas más que económico y en una ubicación céntrica, pero para pasar la noche sin muchas pretensiones está bien. Un par de amigos se quejaron de una habitación que le tocó a una pareja que iba con nosotros, la metieron en un cuarto triste, sin tele, y justo encima del bar: todo el jaleo del bar abajo, ¡un caos!
Ahora, si hablo de otra ocasión, como en el puente de diciembre, la cosa cambió un poco. Fuimos a comer en familia y la relación calidad-precio fue buena, además del servicio que estuvo bastante estupendo en general.
Ah, y sobre la comida, puedes prepararte para disfrutar de una buena cocina local. Los huevos rotos con boletus y el secreto con salsa de queso valen la pena, y por un ticket medio de unos 30€ con vino, no está nada mal. Aunque, eso sí, la presentación de los platos no es su fuerte. Pero lo importante es que ¡se come de lujo!
Por último, sobre cancelar la reserva sin costo, me parece que no es tan sencillo. Si tuvimos que anular un viaje por enfermedad, y aún así no nos regalaron ni un desayuno de 7€, pues eso habla bastante. Para lo que ofrecen, me pareció un poco vergonzoso. Así que, tenlo en cuenta antes de hacer una reserva.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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