
¡Ey, colegas! Si buscáis un buen plan para comer, Mesón La Posá es el sitio ideal. Ubicado en Pl. Coso, 10, 21292 Fuenteheridos, Huelva, este bar restaurante mezcla lo mejor de la cocina andaluza con ingredientes frescos de calidad. No os preocupéis por dónde está, es fácil de encontrar y tiene un ambiente superacogedor, perfecto para charrar y disfrutar de una buena comida. Además, tienen un servicio de diez y con opiniones que cantan maravillas. Así que ya sabéis, ¡reservad mesa y a disfrutar de un buen rato!
Mesón La Posá
Página web
Horarios Mesón La Posá
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | Cerrado |
| viernes | 12:00–1:00 |
| sábado | 12:00–1:00 |
| domingo | 12:00–1:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón La Posá
Dónde se encuentra Mesón La Posá
Si estás buscando un sitio encantador para tapear, definitivamente tienes que probar Mesón La Posá en Pl. Coso, 10, 21292 Fuenteheridos, Huelva. Este lugar tiene un aire único, sobre todo en las noches de verano, ya que te puedes sentar en la plaza y disfrutar del ambiente. La comida, ¡vaya que es de primera! Probamos la carrillada, la presa y la morcilla, y todo estaba riquísimo. A nosotros nos salía la cuenta en 21€ para dos personas, genial, ¿no? Le doy 4.5 estrellas porque la comida era un 5, el servicio un 4 y el ambiente, también un 4. Si buscas buen tapeo, este es tu sitio.
El local tiene su propio encanto, con un salón acogedor y una parte de bar que tiene una chimenea súper guay. Nos atendieron rapidísimo (solo había otra mesa, pero ya sabes cómo es esto), y comimos muy bien. Las migas estaban sabrosas, aunque esperábamos más cantidad porque éramos cuatro y era un pelín pequeña. La carne también estaba bien, y la carrillera tenía su toque especial, no estaba guisada con el típico tinto, pero estaba buena. Los postres son un must, especialmente la tarta de queso casera con dulce de membrillo, ¡increíble y nada empalagosa!
No obstante, no todo es perfecto. Una experiencia malísima ocurrió con otro grupo: pedían un entrante de jamón ibérico que nunca llegó, y el salteado de setas era solo champiñones de lata con líquido. ¡Eso sí que sorprende! También las berenjenas estaban raras, rellenas de tomate, queso y bacon. Esa vez, la comida se llevó un 1 estrella, y el servicio un 1 también. Así que ya sabes, hay que tener cuidado con la elección de platos.
Así que, si te preguntas ¿dónde se encuentra Mesón La Posá?, la respuesta es en Pl. Coso, 10, 21292 Fuenteheridos, Huelva. ¡Ve y disfrútalo!
Qué tipo de cocina ofrece Mesón La Posá
Te cuento que el Mesón La Posá ha sido un verdadero hallazgo. La verdad es que entramos de casualidad para almorzar y nos llevamos una grata sorpresa. A pesar de no tener reserva, el personal nos preparó una mesa en un abrir y cerrar de ojos y en 10 minutos ya estábamos comiendo. La parrillada de verduras al romero fue un delirio, y la presa ibérica a la parrilla con esas patatas naturales... ¡madre mía, qué gloria bendita! Y ni hablar del plato de Guarrito para mojar pan. ¡Un servicio súper agradable en un ambiente acogedor! De postre, pegamos un flan casero riquísimo. Sin duda, una experiencia para repetir en otoño.
Otra cosa que no puedo dejar de mencionar es que el Mesón es claramente familiar. Los precios de las tapas son muy cómodos, entre 2'50 y 3€, y lo que pedimos estaba para chuparse los dedos: tapas de queso, aliño de pimientos y atún, carrillera, y esos pimientos rellenos que nos dejaron con ganas de más. Por 20€ con tres paellas, salimos más que satisfechos. Si alguna vez volvemos al pueblo, ese mesón será nuestra primera parada.
La ubicación no se puede mejorar, está en la plaza del Coso, justo donde puedes ver la fuente de doce caños y la cruz. El sitio es muy agradable y, si llegas temprano, te atienden en un tiempo correcto y sin esperas. La ensalada y el revuelto que probamos fueron generosos, y eso siempre se agradece después de un día de exploración.
Así que, ¿qué tipo de cocina ofrece el Mesón La Posá? Te lo digo de una, es la típica comida de la zona. Tienen de todo, desde presa ibérica hasta tapas que pican, todo a muy buenos precios y acompañados de una cerveza fresquita. Perfecto para disfrutar con amigos o familia, y con una relación calidad-precio que no se encuentra todos los días. ¡Definitivamente volveremos!
Qué ingredientes se utilizan en la comida de Mesón La Posá
Y bueno, volviendo a lo que mola de Mesón La Posá, si no has estado, ya estás tardando. El sitio es super acogedor. Entra y te recibe una chimenea de leña que hace que el ambiente sea aún más chido, sobre todo en esos días de frío y lluvia. Los camareros son un 10; siempre atentos y con sonrisa, te hacen sentir como en casa. Te tratan genial, sin duda uno de los puntos fuertes del lugar.
La comida es de chuparse los dedos. Si pruebas la tabla serrana de productos de la tierra, te va a flipar. Todo buenísimo y contundente, no escatiman en cantidad. Y el largatito que preparan, ¡tierno y jugoso! Las croquetas caseras son otra cosa que no puedes dejar de probar, buenísimas… No es que se lo digamos porque sí, ¡las imágenes hablan por sí solas!
Aparte, por si el plan de comer te abruma, de la terraza se ve el Coso en Fuenteheridos, un sitio perfecto para disfrutar aunque llueva, tienen estufitas. Además, el ambiente es tan casero y acogedor que te quedas más de la cuenta sin darte cuenta. Los precios son súper razonables, así que no hay ninguna excusa para no repetir.
Y sobre los ingredientes que utilizan, se nota que apuestan por lo local y de calidad. La carta destaca carnes del territorio, pescados frescos y platos tradicionales como las migas con chorizo y, en verano, las sardinas son de otro nivel. Así que si te preguntas qué ingredientes van en la comida de Mesón La Posá, la respuesta es clara: productos frescos y tradicionales de la Sierra. ¡No hay duda de que aquí te van a tratar de lujo!
Es fácil encontrar Mesón La Posá
Mira, te cuento, el Mesón La Posá tiene 4 estrellas y está en un sitio muy chulo: en la Plaza Coso, 10, en Fuenteheridos. El lugar es bastante acogedor y destaca por tener un ambiente familiar, que la verdad se agradece. La comida en general está buena, aunque hay deficiencias; por ejemplo, el flan casero es para tirarse de espaldas de lo espectacular que está. Si vas, no te lo puedes perder. Pero ojo, que no todo es oro lo que reluce.
He de decir que he probado un lagarto que no sabía a nada, como si estuvieras comiendo papel. Y lo peor es que al pedir diferentes platos, la cantidad de carne variaba totalement de un plato a otro. Unos llevaban un montonazo y otros apenas un bocado. No lo entiendo, la verdad. La carne parecía la típica de la mercadona, sosa y sin gracia. Lo peor es que ya no sabes si va a ser mejor pagar un poco más en otro sitio.
Aún así, hay quienes juran que las migas, el jamón y las carnes ibéricas son de lo mejorcito por la zona. El servicio también ha sido muy amable, pero hay momentos en que tardan una eternidad en traerte lo que pides. He escuchado que pueden tener más mesas de las que realmente pueden atender. A lo mejor deberían revisar eso, porque se va la gente.
Y sobre la ubicación, no hay duda, es fácil encontrarlo. Está justo en el centro, entre las otras terrazas y bares que hay en la plaza. Pero si no hay gente en su terraza y en la de al lado está a reventar, ya te puedes imaginar que hay algo que no cuadra. Entonces, aunque tiene su encanto y buenos platos, el servicio puede hacerla una experiencia complicada. Así que si decides ir, prepárate para lo que venga.
Cómo es el ambiente en Mesón La Posá
Y tú que pensabas que Mesón La Posá era el lugar donde todo el mundo quiere comer... ¡Sorpresa! Recientemente, la cosa ha caído en picado y las reseñas no mienten. Imagínate reservar mesa a las 2:30 y que la ensalada llegue a las 3:42. ¡Es de risa! Si quieres quedarte allí hasta las 5 de la tarde esperando, adelante. Pero si no, mejor busca otra opción. Aquí parece que prioritizan llenar el local en vez de atender bien a la gente. Servicio de pena.
Aparte del tiempo de espera, hablemos de la comida. El jamón, frío como una piedra, y sin querer sonar exagerado, la salsa de las albóndigas era más líquida que un charco después de la lluvia. O sea, ¿dónde quedó la calidad? La carrillada, que debería ser un festival de sabores, llega con una salsa que ni siquiera tiene cuerpo. ¿Te imaginas tener que cortar la carne con cuchillo? ¡Vaya tela! La calidad ha bajado que da miedo, ¡qué pena!
Ahora bien, no todo son malas noticias. He escuchado que en algún momento la experiencia ha sido buena. Gente que fue sin reserva y todavía les atendieron como reyes. La camarera encantadora y la comida a buen precio. Tienen esa chimenea enorme y la decoración del lugar, aunque sé que esto no llena el estómago, el encanto del sitio no se discute. Ambiente un poco más decente, pero eso no compensa los problemas.
Así que, ¿cómo es el ambiente en Mesón La Posá? Pues mira, parece tener su propio rollo con el toque rústico del pueblo, pero eso no salva su servicio y comida. En resumen, si buscas calidad y atención, aquí no la vas a encontrar. Mejor ve a otro sitio, porque este parece que lleva el encanto de la buena comida a paseo. ¡Evítalo si puedes!
Es un lugar adecuado para charlar y disfrutar de una comida en grupo
La verdad es que el Mesón La Posá se está ganando a pulso una mala fama que no parece tener fin. Cuando uno llega con ganas de disfrutar de una buena comida y de un par de cervezas frías, y se encuentra con un servicio que parece más un juego de invisibilidad, la decepción es grande. Imagínate, llevamos una hora ahí plantados, ¿y qué? Tres mesas que llegaron después ya están con sus bebidas y comiendo. Después de esperar tanto, decidí ir a la barra, le comenté la situación a los camareros y hasta al jefe, y ni caso. Al final, a las 16:05h nos levantamos y nos fuimos sin pagar ni las bebidas porque parecía que no existíamos. Un auténtico desastre para un bar restaurante que debería cuidar más a sus clientes.
Y no hablemos de los animales. Fuimos a preguntar si podíamos llevar a nuestro perrito y, por la nueva ley que dice que si no hay cartel de prohibido, se supone que sí se puede, y el dueño nos dijo que si queríamos comer, tenía que ser fuera. ¡Afuera! Con un frío que pelaba. Es que se nota que este sitio todavía le falta un buen rato para modernizarse y ser acogedor. No entiendo esa falta de respeto hacia los animales que suelen ser más educados que algunos niños que hemos visto por ahí. Un pequeño punto menos en la cuenta.
Pero no todo es malo, porque ahí va otra historia. En una visita posterior, estuvimos en la terraza y nos atendió un chico que era un cielo, la verdad. Las cervezas estaban bien tiradas y frías como deben ser, y las carnes tenían un sabor que te dejaba pidiendo más. Ni hablar de los postres, que eran caseros y estaban espectaculares. Pero lamentablemente, parece que estos momentos tan buenos son más la excepción que la regla.
Ahora, con todo esto en mente, ¿es el lugar adecuado para charlar y disfrutar de una comida en grupo? Pues, la verdad, te lo digo como lo siento: no, no lo es. Entre el mal servicio que parece ser una constante y esos episodios donde te tratan como si fueras invisible, lo más seguro es que termines frustrado con tu grupo, y eso no es para nada lo que buscas cuando decides salir a comer. Así que, mejor buscar otro sitio donde te hagan sentir bien desde el primer momento.
Qué opiniones tienen los clientes sobre el servicio en Mesón La Posá
La situación en Mesón La Posá es un tema de conversación candente en el pueblo. Por un lado, hay quienes han tenido buenas experiencias, como ese grupo que pagó 107€ entre seis, comiendo de todo un poco y saliendo bastante satisfechos. Comentaron que el ambiente y el servicio estaban bien, aunque la comida no era la mejor del mundo. Y sí, suena a que tienen un potencial, pero la cosa se complica cuando escuchas las historias de otros.
Porque, sinceramente, hay que ser claros. Algunos han tenido experiencias muy malas. Una reseña lo dice todo: el tipo pidió una presa ibérica que resultó ser más dura que un chicle y el revuelto de gurumelos, sin huevo. O sea, ¿qué es eso? La atención tampoco se queda atrás, donde un grupo describió que los camareros ni siquiera miraban a la cara, y esperaron dos horas para unos vinos y unas croquetas mal cortadas. La gente se pregunta si alguna vez se les pasará por la cabeza mejorar, sobre todo cuando el Pilar atrae a toda la gente del pueblo.
Y no hablemos del servicio. Hay opiniones que mencionan un trato despectivo por parte del staff, donde te dejan sin comer y te atienden de pena. Es como si tuvieran algo en contra de los clientes. ¿Y los que se fueron contentos? Quizás fue pura suerte, aunque parece que no son la mayoría. En resumen, hay un paisaje mixto: el lugar tiene algo atractivo, pero el servicio y la comida en sí están muy por debajo de lo que uno esperaría.
Así que, ¿qué opinan los clientes sobre el servicio en Mesón La Posá? Hace falta un cambio radical. Las opiniones son más negativas que positivas, y la mayoría señala un servicio pobrísimo, un pésimo trato, y una atención que deja mucho que desear. En general, está claro que deben hacer ajustes serios, porque la buena vibra del ambiente no compensa la experiencia global.
Es necesario reservar mesa en Mesón La Posá
Ya te digo, Mesón La Posá tiene sus cosas buenas y malas. Por un lado, la comida puede estar rica, especialmente las carnes y los platos de la sierra, pero si te toca un día de mala suerte, es un lío. Te cuentan que la cocina está saturada porque había mucha gente, pero con las quejas de varios comensales, me parece que el problema está más en el servicio que en la cocina en sí. La atención deja mucho que desear. Hubo gente esperando más de hora y media sin que les llegara la comida. Yo no sé tú, pero eso es un desastre que se debería evitar.
Lo que llamo yo el “sorteo de las estrellas” es lo de esperar una eternidad por algo que nunca llega. A uno le pusieron la comida equivocada, la otra mesa se fue porque tampoco les atendieron a tiempo. En este juego, aunque la comida esté rica, el mal servicio hace que te lo pienses dos veces antes de volver. Las notas para el servicio son horribles, y eso qué importa cuántas estrellas le pongan a la comida.
Ahora, si vas entre semana y no te importa esperar un poco, tal vez no esté tan mal. Pero ojo, en fines de semana es un caos total. A mí me suena que hay que prepararse para una batalla si decides ir. ¿Es necesario reservar mesa en Mesón La Posá? Sí, rotundamente. Si no quieres quedarte con las ganas de probar los platos buenos, lo mejor es asegurar tu mesa antes de ir, porque si no, puedes acabar lamentándote.
Cuáles son las especialidades de la cocina andaluza que se ofrecen
Y bueno, si te cuento lo de Mesón La Posá, te vas a quedar flipando. Fuimos un grupito de 10 personas y ya te digo que lo pasamos fatal. Una hora y media esperando y, al final, cuando nos da la venada de pedir, nos dicen que lo que queríamos no estaba. ¡Pero qué movida! A otras mesas que llegaron después les sirvieron antes. Total, un desastre.
La comida no ayudó precisamente a remediar la situación. La salmorejo que pedí fue malísimo y no te quiero ni contar el lomo: blando y sin sabor, parecía cualquier cosa menos el plato que esperábamos. Salimos de allí después de casi 3 horas y, te lo digo, ninguno de nosotros quiere repetir la experiencia. Comida: 1, Servicio: 2, y el ambiente se salva un poco, pero ni de lejos compensa.
Y ya que estamos en esto, hablemos un poco de lo que ofrecen. Aunque lo que probamos nos decepcionó bastante, en teoría tienen algunas especialidades de la cocina andaluza que podrían estar bien. Entre ellas podrías encontrar platos típicos como las tortas de aceite, el jamón ibérico y, por supuesto, ¡las tapas! Pero después de lo que vivimos… ¡¿quién se atreve a volver a intentarlo?! Así que ya sabéis, yo de vosotros, lo pensaría dos veces.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








