
¿Buscas un buen sitio pa' comer en Lucena? Mesón Leo es el lugar ideal. Situado en Carr. Córdoba - Málaga, s/n, este restaurante es TODO lo que necesitas. Tienen una tarta de queso que es una delicia, un pastel de frutas bien hecho y un flan que atrapa a cualquiera. Además, su café es de los mejores. Con un ambiente chido y atención al cliente de 10, es perfecto pa' ir con la familia. Aquí no solo comes, ¡tienes una experiencia! Si quieres más info, su teléfono es +34 957 51 15 42 y abren 6 días a la semana. ¡No dejes de visitarlo y síguenos en las redes para ver sus platos!
Mesón Leo
Página web
Horarios Mesón Leo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–20:00 |
| martes | 8:00–20:00 |
| miércoles | 8:00–20:00 |
| jueves | 8:00–20:00 |
| viernes | 8:00–1:00 |
| sábado | 8:00–1:00 |
| domingo | 8:00–20:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón Leo
Cuál es la dirección del Mesón Leo en Lucena
¡Tío, tienes que probar el Mesón Leo! Está en la Carr. Córdoba - Málaga, s/n, 14900 Lucena, Córdoba y, te lo digo de verdad, es un sitio que mola un montón. Te hace recordar esos restaurantes de carretera donde la buena onda siempre está presente. El ambiente es súper distendido. Siempre hay mucha gente, pero ¡vaya que sí se mueven! Las camareras son unas auténticas maravillas, rápidas y atentas. No te hacen esperar para nada.
La comida es otro rollo, ¡bien buena de verdad! Yo he ido un par de veces y entre el menú variado que ofrecen, que está por unos 14€ (incluyendo primero, segundo, postre, bebida y pan), te quedas más que satisfecho. Eso sí, puede que haya un poco de ruido porque el local es grande y siempre hay un buen montón de gente, pero ¿quién se queja con una buena comida?
Si vas con tu grupo de colegas, lo mejor es que tienen plazas de aparcamiento a saco, así que no hay drama en encontrar sitio. Por lo general, el precio por persona varía entre 10-20€, y la relación calidad-precio está equilibrada para lo que hay hoy en día. A mí los postres caseros me flipan, y aquí también los hacen, así que eso suma puntos, ¿sabes?
Eso sí, no todo es perfecto, eh. Una vez tuve una mala experiencia con un pedido a domicilio; me llegó el pollo crudo y sin el alioli que había pagado. Fue un desastre y me quedé sin almorzar. No creo que vuelva a pedir comida así, porque tienes que recibir lo que pagas. Pero en el local, de lo que he probado, lo único que me queda es hablar bien de su ****comida y servicio****.
Así que ya sabes, si te animas a pasar por allí, el Mesón Leo te espera en Carr. Córdoba - Málaga, s/n, 14900 Lucena, Córdoba. ¡No te defraudará!
Qué tipo de comida ofrece Mesón Leo
Mira, si estás pensando en ir a Mesón Leo en Lucena, tienes que tener en cuenta algunas cosas. Por un lado, el servicio es rápido, eso es un plus, pero los platos son escasos de comida. La última vez pedí calamares fritos y, no te miento, me llenaron medio plato de patatas fritas y solo me dieron como 8 o 10 anillas pequeñas. Un poco decepcionante, ¿no? Y no hablemos de los flamenquines y san jacobos, que también son de tamaño pequeño. Para lo que te sacan de bolsillo, que ronda los 30-40 € por persona, la relación calidad-precio no me parece la mejor, la verdad.
Ahora, si vas en un día de locura, te vas a encontrar un ambiente lleno de gente. Con tantas mesas, el servicio se hace un poco caótico. El pollo a la brasa es su plato estrella y, la verdad, tiene un buen sabor y todo, pero si hay mucha gente, olvídate de comer tranquilo. Tardan un montón en atenderte y traer la comida, así que si te da igual esperar, adelante, pero no lo recomiendo si tienes prisa. El precio en este caso está más en torno a 10-20 € por persona.
Por otra parte, si quieres algo más especial, tuve un domingo en el que, aunque no había menú del día, la carta era amplia. Allí el arroz que probé fue espectacular. También hay que decir que el personal es super amable y el ambiente, aunque bullicioso, está bien. Con un parking fácil a la puerta, es un sitio cómodo para parar.
Y ya para cerrar, si te preguntas qué tipo de comida ofrece Mesón Leo, aquí hay de todo un poco: delicias a la brasa, su famoso pollo, tapas como las croquetas y chuletas de cordero, además de lo típico como flamenquines. La calidad es buena, pero el tamaño a veces deja que desear. Así que ya sabes, ¡elige bien lo que pides!
Cuáles son algunos de los postres más destacados del restaurante
Te cuento que esta experiencia en Mesón Leo fue un verdadero viaje al caos. Partamos de la base de que cuando la camarera me preguntó qué quería tomar, y yo le solté lo de la leche de avena, su respuesta fue de las de chiste: 'aquí mariconadas de esas no tenemos'. ¿De verdad? Me quedé a cuadros, y por respeto a mis familiares no me levanté y me fui, pero, colega, eso deja todo el curro de los demás en un rincón. Que tampoco quiero desearle nada malo a la señora, pero ojalá no tenga que lidiar con problemas esofágicos en el futuro.
Luego, en términos de comida, hay que reconocer que tienen su menú especial. Los clásicos como el chuletón de cerdo a 11,50€ son un must si vas. Es un lugar que se deja querer, especialmente por su terraza que mira al pueblo, pero eso no tapa que en otras ocasiones, la comida puede salir un poco insípida. Pidieron el flamenquín, que, de típico no tiene mucho si viene crudo por dentro. El alioli, si te gusta el ajo y el perejil, te va a hacer llorar. Y bueno, si estás con prisa, prepárate, porque el servicio puede ser un poco lento; parece que siempre hay muy pocos camareros para la movida de mesas que tienen.
Y aunque es verdad que he escuchado de todo, lo que destacaron algunos amigos son los postres. Dicen que los *postres de Mesón Leo* están muy buenos y que el pollo asado también se lleva las palmas. La verdad, si te quieres dar una comida casera y bien elaborada, es un buen sitio. Aunque para días de afluencia alta, mejor ir con paciencia. Eso sí, si te asomas a la carta, ten en mente que la comida no es para tirar cohetes, pero cumple si no exiges demasiado. Los platos son abundantes, así que si no te lo cuentan, ya te lo digo yo: ¡ve con hambre!
Está disponible la tarta de queso en el menú de Mesón Leo
Mira, si andas por Lucena y necesitas un sitio para desayunar, Mesón Leo es un gran hallazgo cerca de la autovía. Tienen una tostada andaluza que es de otro mundo: jamón, aceite y tomate, sin más tonterías. ¡Olvídate del pan con chocolate! Por lo que te gastas, entre 1 y 10€ por persona, la comida está de lujo, y el ambiente, ni te cuento. 5 estrellas en comida, servicio y ambiente.
Ahora, no todo lo que brilla es oro. He escuchado a algunos que piensan que la comida es un poco “normalita”, pero bueno, al menos quita el hambre y no destroza el bolsillo. Los menús entre semana, por 12€, pueden estar cargados de platos agotados y eso no gusta a nadie. Y la camarera a veces no acierta ni en lo que lleva la fideuá. ¡Cuidado con eso! Al menos el flan de chocolate que sirven está riquísimo, incluso si la presentación deja bastante que desear.
Pero si eres amante de las carnes a la brasa, este sitio es un must. El solomillo es una delicia, aunque me parece que últimamente lo están poniendo más pequeño. Antes te ofrecían un buen trozo que sobresalía del plato y ahora... En fin, lo importante es que la comida sigue siendo buena y el servicio, ágil. Si vas un domingo, es probable que el lugar esté lleno, pero te dan mesa rápido y la calidad sigue siendo sorprendente.
Por último, si te preguntas si tienen tarta de queso en el menú de Mesón Leo, parece que los platos fluctúan, así que mejor preguntar directamente. Pero, si llegas a las 14:30 un domingo, no te sorprendas si ya no tienen algunos platos. ¡Echa un vistazo y disfruta!
El Mesón Leo ofrece opciones de café
Mira, el Mesón Leo es un sitio que se lleva 5 estrellas por donde lo mires. La comida es muy muy buena, y esas carnes a la brasa son una auténtica locura. No te puedes perder el secreto de cerdo y el chuletón de cerdo. Saldrás rodando de ahí, pero contento, porque lo que comes tiene un sabor espectacular. Y, por si te preocupa el bolsillo, el precio por persona está entre 10-20 €. ¡Una ganga!
Y no hablemos del servicio, que también es 5 estrellas. La atención es cercana, la peña es respetuosa y amable, lo que se agradece un montón. A veces está lleno a la hora del almuerzo, pero te hacen un hueco. Te vas a encontrar en un ambiente muy agradable, y aunque a veces hay que esperar entre 10-30 minutos, vale totalmente la pena. Además, hay muchas plazas de aparcamiento y es gratuito, así que no hay excusas.
Por si te interesa el menú del día, lo tienen de lujo. Comida abundante, de calidad y a un precio brutal. Perfecto para esos días que no quieres gastar mucho. Eso sí, yo te recomendaría hacer una reserva, sobre todo si vas en grupo, que el sitio no para de llenar. Y para rematar con buen pie, si buscas un buen café, aquí lo tienen. Así que ya sabes, ve al Mesón Leo y disfruta de una buena comilona. ¡Te va a encantar!
Cómo es su café
Y, mira, ya que estamos hablando del Mesón Leo, la cosa no pinta bien. Casi todos los que hemos ido salen con una queja en la boca. Yo estuve hace poco, y las moscas que rodean el lugar son tantas que parece una película de terror. Pedí callos, y eran una vergüenza: trozos recalentados con costra de quemado, y la salsa de tomate frito… ni hablar. Ah, y cuidado con el pan, que por 90 céntimos por trozo ya te digo que te vas a quedar con hambre. La vajilla, además, debería haber sido retirada hace años. Todo viejo y deteriorado. Y, para colmo, el servicio… ¡uf! A paso de tortuga y con un señor que no se molestó ni en hacerse un lavado después de estar en la cocina. Desaconsejado al 100%.
Y eso no es todo, eh. Una vez vi un espectáculo digno de un reality show. El camarero se puso a insultar a los cocineros porque se equivocaron en algo, y lo que pidieron mis amigos claramente no estaba bien. El cochinillo sabía más a vino que a carne, y las chuletillas eran tan ridículas que daban risa. Tardaron un montón en servirnos, como si estuvieran en un maratón. Y cuando fuimos a pagar, el tío seguía con la misma actitud, todo el rato discutiendo con otros clientes. Un desastre, la verdad.
En otros lugares que he probado de paso, aunque estaba desbordados, el esfuerzo se notaba. Pero aquí, ni eso. Tuvieron a los camareros corriendo como pollos sin cabeza, pero no era suficiente. Las berenjenas fritas con miel no sabían a nada bueno, y, de tres platos que pedimos, solo la rosada frita se salvó. Así que, si tienes opciones, salta este mesón.
Y ya para terminar, hablemos de su café. La mayoría de las veces, cuando pides un café, no esperes nada del otro mundo. Si vas a pedir algo simple como un bocadillo o un espresso, la camarera puede que sepa lo que haces o no, pero, desde donde yo lo veo, es un juego de azar. Si tienes suerte, lo puedes disfrutar, pero no cuentes con ello. Así que, resumiendo, si estás pensando en tomarte un café aquí, mejor piénsalo dos veces.
Qué tipo de ambiente se puede esperar en Mesón Leo
Te cuento, si vas a Mesón Leo, te la puedes jugar. Hay opiniones de todo tipo, pero hay cosas que repiten como un mantra: el servicio deja mucho que desear. Escucha, hay gente que ha esperado más de 1 HORA Y MEDIA por la comida y eso no es de recibo, ¿no crees? Los platos, la verdad, no son nada del otro mundo. Hasta hay quienes han sufrido la falta de respeto de algunos camareros, que parece que no saben qué están sirviendo. Y vamos, ya es pasarse cuando después de tantas horas de espera, la camarera se atreve a decir que deberías haberte quejado. ¡Pero si ese es su trabajo! Una vez, y no más, ¿eh?
A pesar de todo, hay quien dice que la comida está buena. Algunos han destacado el secreto ibérico y lo rápido que sirven a veces. Pero... ¿de qué sirve un buen plato si el servicio es así de pésimo? Hay quien se ha llevado sorpresas agradables de un par de camareros, especialmente una chica joven que parece que sí sabe tratar a la gente. La otra, la rubia maleducada, se debería quedar en su casa.
Pero si lo miras desde otro ángulo, también hay quien ha tenido experiencias decentes. La comida llega rápida, los camareros son atentos y la comida en general es buena. El precio también acompaña, entre 10 y 20 euros, que no está nada mal. La tarta de queso, el salmorejo y el pollo a la brasa con patatas fritas son las estrellas según algunos. Pero ojo, porque la gestión en días ajetreados deja bastante que desear, como ese día del Padre en el que servían los últimos platos ¡cuando ya todos habían acabado!
¿Y el ambiente? Tiene su rollo. A veces puedes encontrarlo animado y con buena onda, pero también puede volverse incómodo si el servicio no está a la altura. La gente resalta que la ambientación está bien, aunque algunos días el estrés del personal se nota. Así que si decides lanzarte a Mesón Leo, prepárate para lo bueno y lo malo, y cruza los dedos para que tu visita no sea un desastre.
Es adecuado Mesón Leo para ir con familia
Y bueno, hablando de Mesón Leo, hay un poco de todo en la experiencia. Por un lado, hay gente que dice que la comida está muy buena, pero luego la cosa se pone un poco chunga con el servicio. He escuchado historias de que son extremadamente lentos. Imagínate, ¡te traen los platos a cuentagotas! Y si a eso le sumas que las bebidas no llegan y que parte de la carta no está disponible, te puedes imaginar la frustración. Además, ¡casi 15 euros por dos cestas de pan pequeñas! Eso sí que es un atraco, porque no llenan ni para un trozo por persona. En resumen, si buscas calidad en la comida, está bien, pero el servicio necesita una buena mejora.
Por otro lado, hay quienes no tienen nada que reprocharle y se llevan una excelente experiencia con el menú del día. ¡Y no olvidemos lo amables que pueden ser! Hay que reconocer que, cuando hay buen servicio, hacen que la visita sea más placentera. A algunos les ha ido de maravilla, incluso se han marchado diciendo que la atención de las chicas que les sirvieron no tiene precio y que se fueron muy felices. ¡Eso cuenta un montón!
Ahora, si hablamos del pollo a la brasa, antes era una joya, pero últimamente parece que ha perdido su magia. Algunas personas han quedado decepcionadas al probarlo, diciendo que estaba súper seco y con pinta de día recalentado. Vaya bajón, porque si algo quieres de un sitio, es que te sirvan algo fresco y delicioso. Con estas diferencias de opiniones, ya puedes hacerte una idea de lo que te puedes encontrar.
Ahora, ¿es adecuado Mesón Leo para ir con la familia? Pues, si lo que buscas es un lugar donde comer bien y no tengas problemas con el tiempo y el servicio, puede que tu familia no se lleve la mejor impresión. O sea, si hay una buena experiencia, genial, pero con esos tiempos de espera y el pan que no llena, podrían salir un poco decepcionados. Podría funcionar si no tienes prisa y si te decides a probar los platos que aún están al nivel, como el secreto ibérico o el salmorejo. ¡Pero anda con cuidado!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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