Mirador de la Portilla

Mirador de la Portilla

¡Oye! Si estás buscando un planazo para tu próxima escapada, el Hotel Mirador de la Portilla en Jarandilla de la Vera, Cáceres, es el lugar ideal. Con sus 4 estrellas, este hotel rural tiene de todo: una piscina exterior, salón social, cafetería, y un restaurante donde te puedes poner las botas con la comida local. Además, las habitaciones son una pasada: tienen minibar, aire acondicionado y wifi gratis. Y no te olvides de las vistas a la garganta de Jaranda, ¡perfectas para relajarte! A solo 1,5 km del Castillo de los Condes de Oropesa, este sitio es perfecto para celebrar algo especial o simplemente desconectar. ¡Así que no te lo pienses más y reserva ya tu escapada!

Mirador de la Portilla

·Hotel de 4 estrellas
Valoración media: 4,1
Opiniones: 492 Reseñas
Dirección: Ctra. Plasencia - Alcorcón km 47, 10450 Jarandilla de la Vera, Cáceres
Teléfono: 927 56 06 04

Mapa Ubicación Mirador de la Portilla

Dónde se ubica el Hotel Mirador de la Portilla

¡Ey, grupo! Si estáis pensando en un escape que mole, tenéis que echar un vistazo al Hotel Mirador de la Portilla. Este sitio está en Ctra. Plasencia - Alcorcón km 47, 10450 Jarandilla de la Vera, Cáceres. Un 4 estrellas que realmente se siente como algo más que eso. El entorno es simplemente maravilloso, rodeado de montañas y naturaleza.

Las habitaciones son una pasada. Tenéis un espacio amplio y cómodo, un baño que no se queda corto, con un bidé y todo. Ni hablar del armario, que es enorme. Hay una pequeña nevera para que podáis guardar unos refrescos fríos y una terraza espaciosa con vistas de ensueño. Y los colchones, ¡wow! Son grandes y súper cómodos, de esos que te hacen querer quedarte en la cama todo el día. La limpieza, impecable. Luego, el desayuno es estupendo: no hay manera de empezar mejor el día. Y la guinda del pastel: tenéis una piscina natural a pocos pasos del hotel y otra dentro. ¡Perfecto para refrescarse!

Sin embargo, no todo es color de rosa. He oído que la experiencia no siempre es satisfactoria. Algunos han tenido problemas con la atención al cliente, sobre todo en cuanto a la comunicación. Hay quien dice que no le han hecho ni caso a la hora de resolver un lío con su reserva. Así que, si tenéis algún problema, aseguráos de que os atiendan bien, porque la empatía y el servicio en ese aspecto dejan mucho que desear.

Y ojo con la ducha, eh. Aseguraos de que no os resbaléis porque hay quien ha salido de ahí con una buena anécdota de urgencias. Es un pequeño detalle, pero vale la pena mencionar.

Así que, para los que os preguntáis dónde está este sitio, el Hotel Mirador de la Portilla se encuentra en Ctra. Plasencia - Alcorcón km 47, 10450 Jarandilla de la Vera, Cáceres. ¡No os lo penséis mucho, que la naturaleza os está llamando!

Cuántas estrellas tiene el Hotel Mirador de la Portilla

Ya te digo que el Mirador de la Portilla es un sitio al que la peña tiene que darle una oportunidad. Está en la Ctra. Plasencia - Alcorcón km 47, 10450 Jarandilla de la Vera, Cáceres, y la verdad, es un lugar de 5 estrellas en todos los sentidos. El entorno es que es espectacular, justo enfrente de la Garganta de Jaranda, que tiene unas vistas que te dejan sin aliento. Imagínate, puedes pasarte el día disfrutando del paisaje y comiendo en el restaurante.

Las instalaciones están muy cuidadas y siempre limpias, lo que se agradece un montón. La habitación es amplia, cómoda y tiene una terraza con vistas a la montaña, que es ideal para relajarte después de un día explorando. Y si hablas con el personal, son súper amables, te hacen sentir como en casa. La ubicación es perfecta, sobre todo si vas en grupo o de pareja, porque el ambiente es muy romántico y tranquilo.

Ahora, aquí viene lo que no me gusta: la comida y bebida. Aunque ofrecen un desayuno buffet que más o menos está bien, el servicio en el chiringuito y el restaurante deja bastante que desear. Dicen que no había ni un mantel y el pan estaba duro. Aparte, llegamos un lunes y la cafetería estaba cerrada, algo que no me esperaba. Así que cuidado con eso.

En definitiva, el Hotel Mirador de la Portilla es un sitio que sí o sí deberías considerar para tus vacaciones. 5 estrellas aseguradas. Podés disfrutar de un buen baño en la piscina del hotel o, si prefieres, a solo 2 minutos caminando, encuentras unas piscinas naturales que están de lujo. Así que ya sabes, reserva y disfruta de una estancia inolvidable en este lugar espectacular.

Qué tipo de instalaciones ofrece el hotel

Así que ya sabes, el Mirador de la Portilla se encuentra en una ubicación bastante decente, en Ctra. Plasencia - Alcorcón km 47, 10450 Jarandilla de la Vera, Cáceres. Pero ojo, que aunque es un hotel de 4 estrellas, no se siente como tal. Cuando llegas te das cuenta de que el servicio está un poco bajo mínimos y eso se nota. Por ejemplo, no hay cafetería abierta fuera de las horas de desayuno o cena; ¿en serio? ¿A quién se le ocurre? Y si piensas en las vistas al río, estate atento porque también tienes vistas al camping, donde los campistas cuelgan sus toallas y ponen su música. Así que, si buscas tranquilidad, mejor cierra las ventanas.

Y hablando de desayunos, podemos decir que fue un poco flojeto. Si te quedas sin tomate o huevos revueltos, olvídate de que los repongan. La piscina, que debería ser un sitio chill, tiene marcas de algas, así que eso dice bastante de la limpieza. La wifi tampoco funcionaba, y yo que estaba esperando ver la velada de Ibai me quedé con las ganas. Este hotel tiene potencial, pero necesita una buena lavada de cara en muchos aspectos.

Sin embargo, no todo es negativo. Si vienes de viaje de negocios o algo así, hay quien dice que el trato en recepción es muy bueno y que las instalaciones son decentes en general. Las habitaciones son amplias, limpias y puedes disfrutar de unas vistas chulas. Además, el aparcamiento es gratis, lo cual siempre es un plus. Y en cuanto a actividades, hay opciones como senderismo, piraguas y barranquismo, así que si te gusta la aventura, aquí la puedes encontrar.

En resumen, el Mirador de la Portilla ofrece eso que buscas cuando quieres desconectar: buenas vistas, un entorno tranquilo y habitaciones amplias, pero no esperes un servicio de 4 estrellas como tal. Ideal para pasar unos días disfrutando de la naturaleza y, si te animas, explorar un poco de historia con el Monasterio de Yuste al caer la tarde. ¿Qué más se puede pedir?

El hotel cuenta con piscina exterior

Mira, el Mirador de la Portilla no es precisamente lo que podrías llamar un pedazo de hotel de 4 estrellas. Si no eres muy exigente y lo que buscas es un sitio para descansar, puede que te sirva, pero ya te aviso que el desayuno es de lo más lamentable que te puedas imaginar. No lo digo yo, lo dicen los comentarios por ahí; a la gente no le gusta nada, y si dependes de un café para arrancar el día, mejor que busques en otro lado.

Este hotel es moderno y limpio, eso no se puede negar. Lo malo es que, aunque tiene pinta de ser un 4 estrellas, no está ni cerca. La ubicación está bien, tranquila, rodeado de naturaleza, pero el parking es de lo mejorcito que tienen. Lo que sí es un desastre es el servicio; parece que no tienen una buena gestión en la parte gastronómica, y si piensas que vas a encontrar algo decente a cualquier hora, ¡sorpresa!, es un rollo. Caro para lo que ofrecen, total.

Hicimos una escapada con unas parejas y, aunque el lugar es precioso y la paz que hay es brutal, el desayuno fue una decepción. Aplaudo que el personal sea súper amable y con ganas de ayudar, pero con un buffet escueto y un par de cosas sin gracia, no se lo llevan de calle. Las habitaciones están bien, y si lo tuyo es un sitio para relajarte mirando el arroyo, entonces puede que sí te mole.

Y sobre la pregunta del millón: ¿el hotel cuenta con piscina exterior? Pues, lo siento, pero esa info no la tengo, y por lo que se ha comentado, parece que no hay nada de eso por el momento. Diría que al menos, si quieres disfrutar de algo de agua, te tocará mirar en otro lado. Así que ya sabes, ¡decide si te lanzas a esta aventura o prefieres buscar otra opción!

Qué opciones de comida hay disponibles en el restaurante del hotel

Y bueno, hablando del Mirador de la Portilla, que está en la carretera Plasencia - Alcorcón km 47, 10450 Jarandilla de la Vera, hay que ser sinceros. Algunos han tenido experiencias bien variadas. Desde el que tuvo que lidiar con el dueño que parece más un explotador que un host con clase, siendo un negrero con su Mercedes y sin días libres, hasta otros que han disfrutado de una buena estancia, aunque la queja de los desayunos persiste. No se entiende que entres de jardinero y acabes haciendo de todo, hasta haciendo camas, ¿no?

Ahora, si miras las críticas, hay quienes dicen que las habitaciones son amplias y cómodas, la piscina está bien, pero hay que ser realista, buena suerte si esperas variedade en el desayuno. “No hay leche”, te dicen, y mientras te quedas descolocado, el personal brilla por su ausencia. De lo que no hay quejas es de la ubicación, que es bastante buena. Y sí, en general, la recepcionista puede ser un encanto, pero solo un toque de atención a la baja cantidad de trabajadores.

Si hablamos de experiencias más chill, hay quien la rompe diciendo que el hotel tiene vistas espectaculares y un ambiente tranquilito, ideal para venir en grupo o en pareja. La piscina, esa misma que al principio resultó estar un poco turbia, es un buen complemento, sobre todo si te cruzas a la otra lado de la carretera y te lanzas a las piscinas naturales. Para relajarse y disfrutar de la naturaleza, es una buena escapada.

Y en cuanto a la comida del hotel... pues no esperes un festín. Las opciones en el restaurante son bastante limitadas, y varios han comentado que el desayuno es "escaso y de mala calidad". Ya lo ves, si decides quedarte, es mejor que busques opciones fuera, porque el almuerzo en el propio hotel no parece ser el fuerte. Pero oye, ¡las vistas y el buen rollo compensan!

Qué comodidades se encuentran en las habitaciones del hotel

La última vez que estuve en el Mirador de la Portilla, había esperado que las cosas mejoraran, pero me equivoqué. Esta fue la segunda y última vez que me quedé en este hotel "supposedly" de 4 estrellas, y la experiencia del desayuno fue un auténtico desastre. Tenían el horario limitado hasta las 10:00 AM, y si te pasabas, cuidado, porque una vez vi que hasta le apagaron la tostadora a un tío que intentaba hacer sus tostadas. En esta ocasión, apagaron casi todas las luces del salón del desayuno, dejándonos a algunos en la penumbra total. ¡Menuda forma de empezar el día! Además, una señora pidió un café y la camarera simplemente le dijo que no, aunque ¡la máquina estaba encendida! Lamentable.

Aunque, por otra parte, el hotel tiene sus cosas buenas. Está ubicado a las afueras de Jarandilla, con una piscina natural al lado que parece un lujo, y el merendero se ve bastante bien. Las instalaciones son amplias y limpias. En general, el desayuno estaba bastante bien, con opciones como pan, fiambres, huevos, dulces y frutas. Ah, y no te olvides del parking gratuito exterior, que siempre es un plus. Si lo que quieres es desconectar unos días, vale la pena considerarlo.

Habiendo estado un par de veces, debo decir que este sitio tiene un entorno bien cuidado y las habitaciones son amplias y cómodas. La cama y almohadas son super agradables, lo que ayuda a pasarla bien si olvidas las molestias del desayuno. La atención del personal también merece una mención aparte: son realmente amables y siempre están dispuestos a ayudar en lo que pueden.

En cuanto a las comodidades en las habitaciones, te vas a encontrar con un espacio amplio y limpio, y aunque la decoración puede ser un poco antigua, tienes esas buenas vistas que merecen la pena. La tranquilidad del lugar te permite relajarte, así que si te olvidas un poco de los detalles, podrías disfrutar de una buena escapada. Pero vamos, que el desayuno tiene que mejorar mucho para pensar en volver más veces.

Las habitaciones tienen aire acondicionado

Oye, si estás pensando en el Hotel Mirador de la Portilla, te cuento. Pasamos el fin de semana ahí y la verdad, estamos encantados. Las habitaciones son amplias, limpias y tienen camas súper cómodas. El baño es enorme y la terraza tiene unas vistas espectaculares de la montaña y la garganta. Es un lugar que está bien cuidado, y la piscina, ¡madre mía, qué limpita estaba! El desayuno también está decente; no hay quejas, hay variedad suficiente para empezar bien el día. Además, un gran aplauso para Paola y Cristina, que nos atendieron de lujo.

Ahora, no todo fue perfecto. La cena en el chiringuito fue un desastre. Yo pedí una chuleta de cabrito, y amigo, no me atrevería a volver a pedirla, parecía más de cabra que de cordero lechal. La carne a la brasa le faltaba ese toque ibérico que tanto se busca. Y, la calidad de la cena en general podría mejorar. Si te da por ir, considera ir a otro sitio a cenar.

Hablando de las habitaciones, sí, tienen aire acondicionado. Así que no te preocupes por el calor, que estarás fresquito. La ubicación es perfectísima, porque está cerca de la garganta, pero lo suficientemente apartado del pueblo para disfrutar de la tranquilidad. En resumen, lo recomiendo al 100% si buscas un lugar romántico y tranquilo, ideal para vacaciones en grupo o con los amigos. Pero eso sí, asegúrate de planear bien las cenas, ¡no querrás llevarte una decepción!

Es posible acceder a Wi-Fi de forma gratuita en el hotel

Mira, el Mirador de la Portilla en Jarandilla de la Vera es un hotel de 4 estrellas que, si solo buscas un sitio para dormir, está bastante decente. Las habitaciones son amplias, limpias y las camas te abrazan de lo cómodas que son. Las vistas son una maravilla, sobre todo si te mola la naturaleza, vas a flipar con la garganta. El problema es que la experiencia se viene abajo a la hora de comer. El primer día, fuimos al restaurante San Sanvalentín, que está justo en el hotel. Para empezar, la atención fue un desastre. Tuvimos que esperar un montón para que nos trajeran la carta, y cuando llegó, no había ni un comedor lleno, solo cinco mesas ocupadas. ¡Venga ya!

Lo peor fue el desastre con los platos. A algunos les trajeron la comida desordenada, una locura total. Pero, bueno, al menos la comida no estaba tan mal. Al otro día, el desayuno fue otro espectáculo. Llegamos a las 9 am y ya estaba casi todo agotado, ni cubiertos había. Solo había un camarero que parecía estar en modo Superman, haciendo todo a la vez. Cuando pensábamos que se había acabado, de la nada, saca bollería, ¡y las magdalenas ya habían caducado hace un mes! ¿En serio? Si solo vas a dormir y no te importa comer afuera, el lugar está bien. Pero, colega, ¡mejor vete al pueblo a comer!

Juan José, el camarero que nos atendió, muy buena gente, eso sí. Estuvo al tanto, hasta nos recomendó las hamburguesas, aunque se le cayó un vaso y fue un momento torpe. La comida, un palo bastante lamentable. Pedi carne y, escucha, literalmente tuvieron que ir a matarla porque llegó cuando todos los demás habían terminado. Así que, en cuanto a habitaciones, le doy un 1. Pero el servicio, siendo justos, un 4 por Juan José. Ubicación, un 3, por estar metido en un sitio chulo pero que no se le puede sacar mucho provecho.

Y sobre el Wi-Fi, te cuento que sí, puedes acceder a él de forma gratuita en el hotel, así que mientras te enchufas un rato, al menos no te sientes tan desconectado del mundo. Pero si sientes que ya has tenido suficiente con la experiencia culinaria del lugar, siempre puedes salir y buscar un buen restaurante en el pueblo.

Cuáles son las vistas que se pueden disfrutar desde el hotel

La verdad es que el Mirador de la Portilla es un sitio que no querrás perderte. Está en una localización clave, justo a la entrada del pueblo y frente a una piscina natural que, vaya, está alucinante para refrescarte en esos días de calor. Y las vistas desde la terraza... ¡madre mía! Unas panorámicas de la Sierra de La Portilla que te dejan sin aliento. Si buscas relax, este es el lugar.

La habitación en la que estuvimos era una suite de 70m con bañera de hidromasaje, cosa que se agradece después de un día explorando. Además, el doble aire acondicionado fue un salvavidas en estos días calurosos. Y hablemos de la limpieza, estaba todo impecable. Pero, sin duda, lo que más sorprendió fue el trato, especialmente el de Sergio, el metre/sommelier. Un profesional de los pies a la cabeza que hace todo más fácil y agradable.

La piscina es otro punto fuerte. Tiene hamacas sobre un césped que está impoluto, y créeme que la tranquilidad que se respira ahí es muy apetecible. Eso sí, hay que mencionar que el servicio del restaurante puede mejorar un poco. La primera noche, el lío que tuvimos para conseguir mesa fue para llorar. Pero bueno, el desayuno incluido en el precio vale la pena y compensa el mal rato. La cama y las almohadas son una delicia, así que al final, salimos bastante satisfechos.

Así que, ¿cuáles son las vistas que se pueden disfrutar desde el hotel? Pues ya te lo digo: desde el Mirador de la Portilla puedes admirar toda la maravilla natural de la Sierra de La Portilla. Unas panorámicas que parecen sacadas de una postal, perfectas para relajarte y dejarte llevar por el paisaje extremeño. Sin duda, estamos pensando en volver.

A qué distancia se encuentra el hotel del Castillo de los Condes de Oropesa

Ya te digo, el Mirador de la Portilla es un sitio que no se puede dejar pasar. Espectacular en todos los sentidos, la atención es de 10. Te vas a sentir como en casa, de verdad. La última vez que fuimos, éramos 100 personas, porque somos una gran familia y cada 4 años hacemos una gymcana. Esta vez, reservamos el hotel y no puedo más que decir que fue un acierto total. Siempre al tanto, siempre dispuestos a ayudar.

El hotel está en una ubicación genial para conocer la zona de la Vera. Las habitaciones son amplias y el baño es súper cómodo. Además, tienes unas zonas comunes rodeadas de naturaleza que te dejan sin palabras. Si quieres salir un rato, el pueblo de Jarandilla está solo a 5 minutos andando; hay una carretera con arcén para que puedas ir sin problemas. El desayuno buffet cumple su papel, aunque no es la octava maravilla, lo que importa es que tienen un buen café y un pan de Guijo que se lo quitan de las manos.

Otro detalle que no puedo olvidar mencionar es el restaurante del hotel. Las cenas allí no son muy baratas, pero ¡vaya que valen la pena! Te recomiendo el arroz con bogavante, está para chuparse los dedos. Y no quiero dejar de mencionar al personal, un 10 para todos ellos, especialmente a Pedro, que se curró unas explicaciones de los lugares que teníamos que visitar. Definitivamente, nos llevamos un buen recuerdo de nuestro paso por la Vera.

Por cierto, si te lo estabas preguntando, el hotel está a unos 30-35 minutos del Castillo de los Condes de Oropesa. Así que ya sabes, si quieres hacer una escapada y disfrutar de todo lo que ofrece la zona, este hotel es una opción que deberías considerar. ¡No te arrepentirás!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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