Parador de Jarandilla de la Vera

Parador de Jarandilla de la Vera

¡Ey, colegas! Si buscas un plan chido para desconectar, el Parador de Jarandilla de la Vera es tu sitio. Este hotel de 4 estrellas está metido en un castillo del siglo XV, donde antes vivía el mismísimo Carlos V. Ubicado en el increíble valle de la Vera, rodeado de gargantas, piscinas naturales y bosques de castaños, es el lugar ideal para relajarte y disfrutar. Además, tiene wi-fi gratis, parking sin cargo y un restaurante donde seguramente te pondrás las botas. Así que ya sabes, si vas a Cáceres, no dejes pasar la oportunidad de quedarte aquí. ¡Sería una locura!

Parador de Jarandilla de la Vera

·Hotel de 4 estrellas
Valoración media: 4,5
Opiniones: 3.558 Reseñas
Dirección: Av. Antonio García Prieto, 1, 10450 Jarandilla de la Vera, Cáceres
Teléfono: 927 56 01 17

Página web

parador.es

Mapa Ubicación Parador de Jarandilla de la Vera

Qué tipo de alojamiento es el Parador de Jarandilla de la Vera

¡Eh, gente! Si estáis pensando en hacer una escapada, el Parador de Jarandilla de la Vera es un lugar que tenéis que considerar. Este hotel de 4 estrellas es una pasada, situado en el centro del pueblo, justo en Av. Antonio García Prieto, 1. Lo mejor de todo es que se puede llegar a pie sin complicaciones y, aunque el parking es un pelín escaso, siempre hay opciones cerca.

Las habitaciones son amplias y súper confortables. En invierno, no os preocupéis por el frío; la calefacción está al punto y se siente de maravilla. La limpieza es impecable y el servicio, de lujo. La gente aquí es muy profesional y te trata como si fueras un rey o una reina. Aunque la comida es bastante normalita, los precios son muy razonables, unos 50€ por persona, y eso está genial si quieres disfrutar sin arruinarte.

Y si eres un foodie, este es un buen sitio para degustar productos de la tierra en un entorno increíble. El arroz negro, el lomo y el helado de mango son un must que deberías probar. También hay un ambiente bastante tranquilo, ideal para relajarte y disfrutar de unas buenas vistas. ¡No olvides preguntar por las rutas de senderismo cercanas en recepción si sos de los que buscan aventura!

Ahora, para que lo tengáis claro, el Parador de Jarandilla de la Vera es un alojamiento muy completo. Es perfecto para vacaciones, viajes en grupo o en pareja. Con un buen equilibrio entre comodidad y estilo, está pensado para que tu estancia sea memorable. Así que, si buscas un sitio con encanto y calidad, ¡este parador no te va a defraudar!

Cuántas estrellas tiene el Parador de Jarandilla de la Vera

El Parador de Jarandilla de la Vera es el lugar ideal si buscas una mezcla de historia y comodidad. Está en plena Avenida Antonio García Prieto, y, aunque lo que realmente resalta es el ambiente, déjame contarte un par de cosas de forma directa. Primero, esas puertas, sobre todo la del baño, son excesivamente estrechas. Tienes que entrar de lado para no darte un golpe con el toallero. Además, el pasador de la puerta parece una concha y es bastante peligroso. No es lo que esperas de un parador, la verdad. Puedes leer más reseñas en Tripadvisor si quieres más opiniones.

En el lado positivo, el lugar es espectacular y tiene mucha historia. La primera impresión es de alucine: el exterior del palacio, el patio con su arcada, y los salones que te cuentan historias de Carlos I. Las habitaciones son amplias y cómodas, y el personal es bastante agradable. Sin duda, una experiencia valiosa para relajarte con quien quieras, ya sea de vacaciones, en grupo o en pareja.

Y no hay que olvidarse de lo que significa tomarse un café en un sitio así. Te sitúas en el patio del antiguo castillo y sientes que has viajado en el tiempo, aunque el servicio puede ser algo lento. La ubicación es genial si llevas niños, porque estás cerca de un parque infantil. En resumen, el ambiente romántico y tranquilo hace que valga la pena.

Sin embargo, hay historias que no son tan agradables. Hay uno que otro caso de mal servicio, como un reciente episodio del 30 de diciembre, donde un camarero no dejó a unas ancianas tomar un café porque no estaban alojadas. No hay señales que indiquen que los no huéspedes no pueden entrar, y es un tema que deja un mal sabor de boca.

Así que, para responder a tu pregunta: el Parador de Jarandilla de la Vera tiene 4 estrellas, pero ya ves que las experiencias pueden ser muy variadas. Asegúrate de estar preparado para lo que te encuentras, porque esto puede ser tanto un lugar de ensueño como un pequeño desastre, dependiendo del día que te toque.

En qué tipo de edificio está ubicado el Parador

Así que, vamos al grano con el Parador de Jarandilla de la Vera. Un hotel de 4 estrellas que apenas está a un paso de la naturaleza y es ideal para desconectar. Nosotros estuvimos alojados un fin de semana y la verdad es que la estancia fue muy agradable. El ambiente es tranquilo, perfecto para los que quieren huir del bullicio, y hay un montón de rutas de senderismo para explorar. Eso sí, el único pero que le pongo es que nos tocó una habitación en la planta uno y era un poco pequeña, más de lo que esperábamos en un sitio como este. Las habitaciones, en general, son más reducidas de lo que imaginas, y el baño, aunque cumple, tiene un aire un tanto antiguo, con una ducha que podría mejorar.

Por otro lado, no se puede pasar por alto el restaurante. Fuimos a cenar y el servicio fue impecable. La comida, con esos toques de la zona, estaba exquisita. El ambiente del restaurante es genial, lo que añade puntos a la experiencia. Así que, si buscas un lugar para cenar, aquí no te defraudarán. Además, la ubicación es brutal si te gusta estar rodeado de naturaleza y tranquilidad. Así que eso está más que claro.

El parador está alojado en un castillo de los Condes de Oropesa, un lugar que tiene su historia, ya que en el siglo XVI el emperador Carlos V se alojó aquí antes de irse al Monasterio de Yuste. Así que no solo te quedas en un sitio bonito, sino que también te empapas de historia. Sin duda, el Parador de Jarandilla de la Vera es una muy buena opción si quieres hacer una escapada en grupo o con tu pareja y disfrutar de un entorno natural, aunque eso sí, si buscas habitaciones amplias, tal vez deberías considerar otras opciones. ¡Pero bueno, lo de la comida y el ambiente ya compensa bastante!

Quién vivió anteriormente en el castillo donde se encuentra el Parador

Mira, si buscas un sitio chido para desconectar, el Parador de Jarandilla de la Vera es una opción de lujo. Este hotel de 4 estrellas te deja bastante contento. Te cuento, al principio nos dieron una habitación que no nos moló mucho, pero en cuanto lo dijimos, el personal de recepción nos cambió a otra más cómoda sin complicaciones. ¡Un diez para ellos! Además, mandaron a un chaval a echarnos una mano con las maletas. Eso es servicio, ¿no crees?

La cena fue otro peldaño más en la experiencia. Comimos en el patio, en la cafetería, y la camarera fue simplemente espectacular. Todo fluido y rápido, como tiene que ser. Y el desayuno, ni se diga. Nos atendieron genial, aunque solo pasamos una noche. Esa noche fue como un suspiro en un buen Parador, nada de quejas. Ideal si vas en grupo o con tu pareja.

El sitio en sí es de esos que te dejan con la boca abierta. La habitación, espaciosa y bien equipada, con unas vistas que no puedes dejar de mirar. Y ese patio interior para comer o picar algo, brutal. Si vas al restaurante, prueba el cochinillo y la paletilla de cordero, ¡está de miedo! Para el postre, las natillas son un must. Pasar un día allí es como un regalo para tus sentidos y tu tranquilidad.

Y hablando del lugar, ese castillo donde se ubica el Parador no es cualquier cosa. Antes de convertirse en un hotel, fue la casa de Hernán Cortés, el famoso conquistador. Así que ya sabes, no solo te llevas un buen servicio y vistas guays, sino un pedazo de historia. Un sitio ideal para quedar con amigos o disfrutar de un momento romántico. ¡No te lo pierdas!

Cuál es la ubicación geográfica del Parador de Jarandilla de la Vera

Te cuento sobre el Parador de Jarandilla de la Vera, un hotel de 4 estrellas que, aunque tiene su encanto, no es todo lo que parece. Está montado en un castillo precioso, lo que suena genial hasta que llegas y ves que, en la parte nueva, las habitaciones están en dos plantas sin ascensor. Así que prepárate para andar bastante y bajar escaleras. Y ojo, ¡me hicieron la jugada! Reservé con 4 meses de antelación y me dieron una de las peores habitaciones: en el segundo piso y con vistas al parking. Está claro que el aislamiento acústico no es su fuerte, así que si eres de los que duerme ligero, mejor busca otra opción.

Ahora, hablemos del restaurante. Es un lugar precioso, dentro del patio del castillo, con una decoración que lo hace sentir acorde al entorno. El servicio es muy profesional, como en todos los paradores. Pero ojo, la cocina no es lo mejor que he probado. Las primeras impresiones de los postres que pedimos fueron mixtas. Los repapalos estaban bien, pero el canelón de piña era un poco demasiado dulce. Así que, un tip: si vas, prueba los repapalos primero y no te la juegues con el canelón.

Otra cosa que me llamó la atención fue la atención de Luismi, un camarero excepcional. Lo encuentro genial que haya personal tan atento y detallista, especialmente cuando viajas en grupo o con familia. La comida es buena, y el ambiente lo compensa un poco, aunque no esperes un menú estelar. Eso sí, los salones y las vistas son una maravilla, ideales para una escapada romántica o incluso con los peques.

Y respecto a su ubicación, está en Av. Antonio García Prieto, 1, 10450 Jarandilla de la Vera, Cáceres. La zona es tranquila, perfecta para desconectar y disfrutar del paisaje, aunque tendrás que lidiar con lo que mencioné antes sobre las habitaciones y los accesos. En resumen, el castillo es bonito, el servicio es bueno, pero hay que saber dónde se pisa.

Qué atractivos naturales rodean el Parador

La estancia en el Parador de Jarandilla ha sido más que buena, ¡ha sido brutal! Desde que llegamos, la atención fue de 10. Virginia en recepción nos recibió con una sonrisa y el responsable, César, se curró la solución a un problemilla que tuvimos con la reserva. Y qué decir de Andrea, la camarera, que nos hizo sentir como reyes; siempre rápida y dispuesta a ayudarnos. La comida estuvo bastante rica, aunque me flipó que por dos raciones de pan y aceite me cobrasen 4,60. Pero bueno, con el servicio que ofrecen, se olvida un poco.

El sitio es precioso, ideal para una escapada familiar o un viaje en grupo. Las vistas son alucinantes y se respiraba tranquilidad total, perfecto para desconectar. Pero hay que ser sinceros, la habitación en la que nos quedamos podría haber estado mejor; una telaraña en el baño no es lo que se espera en un Parador. Además, aunque el servicio estuvo bien, la relación calidad-precio en el restaurante no es la mejor.

No todo es perfecto, claro. Para el desayuno, si no estás alojado, te dicen que tienes que esperar hasta las 11:15, y sinceramente, eso no nos gustó nada. Además, he intentado ir a desayunar otras veces sin éxito. Cosa rara, porque en otros Paradores te dejan entrar si hay espacio. Pero, en fin, es lo que hay.

Si hablas de naturaleza, el Parador está rodeado de la buena vibra de Jarandilla de la Vera. Por ahí cerca hay montañas y un paisaje que te deja sin habla. Ideal para hacer senderismo y explorar, o simplemente relajarte a la sombra de un árbol. Así que, aunque tiene sus cosillas que mejorar, no digo que no volvería. Siempre queda la esperanza de que la próxima sea aún mejor. ¡Hasta la próxima, Parador!

Ofrece el Parador acceso a piscinas naturales

La verdad es que el Parador de Jarandilla de la Vera es una joyita. Con sus 4 estrellas, no es de extrañar que la peña lo ponga en el top de donde alojarse. Avenida Antonio García Prieto, 1 es la dirección, por si os interesa. La única pega que le vi fue que, a veces, hace un calor que flipas en las habitaciones. Pero, oye, eso no le quita mérito al resto. Y el personal del restaurante, son unos cracks. La atención es fenomenal, y no se os ocurra dejar de pedir esos huevos con bacon. ¡Están en su punto!

Hablando de servicios, por lo general, siempre ofrecen lo mejor en hospedaje y restauración. La gastronomía es buena, y el lugar, ni te cuento, está en un enclave idílico. Te sientes como en otra época, en contacto con el pasar de los siglos... ¡Recomendadísimo! Las habitaciones están chulas, aunque, como es un castillo, ya sabes que no todas tienen terraza. Pero eso también le da su encanto, ¿no? Ah, y la piscina, ¡qué maravilla! Muy limpia, con muchas tumbonas y espacio para tumbarte. Eso sí, una pena que no haya servicio de cafetería cerca.

Y mira, sobre el ambiente del pueblo, no te voy a mentir, entre semana parece un pueblo fantasma por las tardes y noches, casi todo cerrado. Pero si buscas tranquilidad, es perfecto. Respecto a la pregunta de si ofrece acceso a piscinas naturales, no tengo esa info, pero con la piscina del parador y los espectaculares jardines, seguro te olvidas de buscar más allá. ¡A disfrutar se ha dicho!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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