
Si buscas un plan de comida en Villamiel, Restaurante Boada es la parada obligatoria. Este sitio tiene una carta amplísima que mezcla comida tradicional y fusión de una manera que hará que tu paladar se despierte. Desde que pones un pie allí, la atención es de diez, te reciben como si fueras de la familia. Aquí no hay platos aburridos: todo es sabroso y bien presentado, y con precios que no te van a hacer llorar. La decoración es bonita, el ambiente acogedor y, en serio, te van a atender de lujo. Con una puntuación de 8.66, ¡no puedes dejar pasar la oportunidad de disfrutar de este rincón culinario en la Calle Calvo Sotelo, 18!
Restaurante Boada (Comida tradicional y fusión
Página web
Horarios Restaurante Boada (Comida tradicional y fusión
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–23:00 |
| martes | 9:00–23:00 |
| miércoles | 9:00–22:30 |
| jueves | 9:00–23:00 |
| viernes | 9:00–23:00 |
| sábado | 9:00–23:30 |
| domingo | 9:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Boada (Comida tradicional y fusión
Dónde se encuentra el Restaurante Boada
¡Tío, tienes que probar el Restaurante Boada en C. Calvo Sotelo, 18, 10893 Villamiel, Cáceres! No te voy a mentir, se llevan un 10 en todo. La comida está deliciosa; de esos sitios donde cada plato está cuidado al milímetro y lleno de sabor. Todo lo que metimos en la boca estaba de otro nivel, y te aseguro que te vas a quedar con ganas de más. Ah, y el servicio, ni se diga. El personal es súper amable y cercano. ¡Una experiencia de diez!
La última vez que fuimos era un grupito de 3-4 colegas y cenamos bastante bien, gastando entre 30 y 40 € por cabeza. De verdad, todo lo que comimos estuvo brillante, desde el ceviche de atún hasta las gyozas de ají de gallina. Y de postre, el milhojas de dulce de leche y fresas fue un must. ¡Vas a flipar! Y el ambiente es tan relajado que puedes hablar sin problemas, así que si buscas un plan tranquilo, este es tu sitio.
Además, si tienes un peludo en casa, no te preocupes porque tienen terraza y puedes ir con tu perro. El trato es cercano y atento, y eso siempre suma puntos. La comida es tan buena que solo piensas en cuándo vas a volver. Y sí, hay que hacer reserva porque se hace popular, pero vale totalmente la pena.
Entonces, ya sabes, si te preguntas dónde se encuentra el Restaurante Boada, solo tienes que ir a C. Calvo Sotelo, 18 en Villamiel. ¡No te lo pienses más y lánzate a descubrirlo! ¡Recomendado al 100%!
Qué tipo de comida ofrece el Restaurante Boada
Ya te digo, el Restaurante Boada es una joya escondida en medio de Villamiel. Llegamos sin reserva y pensé que nos íbamos a quedar con las ganas, porque en la entrada decía que solo atendían con cita. Pero, ¡sorpresa! Nos hicieron un hueco y la atención fue estupenda. La comida es un 10. Probamos unas croquetas y unas gyozas que estaban de locura, además del pulpo y un ceviche que podrían estar en cualquier restaurante de estrellas Michelin sin problemas. Sin duda, volveremos.
Y es que, la verdad, no esperábamos encontrar un sitio tan top en un pueblo pequeño. Fue todo de pura casualidad y estamos agradecidos por el hallazgo. Las gyozas de pico de gallina estaban increíbles, los baos y el pulpo con verduras ni hablar. Y de postre, no te puedes perder la tarta de queso. El pan también estaba buenísimo. La atención del personal, genial, súper amables y cercanos. Repetiremos, seguro.
La comida aquí es realmente riquísima. Todo lo que probamos estuvo excelente. Desde las gyozas de rabo de toro hasta el carpaccio de ternera, sin olvidar esos pimientos rellenos. De plato fuerte, el entrecot fue una delicia y de postre, la caña rellena de crema me dejó a otro nivel. El servicio muy atento, y el ambiente era de lo más agradable, con música relajante y un sitio bien acogedor. Definitivamente un lugar para repetir.
Claro, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Hay quien ha pasado por aquí y se ha llevado una muy mala experiencia. Una persona fue sola y la atención fue tan fría que decidió irse sin ni siquiera comer. Eso da mal rollo, y con razón. La atención y el respeto son básicos en cualquier sitio, y si ya desde la entrada te hacen sentir incómodo, es mejor buscar otro lugar.
Ahora, si te preguntas qué tipo de comida ofrece el Restaurante Boada, te diré que hacen una mezcla impresionante de comida tradicional y fusión. Encontrarás gyozas, baos, pulpo, ceviche, y hasta platos más elaborados como entrecot y delicias de postre como su tarta de queso. Así que, ¿qué más puedes pedir? ¡A darle una oportunidad a este sitio, que te va a encantar!
El Restaurante Boada tiene un menú variado
La verdad, el Restaurante Boada es un auténtico hallazgo en Villamiel. Cinco estrellas se queda corto cuando habla de la calidad gastronómica. La comida es un festival de sabores que no termina. Desde los canalones al ají de gallina, que te van a volar la cabeza, hasta esas croquetas espectaculares que son como un abrazo en formato comida. Y el ambiente, tranquilo con música de fondo que te hace sentir como en tu casa. Ideal para cenar a gusto y charlar.
Mira, la presa ibérica que tienen es otro nivel, cocinada justo como debe ser, jugosa y llena de sabor. Y si te gusta la pasta, no te puedes perder los canelones; son espectaculares. Hablando de opciones raras, pruébate las bolas de masa de arroz con langostinos, que son una mezcla de suavidad y mar. De verdad, todo está buenazo. Y no se olviden del postre, un final dulce que complementa todo lo que has disfrutado.
Aparte de eso, el servicio es un 10/10. El personal es super amable y atento, te tratan como un rey desde que cruzas la puerta. El precio está para todos los bolsillos, con una experiencia que oscila entre 30 y 60 € por persona según lo que pidas. ¡Y ni hablar de la bebida! Sus vinos de la casa son perfectos y fresquitos, ideales para acompañar los platos.
Y por si te lo estás preguntando, sí, el menú es super variado. Tienen opciones de comida española y peruana, así que no hay manera de que salgas decepcionado. Si buscas disfrutar a tope de una comida excepcional y un ambiente acogedor, el Boada es tu sitio. ¡Recomendadísimo y volveremos pronto!
Cómo describirías la atención al cliente en el Restaurante Boada
Mira, si estás buscando un lugar donde comer bien de verdad, el Restaurante Boada es la bomba. Desde que entras, ya te pilla la buena vibra. La atención es perfecta; el personal no solo es profesional, sino que también se nota que tienen buen rollo y saben de lo que hablan. La comida es exquisita, con unos platos que son pura obra de arte. Te explican todo al detalle, así que no te van a dejar en la duda sobre lo que te estás metiendo entre pecho y espalda.
La decoración está cuidada hasta el último rincón; el ambiente es acogedor, ideal para disfrutar con amigos o en una cita. La presentación de los platos es otro nivel, de esos que quieres sacar foto y presumir en las redes. Y hablando de cosas para compartir, no te pierdas el pulpo y la presa, son espectaculares. Ah, y si te gusta el chocolate, la esfera de chocolate es un must. ¡Vas a querer repetir!
Por supuesto, no todo es perfecto, porque hay que decir que el aire acondicionado podría haber estado a tope, sobre todo con el calor que hacía. Pero la comida y el servicio hacen que eso sea solo un detalle menor. Muchos han dicho que este sitio es el mejor de Villamiel, y yo no puedo más que estar de acuerdo. Lo mejor es que los precios son muy decentes, y los menús degustación son una buenísima opción. ¡Así que sí, 100% recomendable!
La atención al cliente en el Restaurante Boada es de lo mejorcito que he visto. Desde los que sirven hasta el que te explica cada plato, todo el mundo está a tope para que tu experiencia sea genial. Aquí te hacen sentir como en casa, y eso se nota, porque no hay nada más agradable que comer en un lugar donde te cuidan como si fueras de la familia. En definitiva, no hay duda: ¡repetir es clave, y yo ya tengo ganas de volver!
Los precios de los platos en el Restaurante Boada son asequibles
Y bueno, si no has estado en Restaurante Boada, tienes que darte una vuelta por ahí. Acabamos cenando en este lugar casi por pura casualidad, y la verdad fue un descubrimiento brutal. Pedimos un carpaccio de ternera que estaba ***riquísimo***, un pulpo que fue una ***locura tanto en sabor como en presentación***, y unos langostinos en tempura que volaban solos. De postre, la famosa esfera de chocolate... ¡madre mía! Volveremos sin duda. Ah, y no te olvides de probar el pan artesanal que hacen ahí, de masa madre; simplemente ***impecable***.
La cocina fusión entre Perú y Extremadura es una cosa que hay que aplaudir. Desde que te ponen el pan de brioche ya sabes que lo que viene después va a dejarte con la boca abierta. Cada bocado fue un festival de sabores y hasta te dan la opción de armonizar los vinos, con unos ***Moldavos que son un descubrimiento curioso***. Miguel y Raúl, los dueños, son unos cracks, y con el trato que dan, parece que estás en casa.
El ambiente es ***super acojedor***, y el menú, aunque variado y asequible, es un despliegue de buen gusto. Todo sabe delicioso y las presentaciones son de diez. Además, la atención es de las mejores que he visto. Por lo general, lo que pides ronda entre ***30-40 € por persona***, y considerando la calidad, es más que razonable.
Así que, ¿los precios son asequibles? Sí, hermano, comparado con lo que ofrecen, esos precios están en la gama justa. En resumen, el Boada es un sitio que hay que tener en el radar, y estoy seguro de que terminarás queriendo probar más de su carta. ¡Nadie se arrepiente de ir!
Cuál es la puntuación del Restaurante Boada según las valoraciones
¡Vaya, qué te voy a contar del Restaurante Boada que no sepas ya! En el encantador pueblito de Villamiel, ese con vistas al castillo de Trevejo, tienes un sitio que no se queda corto en sorpresas. Con un ambiente acogedor y bonito, las paredes de piedra natural con toques modernos te hacen sentir como en casa. No me cabe duda de que este lugar está pensado para que disfrutes cada momento.
El trato es de 10. Desde que llegas, todos los del equipo se preocupan por ti. Siempre tienen una sonrisa y están pendientes de todos los detalles. Esa atención hace la diferencia, ¿verdad? No es solo comer, es disfrutar la experiencia al completo. La comida es un auténtico espectáculo: he estado allí un montón de veces y cada vez que voy, me lanzo a probar platos nuevos. La fusión de esos sabores peruanos con los productos de la región es, sencillamente, impactante. Hasta unas simples croquetas se convierten en algo épico gracias a esos complementos tan originales.
Y, sobre los postres… ¡madre mía! ¡No te los puedes perder! Son una explosión de sabor. Te recomiendo el helado de mango y el de castaña, que son otra dimensión. ¡Soy fan total! La ensalada de frutos rojos, el bacalao gratinado y el arroz con langostinos... todo es un festival para el paladar. Es que todo lo que tocan es oro. Y con un precio de entre 30-40 euros por persona, ¿qué más se puede pedir?
¿Ya lo ves? Este sitio se lleva unas 5 estrellas sin dudarlo. La combinación de comida, servicio y ambiente es de locura. Si buscas un lugar increíble para comer, no te lo pienses. ¡Repito fijo!
Qué hace que la comida en el Restaurante Boada no sea aburrida
Mira, si te pones a pensar en el Restaurante Boada, no hay duda de que es un lugar de 5 estrellas en pleno corazón de la Sierra de Gata. La decoración está de lujo, todo superacogedor y agradable. Y el dueño, ni te cuento, es amabilísimo. La atención es rápida y eficiente, lo que siempre es un plus cuando tienes hambre. Hicimos una parada por ahí y, ¡madre mía! La calidad de los platos es fantástica. Te recomiendo que te lances por el menú, que está entre los 18 y 20 euros, y ya verás.
Nosotros probamos el bacalao dorado y el arroz negro, y estaban para llorar de bueno. Luego vino el segundo plato, ¡y ahí ya se desató la fiesta! Pedimos solomillo con salsa de torta de queso, rabo de toro, chuletillas de cordero y cochinillo. Cada plato mejor que el anterior, y todo acompañado de patatas fritas caseras. El broche final fueron los postres: tarta de manzana, helado de coco y peras al vino, todos caseros y para morirse de buenos. Las raciones son abundantes, así que prepárate a salir con la barriga llena.
La verdad es que ya habíamos ido un par de veces hace unos años, y se notaba que tenían ganas de hacer las cosas bien. Pero ahora, 5-6 años después, le han dado una vuelta y se han superado. Comimos el menú degustación, “El Viajero Mestizo”, y la relación calidad-precio fue brutal. Es genial ver que en lugares tan rurales también haya opciones así para almorzar bien.
Y en cuanto a la cocina... ¡vaya sorpresas! La atención sigue siendo top, la presentación de los platos es inmejorable, y los sabores son una locura. Las carrilleras y el pan bao son simplemente espectaculares. Te vas quedando con ganas de probar más y más platos. Un aplauso para el propietario y el cocinero que logran esto en un pueblo tan pequeño, de verdad.
Entonces, ¿qué hace que la comida en el Restaurante Boada no sea aburrida? Es la creatividad que tienen en los platos, la combinación de sabores y el esfuerzo por ofrecer comidas de alta calidad. El menú siempre tiene algo nuevo o sorprendente, y eso te anima a volver mil veces. ¡No te lo puedes perder!
El Restaurante Boada ofrece platos de comida fusión
Mira, si has estado en la zona, no puedes dejar pasar el Restaurante Boada. Tiene una valoración de 5 estrellas y, para ser sincero, se lo gana con creces. Nos pasamos tres días por ahí y solo repetimos porque, de verdad, es un tesoro en medio de la Sierra de Gata. El sitio es bonito, con esas paredes de piedra que le dan un toque auténtico. Y la música, oye, se ajusta perfecto. El trato del personal es de diez, siempre atentos y adaptándose a lo que necesitas, ¡incluso prepararon una pizza casera brutal para los peques!
La comida... madre mía. Cada plato que probamos era una experiencia mejor que la anterior. La variedad es increíble y, lo mejor de todo, la calidad de los ingredientes es premium. Ah, y no te olvides de los postres caseros, que no solo los preparan a diario, sino que son una pasada. El servicio impecable y un ambiente relajado, ideal para disfrutar de una cena sin prisa. El precio es más que razonable para lo que ofrecen. De hecho, por persona estás hablando de unos 40-50 € y te vas a casa con una sonrisa de oreja a oreja.
Llegamos sin reserva y no hubo problema, el chico que nos atendió sabía lo que hacía y estuvo pendiente de nosotros todo el rato. Y eso que hacen su propio pan de masa madre, que te lo digo yo, estaba exquisito. Los platos van desde el carpaccio de bacalao con un toque espectacular, hasta el pulpo a la brasa que estaba perfectamente cocinado. ¡Qué sorpresa! Cada plato que traían parecía mejor que el anterior.
Y sí, te lo confirmo, el Restaurante Boada ofrece platos de comida fusión. Tienen una propuesta gastronómica realmente sorprendente. Con combinaciones que van metiendo toques modernos y creativos a la comida tradicional. Es un lugar que, si te gusta comer bien, deberías marcar en tu lista. Sin duda, volveremos y lo recomendaremos siempre. Gracias, Miguel y Miguel, por hacer de cada comida una experiencia inolvidable.
Cómo es la presentación de los platos en el Restaurante Boada
Mira, si quieres comer algo que de verdad se sienta como un abrazo al estómago, tienes que probar el Restaurante Boada. Este sitio mezcla comida tradicional con un toque de fusión que te volará la cabeza. Desde que entras, ya sientes que estás en un lugar especial, ¡es que tiene un ambiente increíble! Y ya te digo, cada plato que sirven es un festival de sabores que no te querrás perder.
La ubicación es otra cosa que mola, porque está en C. Calvo Sotelo, 18, 10893 Villamiel, Cáceres. Así que si andas por la zona, no hay excusas. Easy peasy, te haces una escapada y disfrutas de un buen rato comiendo. Te van a tratar como a un rey o una reina, y eso siempre se agradece.
Ahora, hablemos de la comida. Te traen unos platos que son una mezcla de lo clásico con una vuelta de tuerca bastante divertida. ¡Te va a encantar! Y lo mejor es que hay opciones para todos los gustos: desde los que buscan algo súper tradicional hasta los que son más atrevidos y quieren experimentar. Así que si vas en grupo, ¡perfecto! Seguro que encuentras algo que le haga tilín a cada uno.
Y ya para finalizar, la presentación de los platos en el Restaurante Boada es espectacular. No solo te llenan el plato, sino que lo hacen con estilo. Cada plato llega a la mesa como una obra de arte, con colores y arreglos que te hacen querer sacar una foto antes de empezar a comer. Así que, no solo va a ser un festín para tu paladar, sino también un deleite para la vista. ¡Hay que ir, sin duda!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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