Restaurante El Fogón de Santa María

Restaurante El Fogón de Santa María

¿Buscas un buen lugar para comer en Alburquerque? Entonces tienes que conocer El Fogón de Santa María, que está en la C. Cárcel, 1. Este sitio es un auténtico tesoro, con platos de la cocina española que te dejarán flipando. El lugar tiene un encanto brutal, justo al pie del castillo de Alburquerque, así que las vistas son de diez. El matrimonio que lo lleva, el chef y su mujer, hacen un trabajo increíble. No te pierdas su especialidad: el cochinillo o la perdiz, ¡están de rechupete! Con un ambiente sencillo y tradicional, es el plan perfecto para disfrutar de buena comida y un rato genial.

Restaurante El Fogón de Santa María

Restaurante
Valoración media: 4,5
Opiniones: 185 Reseñas
Dirección: C. Cárcel, 1, 06510 Alburquerque, Badajoz
Teléfono: 679 40 06 78

Página web

Carta

Mapa Ubicación Restaurante El Fogón de Santa María

Dónde se encuentra El Fogón de Santa María en Alburquerque

¡Oye, gente! Si alguna vez andáis por Alburquerque, tenéis que hacer una parada en El Fogón de Santa María. Este restaurante es un rinconcito mágico que parece sacado de un cuento, y te lo prometo, no está lleno de turistas. Aquí, el matrimonio que lo lleva es de lo más encantador. La comida, amigos, es tradicional y está cocinada con un cariño impresionante. El cochinillo que sirven, literalmente, se deshace en la boca. Y no os olvidéis de los pimientos rellenos y el cordero; son una maravilla. Totalmente recomendado. Volveremos seguro.

El ambiente ahí es súper acogedor. La decoración es una pasada y, de verdad, te sientes como en casa gracias a Lola y Pepe, que están siempre pendientes de que no te falte de nada. Además, no hay que preocuparse por el aparcamiento porque tienes sitio justo en la puerta. Los platos son de calidad, y lo que no puedes dejar pasar son los fuera de carta. ¡Los boletus están de rechupete! Y si te gustan los postres, no te olvides del de la Reina; ¡está para morirse de placer!

Ahora, hay que ser claros, el sitio no es perfecto. A veces te cobran un aperitivo que encuentras en la mesa, y aunque está muy rico, eso de pagar por lo que “te regalan” no mola mucho. Pero oye, si lo demás es tan bueno, eso es un pequeño detalle en comparación. La comida es casera, y eso se siente en cada bocado.

Entonces, ¿dónde se encuentra El Fogón de Santa María? Está en C. Cárcel, 1, en el corazón de Alburquerque, Badajoz. Si te pasas por ahí, asegúrate de reservar porque de lo bueno hay que aprovecharlo. ¡Prometemos que no os arrepentiréis!

Qué tipo de cocina ofrece El Fogón de Santa María

Si estás por Alburquerque, tienes que hacerte un favor y pasar por El Fogón de Santa María. Te hablo de un lugar que se lleva 4 estrellas y que, sin duda, es seguramente el mejor restaurante de la zona. Nos guiamos por las opiniones y, te juro, no defraudó. El ambiente es tranquilo y acogedor, con una decoración tosca y rústica que le da un toque muy original.

Lo que me encantó fue la comida. El cochinillo confitado, menuda bomba, y para los que se atrevan, no se pueden perder la ensalada de perdiz y los pimientos de piquillo rellenos de venado. La atención de los dueños, Lola y Pepe, es de 10, te hacen sentir como en casa. Si vas a comer allí, cuenta con un precio de 20-30 € por persona, y créeme que vale cada euro.

Además, tiene una ubicación espectacular, justo en la Plaza de Santa María del Mercado, frente al Castillo de Luna. Perfecto para una cena romántica en la terraza por la noche, el ambiente es familiar y acogedor. Ah, y hazte un favor: pide el pupurri de postres. Es toda una experiencia, y con buena suerte, puedes aparcar gratis por la calle.

En cuanto a la cocina, El Fogón de Santa María ofrece un montón de platos típicos y bien elaborados, desde tapas tradicionales como los huevos al cajón hasta carnes extravagantes. Es un lugar que se hace querer, y si visitas Alburquerque, este sitio es indispensable. En resumen, si buscas buena comida y un trato cercano, este es tu sitio. ¡No te lo pienses más!

Cuáles son los platos destacados que se deben probar en este restaurante

¡Tío, has escuchado del Restaurante El Fogón de Santa María? Es una joyita en Alburquerque, en C. Cárcel, 1, y déjame decirte que es un sitio que no puedes dejar pasar. Pepe y Lola son indescriptibles e indispensables, un par de cracks que te hacen sentir como en casa. El ambiente es de cuento, y la comida... ¡vaya tela! Todo él es un diez: 5 estrellas por donde lo mires. ¡Me encanta!

Este lugar tiene un encanto especial. Desde que entras, te reciben con una sonrisa y te tratan como si fueras parte de la familia. La comida está de lujo y el precio es más que justo, entre 30-40 € por persona. La carta no es inmensa, pero lo que tienen es increíble. Las raciones son generosas y si hay algo que destaca es el cariño que le ponen a cada plato. Si te lo encuentras abierto, no dudes en entrar.

Claro, he escuchado que hay un par de cosas que podrían mejorar. A veces, la espera entre platos se hace un poco larga, lo que no mola para nada. ¡25 minutos entre primeros y segundos puede desconectar a cualquiera! Y bueno, el tema del pan y aperitivos para grupos puede resultar algo caro si son varios. Pero, sinceramente, nada de eso echa a perder la experiencia. El ambiente es acogedor y si le preguntas a los dueños, te aconsejan genial sobre lo que no debes perderte.

Hablando de platos, no puedes irte sin probar los huevos al cajón. ¡Espectaculares! También hay opciones para celíacos, así que si alguno de tus colegas tiene restricciones, aquí no hay problema. En resumen, si buscas un lugar con comida rica y un trato muy cercano, El Fogón de Santa María está en la lista. ¿A qué esperas para darles una oportunidad? ¡Ya te digo que vas a volver!

Quiénes son los propietarios de El Fogón de Santa María

Mira, si estás pensando en ir a El Fogón de Santa María, mejor prepárate. Fui un día con unos amigos porque escuchamos que las reseñas eran bastante buenas, pero la verdad que me llevé una decepción grande. El local está sin climatizar y cuando fuimos marcaba 40 grados. Se agradece que el sitio sea rústico, pero a veces lo antiguo puede sonar mejor en la imagen que en la vida real. El servicio fue lento; esperamos unos 15 minutos a que nos tomaran la bebida y lo que fue la comida, ni te cuento. Era como si en la carta faltara casi la mitad de los platos. Las botellas de agua estaban abiertas de antes y el pan recalentado. Para rematar, la comida ni de lejos cumplía las expectativas, y ya ni hablemos del dueño… un tío mal educado y prepotente.

Pero claro, no todo es negativo. Hay otros que han disfrutado más, y las reseñas de 5 estrellas también cuentan. Algunos dicen que la comida es “excelente” y destacan el cochinillo y los pimientos del piquillo rellenos de venado, que parecen estar de locura. Además, el sitio está justo al lado del Castillo de Luna, que le da un toque especial; después de comer, puedes darte una vuelta y disfrutar de unas vistas que quitan el hipo. En cuanto a los precios, andan rondando entre 20-30 € por persona, así que no es tan descabellado si logras pillar lo mejor de la carta.

Para otros, el lugar tiene un encanto especial, con un ambiente rústico y acogedor. Cuentan que los dueños son encantadores y te hacen sentir como en casa, además de tener una atención que no falta. La sopa castellana que te recomiendan es casi mágica, dicen que tiene poderes curativos. Es de esos lugares que, aunque no seas de Alburquerque, vale la pena visitar de vez en cuando y llevar a amigos para que también lo prueben.

Y ya que estamos, sobre los propietarios del Fogón de Santa María, parecen ser un grupo de personas muy dedicadas que ponen cariño en lo que hacen. Pero, ojo, no todo el mundo ha sido tratado de la misma forma, así que ya sabes, cada experiencia es un mundo. Si decides ir, ¡buena suerte! Que a lo mejor tú tienes mejor suerte que nosotros.

El restaurante tiene algún tipo de encanto especial

Y, mira, si estás buscando un buen sitio para comer, El Fogón de Santa María es el lugar. ¡5 estrellas! Hacía tiempo que teníamos ganas de probarlo y, la verdad, superó todas nuestras expectativas. El ambiente es cómodo, la carta es excelente y el trato de los dueños es genial. No te puedes perder el cochinillo y el cabrito, son una locura. Te sientes como en casa, y después de este primer vistazo, estamos seguros de que volveremos pronto.

Hablando de encanto, este restaurante tiene MUCHO encanto escondido en Alburquerque. Nos dejamos llevar por las recomendaciones que nos hicieron y, qué te digo, cumplieron y sobradísimo. La comida es de esas que nunca defraudan, recetas caseras que te hacen sentir en familia. Eso sí, un consejo: no pidas los níscalos fuera de época, porque están un poco regular. Pero no te preocupes, el servicio es súper atento y la decoración es ideal, así que aún te sentirás bien.

De verdad, la comida que probamos fue espectacular. El lugar es precioso, con un enclave privilegiado, y el trato de Pepe y Lola fue magnífico. Al final de una ruta de 15 kilómetros, terminar en este sitio fue la mejor manera de cerrar el día. Te lo digo claro: este es nuestro nuevo sitio preferido para celebrar ocasiones especiales. La cena a los pies del castillo es un plus impresionante.

¿Y qué decir del ambiente? Rústico pero con detalles refinados, esos manteles y servilletas bordadas marcan la diferencia. Además, la carta está llena de productos de la tierra, bien tratados y sin artificios. El servicio es de lo más familiar, y los precios son más que correctos, así que no te preocupes por eso. Este lugar definitivamente merece la pena hacer el viaje para disfrutar de su cocina.

Y sí, el restaurante tiene un encanto especial que lo hace único. La atención, la comida, el entorno… todo se une para que tu experiencia sea memorable. Si no lo has probado, ya estás tardando en hacer una visita. ¡No te lo pierdas!

Qué vistas se pueden disfrutar desde El Fogón de Santa María

La verdad, si estás por Alburquerque, no puedes dejar de pasar por El Fogón de Santa María. Este restaurante es un pequeño tesoro que refleja todo el encanto del pueblo. Los propietarios, Lola y Pepe, se lo curran de verdad, y cuando fuimos, estaban solos en el turno de comida, ¡y ni se notó! Se notaba el respeto a la materia prima en cada plato. Mi hija se tomó su famosa 'sopa que resucita', ¡y vaya si hizo efecto!

Lo que más nos flipó fue el rabo de toro; si hubiera un concurso de platos, sería un firme candidato a campeón. Probamos de todo: ensaladas, atún, cochinillo y ese cabrito que no se lo puedes perder. La carta de postres tampoco se queda atrás, ¡hay de todo! Y la atención, super cercana, como si fueras de la familia. Al final, salimos más que contentos y con ganas de volver, ¡y eso que no sabemos cuándo será!

El sitio está situado justo a los pies del castillo de Alburquerque, así que además de comer espectacular, el ambiente y la decoración son increíbles y muy acordes con la historia del lugar. Te olvidas un poco del mundo mientras disfrutas de una buena cena. Y si hablamos de las vistas, desde El Fogón puedes disfrutar de unas panorámicas impresionantes hacia el castillo y el paisaje que lo rodea. Es todo un espectáculo para los sentidos. Sin duda, otro motivo más para regresar. No sé si la vida nos traerá de vuelta, pero lo que sí sé es que nos llevamos un montón de buenos recuerdos y sabores. ¡Gracias por tanto, Lola y Pepe!

Es recomendable hacer una reserva en El Fogón de Santa María

Mira, hablemos claro, El Fogón de Santa María tiene su rollo. Por un lado, la decoración y el ambiente son una pasada, sobre todo teniendo el castillo de fondo. Pero luego, la experiencia puede ser un poco un tiro al aire. Unos dicen que es un lugar perfecto para disfrutar con familia y amigos, pero otros no lo recomendarían ni para un café. Si te toca la versión chunga, prepárate para que te cobren el pan y el aperitivo sin que pidas nada. ¡Eso es un timo! Una vez pedí una tabla de ibéricos, y, amigo, si eso es ibérico, yo no sé qué soy.

Ni hablemos del entrecot congelado que me trajeron como opción de plato cuando pedí algo diferente. De verdad, la música no era más que el sonido del microondas funcionando y el servicio... digamos que deja mucho que desear. Hay que entender que hay días buenos y días malos, pero si pagas un dineral, esperas lo mejor, y aquí parece que no lo saben. Luego, hay quienes, como la familia Martin Chaves, lo flipan con el trato del personal y lo agradecen en cada rincón. Ojo, ellos tuvieron una experiencia de 10, donde todo fue espectacular, desde la comida hasta el servicio.

En general, la comida puede ser muy buena, con platos originales y una carta pensada en lo extremeño, pero también hay comentarios que dicen que la mitad de la carta estaba fuera de servicio. Así que, si decides probar, puede que te lleves una sorpresa en un sentido u otro. Si eres un amante de la buena comida, el cochinillo al horno resuena y parece que triunfa entre muchos, pero otros que van buscan un buen servicio y no encuentran más que lios.

Entonces, ¿deberías hacer una reserva? Si te decides a ir, te diría que mejor reserva. Con la fama que tiene, es probable que te encuentres con un sitio lleno, y aunque sea un poco arriesgado, puede que la suerte esté de tu lado. Así que, toma la decisión, pero prepárate para lo que viene, que no siempre se sabe si va a ser un banquete o un desastre.

El ambiente del restaurante es formal o informal

Si estás buscando un lugar donde el buen rollo y la buena comida se den la mano, El Fogón de Santa María es tu sitio, ¡100% asegurado! Desde que llegamos, nos recibió una pareja espectacular, Lola y Pepe, que no pueden ser más amables. Estos dos se portaron genial con los peques, atentos a cada detalle y siempre con una sonrisa. La comida es simplemente espectacular, cada plato un verdadero festín que no te puedes perder. Te lo digo en serio, ¡recomendable al 100%! Sin duda, volveremos.

Y es que el lugar tiene un encanto especial. Las vistas son preciosas y pasas un rato de lujo. Perfecto para ir con amigos o para una cena romántica. Ayer celebramos un cumpleaños allí y la verdad es que nos dejó a todos con la boca abierta. El sitio es acogedor, la atención fue excepcional y la comida, ¡ni hablar! Todo estaba en su punto y nos sentimos como en casa.

Ahora, hablemos del ambiente. No es nada formal, al contrario, es super relajado y cómodo. Ideal para disfrutar de una buena cena sin apuros. Así que, ya sabes, si buscas un plan para quedar con gente o simplemente disfrutar de una buena comida con buenas vistas, El Fogón de Santa María es el lugar indicado. ¡No te lo pienses más!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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